El segundo bebé de Meghan Markle y el príncipe Harry nacía el pasado viernes en un hospital de Santa Bárbara, California. Como sabíamos poco después, el nombre que habían escogido para la pequeña era Lilibet Diana, una conjunción que rinde homenaje tanto a la bisabuela paterna de la misma, la reina Isabel II —cuyo apodo familiar ha sido siempre Lilibet— y Diana, en referencia Lady Di, abuela del retoño que fallecía en un accidente de tráfico en 1997. Ahora sabemos que el primer nombre de la pequeña también es un cariño guiño a Doria Ragland, madre de Markle y abuela materna de la recién nacida.
Se trata de un juego de palabras en inglés, dado que ‘flor’ es el cariñoso apodo que Ragland le puso a Markle cuando era tan solo una niña. Asimismo, ‘Lili’, diminutivo de ‘Lilibet’, suena en el idioma anglosajón como ‘lirio’, una flor que haría referencia al mote de la infancia de la duquesa y cuyo significado representa la ‘felicidad y el renacimiento’. Ella misma confirmaba dicho apodo en una entrada de su blog ya extinto, ‘The Tig’: “Me llaman Meg, MM, M&M y Flor (aunque este es un apodo de la infancia que me puso mi madre)”, contaba por aquel entonces.
La relación con la abuela materna, más fuerte que nunca
Un guiño que no es de extrañar, dado que desde los duques se mudaran el año pasado a California el vínculo existente con Ragland se ha estrechado mucho más. De hecho, ella habría sido uno de los principales apoyo de la pareja que se trasladaba desde Reino Unido a Estados Unidos en medio de una vorágine mediática que los enfrentaba a la Familia Real británica.
Aunque el lirio —también conocida como azucena—, es una flor que ya lleva tiempo formando parte de la vida de los Sussex, dado que el ramillete que Markle escogía para el día de su boda en 2018 era compuesto por este brote, el mismo que escogía en 1981 la princesa Diana para pasar por el altar con el príncipe Carlos. Parece que Markle y el príncipe no dan puntada sin hilo y todo lo que les rodea en su familia cobra un especial significado para los mismos.

Periodista. Sé de buena tinta que la hermana gemela de Lindsay Lohan existió. Esta es mi historia, Patricia.












