- Will Smith y Jada Pinkett: el ‘timeline’ completo de su relación
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Dicen que cada pareja es un mundo. Y, en el caso de las más complejas, incluso pueden ser una galaxia. Algo que no tiene nada que ver con Will Smith y Jada Pinkett, cuyo matrimonio que dura ya 23 años ocupa los titulares de medios internacionales estos días debido a unas declaraciones del actor en las que confirmaba que mantiene una relación abierta con la también intérprete. Para ellos, como él mismo ha manifestado durante su última entrevista con la revista GQ, todo es mucho más sencillo de lo que parece. Una falta de complejidad que, después de todo, se basa en la confianza mutua que mantiene con su esposa.
Aunque esta historia de ‘aperturismo’ sentimental no es nueva. En el 2020 era la propia Pinkett la que confesaba que cinco años atrás había tenido un ‘affaire’ con el cantante August Alsina, un encuentro que ya entonces fue consensuado y respetado por su actual marido, que en la actualidad salía al paso para defenderla: “Para mí eso sucedió hace años. Aunque los espectadores creyeron que Jada era la única que tenía otras relaciones sexuales. Y lo cierto es que no era el caso”, comunicaba tras reconocer que él también ha tenido aventuras paralelas.
¿Cómo surgió este tipo de relación?
Asimismo, el actor iba más allá y explicaba cómo surgía este tipo de relación que acababa por fortalecer el que hace años era un matrimonio al borde de la quiebra. Un cambio que sucedía durante el 40º cumpleaños de su esposa —que en la actualidad tiene 50 años—, cuando después de una discusión ambos llegaban a la conclusión de que no tenían el mismo concepto de relación: “Nuestro matrimonio no estaba funcionando y ya no podíamos fingir. Ambos nos sentíamos miserables y, claramente, algo tenía que cambiar”. Y añade: “Jada nunca creyó en el matrimonio convencional ya que ha estado rodeada de familiares con relaciones poco convencionales y creció de una forma muy diferente a mí”.
Por último, reconocía que después de muchos rifirrafes matrimoniales en los que intentaban encontrar el equilibrio amoroso, llegaron a la conclusión de que la relación abierta era lo mejor para ellos: “Durante gran parte de nuestra relación, la monogamia fue lo que elegimos, sin pensar en ello como la única forma de perfección en cuanto a relaciones. Nos damos confianza y el matrimonio para nosotros no es sinónimo de prisión. No recomiendo este camino a nadie, pero vivir este tipo de libertad pactada, además del apoyo incondicional que nos damos, es la definición de amor más profundo”. Así las cosas, parece que poco o nada le importa lo que el resto pueda opinar.

Periodista. Sé de buena tinta que la hermana gemela de Lindsay Lohan existió. Esta es mi historia, Patricia.













