Dicen que breve y bueno, dos veces bueno. ‘Leitmotiv’ que Kanye West y Julia Fox han cumplido a rajatabla a la hora de empezar y finiquitar su ‘affaire’. Un romance que comenzaba la pasada Nochevieja en Miami, cuando se conocían para no separarse hasta hace unos días, cuando se despedían de forma definitiva. Era el propio representante de la actriz quien confirmaba el pasado San Valentín que, aunque siguen teniendo buena relación y están en contacto, su barco ya gira en una dirección distinta a la del amor. Poco después, era la propia Fox la encargada de contar en una foto de Instagram las razones por las que el rapero ya no está en su vida. Por desgracia, la instantánea en la que daba estas explicaciones a su más de un millón de seguidores era eliminada rápidamente, pero el medio ‘Crave Pop’ lograba capturarla. Esta era su reflexión:

“A los medios os encantaría que yo estuviera ahora enfadada. Os encantaría pintar una imagen de mí como una mujer triste y solitaria que se monta en un avión sola y llora. Pero no es cierto. ¿Por qué no me veis como lo que soy, una buscavidas de primera? Kanye y yo estamos en buenos términos. Siento por amor por él, pero no estoy enamorada. Dios, ¿creéis que tengo 12 años?”.

Al parecer, la distancia también ha podido hacer mella entre ambos, dado que él vive en Los Ángeles y ella en Nueva York, habiendo entre ambas ciudades casi 4 mil kilómetros de distancia.

Mientras tanto, lo último que sabemos de la intérprete es que, aprovechando el tirón mediático que vive después de involucrarse en el salseo del clan Kardashians y compañía, aparecía este 14 de febrero desfilando en Nueva York para la firma LaQuan Smith en su colección de Otoño/Invierno 2022-23. Allí, luciendo un impactante vestido con aberturas en color negro, acaparó todas las miradas.

julia fox, desfilando en nueva york
Fernanda Calfat

Kanye, a Dios rogando y con el mazo dando

Mientras tanto, el rapero continúa su particular periplo en el que se ha propuesto discutir con la mitad de Hollywood. Primero con Billie Eilish, más tarde con Kid Cudi y, por supuesto, su mal rollo que llevaba hasta el extremo con Pete Davidson, actual pareja de Kim Kardashian, de quien Kanye se divorciaba en febrero de 2021. Una separación que el músico no ha llevado nada bien hasta el punto de montar una campaña de acoso y derribo contra la nueva pareja que, de momento, no ha tomado acciones legales. Eso sí, mientras ataca de forma virulenta a su Kim, al mismo tiempo no cesa de rogarle que vuelva con él. Una contradicción que alcanzaba su ‘cenit’ ayer cuando le mandaba una furgoneta llena de rosas a la mansión de la misma.

Fox, muy al margen de los movimientos enajenados de West, se ha limitado a guardar silencio y solo salía el paso para aclarar cómo se siente cuando se le compara constantemente con la Kardashian, un símil que erra desde la raíz dado las antagónicas aptitudes y virtudes de las mismas.

Headshot of Christian Rodríguez

Periodista. Sé de buena tinta que la hermana gemela de Lindsay Lohan existió. Esta es mi historia, Patricia.