Después de ver ‘Spencer’, filme protagonizado por una Kristen Stewart que resuena fuertemente como nominada al premio Oscar, nos hemos dado cuenta de lo férreas e intransigentes que son algunas normas del protocolo real incluso en el ámbito privado. Como por ejemplo, la que obliga a los invitados a la cena de Navidad organizada por la reina Isabel II a pesarse antes y después del banquete. Incómoda y extraña costumbre que, aunque no lo creas, no es de las más locas que siguen vigentes entre los Windsor. Según publica recientemente el periódico británico Express, existe una regla que Kate Middleton debería acatar en cada acto oficial así como en su casa y que, por suerte, no lleva a cabo.
Según el vetusto protocolo real, la duquesa de Cambridge debería hacer una reverencia cada vez que ve tanto en público como en privado a los miembros de la Familia Real que hayan nacido en ella gracias a un lazo de sangre, dado que ella no nació en el linaje, lo que incluye a sus tres hijos: Jorge, de 8 años; Carlota, de 6 y Luis, de 3. Evidentemente, nunca se le ha visto hincar la rodilla ante los menores, ni creemos que esto vaya a suceder.
Aunque su estatus cambiará en el futuro
Esta norma protocolaría también incluiría a las princesas Beatriz y Eugenia de York, primas políticas de Middleton, así como ante la Reina y sus hijos, pero no se aplica los cónyuges de estos. Eso sí, esta regla cambia si se encuentra en presencia de su marido, dado que entonces adquiere su rango. Este último matiz nos chirría especialmente por lo añejo y retrógrado que resulta en pleno siglo XXI. De igual forma, estas pautas y su estatus dentro de la monarquía están destinadas a cambiar cuando su marido, el príncipe Guillermo, se convierta en Rey —dado que se encuentra el segundo en la línea de sucesión— y ella obtenga el título de Reina consorte. Entonces, según el protocolo, solo tendrá que hacer una reverencia ante su esposo, algo que también dudamos que suceda tanto de forma pública como privada.
En cuanto a Meghan Markle, sí, la duquesa de Sussex que actualmente vive en California junto al príncipe Harry debería arrodillarse ante Middleton cada vez que se encuentren, algo que, por cierto, no ocurre desde marzo de 2020.

Periodista. Sé de buena tinta que la hermana gemela de Lindsay Lohan existió. Esta es mi historia, Patricia.













