Sí, no estás delirando: Megan Fox vuelve a estar de moda y en boca de todo el mundo. Ya sea por sus hijos, su expareja o por sus últimas fotos que demuestran que es un icono de estilo. Tranqui, para entender este segundo auge mediático por el que atraviesa, te hacemos una breve explicación. Lo último que la ha convertido en protagonista de una marabunta de titulares tiene que ver con una reciente experiencia que ella misma ha relatado con las drogas. En concreto con la ayahuasca, pócima o brebaje alucinógeno que se toma, por lo general, guiada por un chamán en parajes naturales de Latinoamérica. Fox, junto a su novio, el rapero Machine Gun Kelly, fueron a Costa Rica para probarla. En teoría, este ritual que se hace en grupo sirve para ‘purificar el alma y dejar atrás los traumas así como las malas vibraciones’. Aunque en el caso de la intérprete la ingesta se convirtió en un verdadero infierno. Literal.

Según narraba el pasado lunes en el programa de Jimmy Kimmel, este té psicodélico fue una experiencia terrible de la que todavía no se repone. “Fuimos a la jungla con indígenas, limité mi ingesta de alimentos —lo cual no es una experiencia cinco estrellas— y tomamos la ayahuasca en un transcurso de tres noches con otros 20 desconocidos”, relata.

megan fox y machine gun kelly, en una foto de archivo
Kevin Mazur//Getty Images
Megan Fox y su actual pareja, Machine Gun Kelly.

Los efectos de la ayahuasca

Fox cuenta que estuvieron tomando este té con sabor a limón hasta que “no por su propia voluntad, acabaron vomitando todo lo que tenían en el cuerpo”. Un síntoma físico que no se compara al que también sufrieron de forma mental:

“Fue demasiado intenso. Durante la segunda noche sentí que me fui al infierno y estuve allí una eternidad. Sabía que era algo parecido a una tortura eterna porque no había principio, medio ni fin. Es una verdadera muerte del ego”.

Cuando el presentador le preguntó acerca de qué sintió después de tomar dicha sustancia alucinógena, la actriz no se cortó ni un pelo en reconocer que fue como “un infierno psicológico parecido a la terapia, pero mucho más duro”. Y finiquitaba: “Es tu propia versión del infierno, y definitivamente yo estuve en la mía”. Otra famosa que ya contó hace años cómo fue su experiencia con la ayahuasca fue Miley Cyrus, que definió el trance como “vomitar hasta echar las agallas”.

Amigas, cero recomendable la experiencia.

Headshot of Christian Rodríguez

Periodista. Sé de buena tinta que la hermana gemela de Lindsay Lohan existió. Esta es mi historia, Patricia.