Seamos honestos: no entendemos la vida actual sin las redes sociales. Plataformas que de unos años a esta parte se han convertido en una vertiginosa —y a veces poco fidedigna— extensión de nuestra personalidad. TikTok, Instagram, Snapchat o el omnipresente Facebook. No importa lo que quieras comunicar, siempre tendrás una red social acorde al contenido y el mensaje. Suena idílico, pero esta comunicación 2.0 también trae de cabeza a muchísimas personas que han acabado por no entender cuál es el equilibrio perfecto en estos lares digitales. Por ejemplo, es el caso de Billie Eilish.

La ganadora del Grammy y última intérprete de la última canción de James Bond ha reconocido en una reciente entrevista con el medio BBC Breakfast que este vínculo digital que la conecta con más de 55 millones de fans alrededor del mundo le ha empezado a pasar factura. ¿Por qué? A sus vulnerables 18 años, los comentarios que los ‘haters’ le espetan a través de las redes han acabado por minarla, tanto es así que hace un par de días decidió no volver a mirar la sección de los comentarios. Estas eran sus palabras textuales:

“Dejé de leer lo que decían de mí porque me estaba arruinando la vida. Ahora me mantengo alejada de todo […] Es curioso porque cuantas más cosas guays haces, más te odia la gente. Es una locura”.

¿Cuál podría ser la solución para evitar deprimirse cuando lee lo que dicen de ella?

La pregunta del millón es todavía una incógnita para la cantante, que asegura que en este momento es imposible echar marcha atrás y modificar esta cultura de la comunicación. Algo que le ha costado mucho tiempo entender, ya que antaño confundía lo chistes con las críticas tóxicas:

“Internet está lleno de ‘trolls’. El problema es que muchos de ellos son bastante divertidos. Creo que esa es la raíz de problema y precisamente por lo que nadie reflexiona acerca de esta situación. Yo también lo he hecho: cuando crecí a veces decía cosas de la que la gente se reía, pero luego me daba cuenta que no era correcto verbalizar algunas cosas”.

Parece que Billie tendrá que encontrar otra vía más saludable y menos tóxica para comunicarse con sus fans, quienes en un espacio corto de tiempo la han convertido en un ídolo de masas que no para de romper récords. ¿Será dentro de un tiempo la artista más influyente de su generación que no tenga redes sociales?

No sería la primera ni la última, debido a que hace ya tiempo fueron otras tantas figuras del ‘stardom’ las que decidieron apartarse del ojo público y pasar de sus redes sociales.

Headshot of Christian Rodríguez

Periodista. Sé de buena tinta que la hermana gemela de Lindsay Lohan existió. Esta es mi historia, Patricia.