- Meghan Markle y Harry ya tienen fecha para su esperado reencuentro con la Familia Real
- Los duques de Sussex renegocian su papel en la monarquía británica
El pasado domingo, día de San Valentín, un representante de Meghan Markle y el príncipe Harry hacía oficial la buena nueva: la pareja, que se encuentra afincada en una lujosa mansión en Montecito, California, esperan al que será su segundo hijo. Un embarazo especialmente emotivo después de que la duquesa reconociera el pasado mes de noviembre, a través de una carta en el New York Times, que había sufrido un traumático embarazo: “Mientras cuidaba de mi hijo, sabía que había perdido al otro”, comentaba a corazón abierto. Ahora, apenas tres meses después, posan juntos en su jardín en una instantánea que trae consigo un guiño a Lady Di, madre de Harry. Aunque en realidad el homenaje a la difunta princesa, muy presente en sus vidas, ha sido doble.
El primer guiño es precisamente el día que eligieron para anunciar el embarazo. Un 14 de febrero que coincide con la misma fecha del anuncio del embarazo del propio príncipe Harry, que nacía en 1984. Entonces, hace tres más décadas, la noticia saltaba a la prensa a través de un reportaje en el que Diana aseguraba que “a partir de ahora la diversión y las travesuras serían dobles”. Los Sussex elegían otra frase para acompañar la noticia: “Podemos confirmar que Archie va a ser un gran hermano mayor”.
El brazalete de Harry, otro homenaje a su madre
Asimismo, el segundo detalle que evidencia el guiño de los duques con Lady Di tiene que ver con un accesorio del príncipe en la foto donde posa con Meghan. En concreto un brazalete que habría adquirido en 1997 durante su primera visita a África, continente cuyo amor le habría transmitido su madre Diana. No es casualidad que dicho abalorio de plata que lo habría acompañado anteriormente durante los días más importantes de su vida, incluida su mediática boda celebrada en mayo de 2018 en Windsor.
Aunque esta no es la primera vez que las nuevas generaciones de los ‘royals’ británicos hacen un evidente guiño a Lady Di, quizás la figura más icónica del árbol familiar monárquico. Sin ir más lejos, hace tiempo Kate Middleton se decantaba por un abrigo que recordaba sobremanera a otra prenda que la princesa popularizaba décadas atrás.

Periodista. Sé de buena tinta que la hermana gemela de Lindsay Lohan existió. Esta es mi historia, Patricia.













