El pasado fin de semana saltaba la noticia de que Justin Timberlake le pedía perdón a Britney Spears 19 años después de su ruptura. Un estudiado movimiento que se enmarca dentro de la polémica suscitada tras la emisión del documental ‘Framing Britney Spears’, en donde se evidencia la falta de tacto y el acoso mediático al que la cantante de ‘Toxic’ ha sido expuesta desde hace más de 20 años. Pero, ¿por qué se disculpaba su exnovio precisamente ahora? Para entenderlo, tenemos que irnos atrás, en concreto a principios del siglo XXI.

En abril de 2002 la revista Us Weekly daba la peor de las noticias a los adolescentes de medio mundo: Britney Spears y Justin Timberlake rompían. Lo hacían después de tres años de un intenso amorío que parecía no calar, aunque el mundo así lo deseara con todas sus fuerzas. La razón de la ruptura se convertía en el gran interrogante de la época: ¿qué desgracia podría haberles pasado a los novios de América? Una duda que rápidamente se complementaba con otra: si ellos no encontraban el amor juntos, ¿quién lo iba a hacer? Como era de esperar, la maquinaría sensacionalista que giraba en torno a la princesa del pop se puso manos a la obra y las teorías conspiratorias que aseguraban saber la razón de la ruptura se contaban por decenas en el bisoño internet de la época. Por aquel entonces, Britney era la persona más buscada en Google año tras año, una desmedida obsesión que vaticinaba el inminente escarnio público al que estaba a punto de ser empujada por su exnovio, hasta ese momento el ‘chico bueno del pop’. Porque a pesar de que ambos vendieron en cada aparición pública un aniñado ‘affaire’, tal inmaculado amor no desembocaría en una inmaculada desavenencia. Los problemas, de los cuales salió claramente beneficiado el intérprete de “Can’t Stop the Feeling”, comenzarían apenas unos meses después de la separación. Aquí el ‘time line’ definitivo de la separación que vuelve a ser tendencia en 2021.

1999

Justin forma parte de la exitosa banda NSYNC, en la cual empieza a destacar. Su protagonismo llegaría definitivamente tras conocer a Britney e iniciar juntos un romance que le permitiría al cantante desligarse del grupo y comenzar una carrera en solitario. Su entonces pareja era la persona más famosa del globo, por lo que tenía pase libre a la fama y a lo que quisiera hacer en un estudio de grabación.

2002

Después de 3 años, rompen. Y él, apenas unas semanas después, se encarga de dar a entender a los medios que Spears le ha sido infiel con un bailarín. Engaño que nunca confirmó abiertamente ninguna de las dos partes, pero que el mundo creyó real. Ese mismo año, y aprovechando el ‘hype’ que la ruptura había provocado en su persona, Timberlake lanza su álbum debut en solitario del cual extrae su primer sencillo, ‘Like I Love You’. Un fracaso total que no llegó a ser top 10 en Billboard. Entonces, viendo que no lograba vender de forma orgánica, decide emprender una exitosa y rentable campaña publicitaria basada en: hablar de Britney. Ella, sin embargo, nunca diría ni ‘mú’ de él. Tras el tropezón inicial, el intérprete decide sacar todo su arsenal de despecho y lanza ‘Cry Me a River’, posiblemente uno de sus temas más reconocidos. En él, habla de una infidelidad y, por si alguien no lo pillaba, cuela a una doble de Spears en el vídeo. Era tan evidente que carecía de ingenio.

Antes de que acabara el año ya había acudido a una entrevista en la que aseguraba que había tenido sexo con Spears (algo que ella había negado anteriormente al afirmar que era virgen) y se había reído de la película de su exnovia, ‘Crossroads’.

2003

En un giro de los acontecimientos, todas sus entrevistas giraban en torno a su ruptura y a ella, la cual sufría el sambenito de infiel sin ni siquiera haber pruebas fehacientes del engaño. Así, en un par de deslenguadas entrevistas, Timberlake asegura que mantuvieron sexo oral y criticaba abiertamente el famoso beso de Britney y Madonna en los MTV, en el cual puso una jeta delante de la cámara: “No es que me enfadara al verlo… es que no me sorprendió en absoluto”.

2006

Este año lanza su segundo álbum, ‘FutureSex / LoveSounds’, con el que repite la misma fórmula mágica que hizo con el primero: volver a hacerse la víctima y jugar el papel de chico engañado por una ex novia (es decir, Britney). Y lanza ‘What Goes Around…Comes Around’ (Lo que va, vuelve). Un título de despecho que le volvió a otorgar varios titulares sensacionalistas. Él, cuando le preguntaban acerca de ella, no se cortaba ni un pelo. En 2006, para sorpresa de nadie y habiendo pasado ya tres años desde la desavenencia, centra una entrevista en GQ en hablar de ella. Y no precisamente en buenos términos.

2008

Dos años después, vuelve a hacer una desafortunada referencia a su expareja mientras presenta a Madonna en unos premios musicales:

“El mundo siempre ha estado lleno de mujeres ‘wannabe’ que aspiran a ser Madonna… incluso yo he salido con alguna de ellas”.

Justin volvía a convertirse en noticia gracias a Britney, mientras que ella se dedicaba a callar y arrasar musicalmente gracias a su vuelta a los escenarios tras su bajada a los infiernos en 2007.

justin timberlake, en una foto de archivo
Handout//Getty Images
Justin Timberlake, riéndose en público de una chica vestida de colegiala, como su exnovia, en 2010.

2013

Cuando ya ha pasado una década de la ruptura, Justin ofrece un concierto y comenta orgulloso antes de entonar ‘Cry Me a River’:

“A veces en la vida crees que has encontrado a la persona correcta, pero luego descubres que solo es una put*”.

2016

Timberlake concede una entrevista a Vanity Fair Italia en la que, ¡sorpresa!, trae de vuelta lo dura que fue una abrupta ruptura que sufrió cuando era joven y de la que extrajo ‘Cry Me a River’. Un tema que afirma que compuso en apenas un par de horas cuando se encontraba lleno de dolor y decepción. A estas alturas el ‘hit’ dosmilero ya es el himno de despecho más rentable de la industria del pop.

2018

Britney termina su exitosa residencia en Las Vegas en 2017. Cuando al año siguiente le preguntan a Justin acerca de las personas que se centran en crear un ‘show’ para la ciudad del pecado sus palabras resuenan todavía a desprecio y sorna: “Ir a trabajar a las Vegas es como planear tu retirada… ¿sabes a lo que me refiero?” Evidentemente todo el mundo sabía a lo que se refería. Y ya no era divertido.

2020

Lo último ocurría el pasado viernes, después de que el documental ‘Framing Britney Spears’ hiciera que internet recapacitara y se diera cuenta de que el tratamiento que recibieron ambos tras la ruptura fue de todo menos parejo. Y entonces volvía a mencionarla en Instagram y a pedirle perdón, esta vez con la intención (parece) de aparcar las rencillas del pasado. Spears, como casi en toda su carrera, no le ha contestado. Posiblemente no lo haga en un futuro. La última constancia reciente que tenemos de ella haciendo referencia a algo de él data de un vídeo de Instagram publicado en abril de 2020 en el que baila uno de sus temas. El comentario que lo acompaña habla por sí solo:

“Sé que tuvimos una de las rupturas más sonadas del mundo hace 20 años, pero oye el chico es un genio. ¡Buena canción JT”.

Siempre hubo clases.

Headshot of Christian Rodríguez

Periodista. Sé de buena tinta que la hermana gemela de Lindsay Lohan existió. Esta es mi historia, Patricia.