El pasado domingo tenía lugar en Nueva York —ciudad que estos días alberga todos los eventos habidos y por haber como los VMAs y la MET Gala— la final del Open de tenis masculino. Por supuesto, no estamos aquí para hablar de este encuentro deportivo —del cual, si te pica la curiosidad, salió victorioso Daniil Medvédev—, sino de los dos asistentes que desde las gradas lograron robarse todas las miradas. Brad Pitt y Bradley Cooper, actores que para los allí presentes eclipsaron hasta a la mismísima pelota de tenis. Ambos, con semblante serio y completamente abstraídos por el partido, acudían con unos ‘looks’ similares a la cita: tonos azul marino y gris para protagonizar una estampa que no pasaba desapercibida en la red.
Y es que si ya de por sí no fuese suficiente noticia que dos de los solteros de Hollywood más cotizados —Pitt de 57 y Cooper de 46— se junten en un mismo evento, lo realmente llamativo de la cita es el importante lazo de amistad que los une. Un vínculo que se remonta a los años más oscuros de Pitt y del que él mismo ha hablado en varias ocasiones tanto en eventos como en medios de comunicación.
¿Qué une a los ‘Brads’ más anhelados?
Poco después de que supiéramos acerca de la noticia de divorcio entre Pitt y Angelina Jolie, allá por 2016, saltaba a la prensa las adicciones y malos hábitos del actor que habrían desembocado, entre otras razones, en la disolución de su familia. Era él mismo, durante su emotivo discurso en la gala de los premios National Board of Review en enero de 2020, cuando confirmaba que uno de los principales apoyos que habría tenido en su particular lucha contra el alcoholismo fue precisamente Cooper.
“Trabajé para mantenerme sobrio gracias a este tío y, desde que le hice caso, mis días han sido mucho más felices. Te quiero y siempre te daré las gracias por ello”.
Y desde entonces parece que los ‘Brads’ del séptimo se han hecho incluso más amigos de lo que lo eran hace ya años. Una noticia que acompaña a la foto principal de esta noticia que está destinada a alegrarte la semana. ¡De nada!

Periodista. Sé de buena tinta que la hermana gemela de Lindsay Lohan existió. Esta es mi historia, Patricia.













