Hace unos días, Demi Lovato hacía una importante declaración de intenciones a través de la que se identificaba públicamente como una persona no binaria. Es decir, a partir de ese mismo momento, el pronombre adecuado para referirse a la estrella del pop sería el neutro ‘elle’ (they/them en inglés). Todo un mensaje inclusivo y necesario que complementaba el pasado lunes con otra declaración reflexiva e igual de importante, esta vez relacionada con los comentarios hacia al físico de las personas que en ocasiones se hacen con buena intención. Unas apreciaciones que, desde el punto de vista de alguien que ha sufrido un trastorno alimenticio, como es su caso, no tienen cabida y son mejor dejar a un lado, incluso si se emiten con un un buen propósito.
Lovato usaba su cuenta de Instagram para hablar en alto de esta costumbre social a través de la que la pérdida de peso es alabada de forma pública como si de un piropo se tratara:
“No sé quién necesitará oír esto, pero felicitar a alguien por perder peso puede ser tan perjudicial como felicitar a alguien por ganar peso cuando se está recuperando de un trastorno alimenticio. Si no conoces el historial de alguien con la comida, por favor no comentes nada acerca de su cuerpo. Incluso si tu intención es buena, tu mensaje podría acabar con la persona dándole vueltas al comentario a las dos de la mañana pensando más de la cuenta…”.
Elle ‘misme’ reconocer haber experimentado en el pasado este tipo de estrés generado por comentarios y juicios públicos acerca de su cuerpo, incluso cuando más de uno era verbalizado con intención de halagarle después de haber perdido algunos kilos. Una tendencia socialmente aceptada que nunca le hizo bien y que ahora quiere denunciar desde sus redes sociales, plataformas que de forma paulatina ya ha convertido en todo un espacio reivindicativo. Así terminaba su declaración:
“¿Se siente bien? [que te digan que has perdido peso] Sí, a veces. Pero solo para la incómoda voz en alto que habla en mi cabeza y que dice ‘mira, a la gente le gustas más delgada’ o ‘si comieras menos, perderías incluso más peso’. A veces también molesta porque me hace pensar ‘maldición, ¿y cómo me veían antes?’. Moraleja de la historia: soy mucho más que la cobertura de mi alma que resulta ser mi cuerpo y cada día lucho para para recordármelo a mí misma. Así que, por favor, te pido que no me recuerdes eso, algo que a veces es todo lo que la gente ve de mí”.
Chapó por Demi. ¿Podíamos ser incluso más fans de elle? En ese caso, lo somos.

Periodista. Sé de buena tinta que la hermana gemela de Lindsay Lohan existió. Esta es mi historia, Patricia.












