El 21 de diciembre de 2008 se disolvía RBD y lo hacía precisamente en España. Ese día tenía lugar en un abarrotado Palacio de los Deportes de Madrid el que sería el último concierto de la banda considerada como el último fenómeno pop de habla hispana en Latinoamérica. No exageramos. Anahí, Poncho Herrera, Dulce María, Maite Perroni, Christian Chávez y Christopher von Uckermann lo hicieron todo en apenas cinco años: actuaron en el Madison Square Garden neoyorquino, atestaron el que fue el estadio más grande del globo hasta hace poco, el Maracaná de Brasil -región donde todavía son un grupo de culto- y se convirtieron en ídolos de masas en lugares tan imprevisibles y marcianos a la música hispana como son Eslovenia, Serbia o Rumanía. El fenómeno fue tal que las chicas de la banda llegaron a tener su propia Barbie en el mercado –algo entonces solo a la altura de Britney Spears o divas de semejante calibre-, un codiciado juguete y objeto de coleccionista que actualmente alcanza cifras astronómicas en internet.

Hoy, una década después, charlamos desde México con una atareada Dulce María (33) que recuerda esta etapa con nostalgia y que se muere de ganas por volver a España. En camino, su cuarto disco de estudio, ‘Origen’, posiblemente el trabajo que la traiga de vuelta a nuestro país. Aunque claro, esta esperada cita musical tendrá que ser después de su boda, la cual celebrará a finales de año con Paco Álvarez, como también tendrá que ser después de esta charla en la que, de forma inevitable, se enfrentará a la pregunta del millón: ¿cabe la posibilidad de que volvamos a ver a RBD juntos en un escenario?

- COSMOPOLITAN: ¿Cómo te sientes y qué te ilusiona en este punto de tu vida?

- DULCE MARÍA: Estoy entrando en una etapa nueva en la cual me estoy liberando de muchas cosas y haciendo lo que realmente quiero hacer, tanto en lo personal como en lo profesional. He estado enfocado este año en mi boda, la cual tendrá lugar a final de año. Organizar una boda es un lío, aunque me he dado el tiempo necesario para escoger cada detalle, aunque son muchas decisiones. Un proceso divertido pero complicado. También está por salir una película en la que aparezco que se llama ‘Más allá de la herencia’, un trabajo que tiene un claro mensaje ecológico porque aborda la problemática del plástico en los mares.

- C: Hace más de dos años que no te vemos por España, ¿dónde te has metido?

- DM: ¡Sí, extraño mucho al público de España! La última vez que fui fue para un concierto y obviamente me lo pasé increíble, como siempre. Ahora tengo el proyecto de un disco llamado ‘Origen’, cuyo plan era sacar el año pasado, pero por cuestiones ajenas a mí no se ha podido, y que intentaré llevar a Madrid el año que viene si todo sale bien.

- C: ¿Cuál es tu primer recuerdo de España?

- DM: Para empezar, amo todo: la gente, el parque del Retiro, sus calles, las cañas… La primera vez que fui tenía 15 años, lo hice con un grupo al que pertenecía, Jeans, y mi primer recuerdo fue de un pueblito llamado Majadahonda.

- C: ¿Algún ídolo o referente ‘made in Spain’?

- DM: Siempre me gusto Bebe. Asimismo, en Ciudad de México he tenido la oportunidad de actuar con Rozalen, Andrés Suarez… Hay mucha gente que admiro de España, me encantaba Chambao y ahora, cómo no, Rosalía.

Dulce María, en exclusiva para Cosmopolitan España.
Mario Macin

- C: ‘Origen’ es tu primer disco escrito 100% por ti…

- DM: Exacto. Recopilé canciones que tenía desde hace tiempo, y aunque no sea algo extremadamente comercial, tengo muchas ganas de compartir estas historias con la gente que siempre ha estado ahí.

- C: Es un ejercicio personal tan necesario como casi obligatorio cuando durante muchos años has pertenecido a proyectos televisivos o bandas en donde el bien grupal primaba al personal.

- DM: Completamente, además, cuando entré en la industria como solista tampoco podía meter todas mis canciones porque siempre hay demasiados filtros que pasar. O tienes que ser más pop, o mas comercial, o la canción resulta demasiado deprimente… Al final no eres 100% libre, y esto era algo que necesitaba.

Mi tiempo era 100% dedicado a la banda, fueron unos sacrificios que tuvieron grandes recompensas

- C: ¿No le acabaste cogiendo manía a la música pop después del fenómeno global que fue RBD?

- DM: No, la verdad es que me gusta mucho el pop. Me encanta y me seguirá encantando, pero también me gusta que tenga un mensaje, que te identifique y que te toque el corazón.

- C: En España seguimos muy traumados con el tema RBD, cuéntame, como participante, ¿qué fue lo que sacrificaste por forma parte de la banda?

- DM: Eran muchos viajes, estar fuera de casa, no ver a tus amigos, no dormir en tu cama, perderte muchas cosas. Mi tiempo era 100% dedicado a la banda, pero al mismo tiempo dichos sacrificios tuvieron una gran recompensa: conocer tantos países, el amor y la energía de la gente, el estar de gira con mis cinco compañeros, etc… Fueron grandes sacrificios y grandes recompensas. Hoy en día agradezco, todo ocurre en el momento justo, pero sí es verdad que no dormíamos porque estábamos de un lado para otro.

- C: ¿Es quizás esta etapa tan remarcable de tu carrera a la vez un listón que te puede llegar a atosigar en tu trabajo actual?

- DM: No, más bien es un sello que tendré toda la vida o una bandera que llevaré tatuada, que para los seis es igual. Roberta fue un personaje muy fuerte y bonito con el que conectó la gente. Entonces no, es algo que agradezco y de lo que me siento muy feliz, aunque también es bonito que la gente haya llegado a conocer ahora el trabajo que hago como solista, algo más personal y más íntimo.

La verdad es que no veo mucho a nadie de la banda, a todos los quiero mucho, pero no nos vemos.

- C: ¿Y cómo te sobrepones del fenómeno RBD y empiezas a volar sola?

- DM: Una vez que terminó el grupo todos seguimos nuestro camino, yo empecé una telenovela y al acabarla fue cuando decidí emprender mi camino como solista. A mí me gusta disfrutar todo al máximo, disfrutarlo y aprovecharlo intensamente. Así fue con el grupo. Para mí fue como cuando te comes una pizza y la disfrutas muchísimo pero entiendes que se acaba y entonces estás lista para ‘comerte’ otra cosa. Lo viví al máximo y no tengo el sentimiento de querer volver a vivirlo porque lo disfruté y fue un ciclo que sabíamos que se iba a terminar. Aunque fue una despedida triste, también me ilusionaba recuperar mi vida, estar con mi familia y empezar a crear yo personalmente. Fue un proceso natural.

- C: ¿Sigues escuchando las canciones y tarareándolas en tu día a día o ya poco tienen que ver contigo o con lo que representas?

- DM: Sí, a veces las pongo. No muy seguido, pero a veces lo hago. Les tengo mucho cariño, todas las canciones me traen buenos recuerdos, aunque hay canciones que me gustaban más que otras. Sigue siendo parte de mi vida y siempre lo seguirá siendo.

Dulce María, en exclusiva para Cosmopolitan España.
Mario Macin

- C: ¿Con quién conservas más relación de la banda?

- DM: La verdad es que no veo mucho a nadie, a todos los quiero mucho, pero no nos vemos. Tal vez con Christian Chávez que ha cantado conmigo un par de veces o con Maite Perroni con quien he coincidido en un par de eventos. Pero la verdad es que como todos estamos trabajando y cada uno tiene su vida, está complicado vernos…

- C: Entonces supongo que no tendréis un chat grupal de WhatsApp o algo así…

- DM: No

- C: Sabes que existe el Día Internacional de RBD?

- DM: ¡Claro que lo sé! Es el 4 de octubre [día que se estrenó la serie ‘Rebelde’].

- C: Y te tengo que hacer la pregunta del millón que todo el mundo espera, ¿ves factible un reencuentro de RBD o desde ya no nos hacemos ilusiones?

- DM: La verdad, ahora no creo que vaya a pasar. No sé si en un futuro, pero en este momento no lo creo…

- C: Dado el buen recibimiento que siempre has tenido en España, ¿has pensado en mudarte aquí un tiempo?

- DM: Me encantaría pasar una temporada allí, aunque por ahora toda mi vida está en México. Una nunca sabe… a ver si algún día se puede. Mi abuelo nació en Madrid, entonces tengo raíces y siempre he sentido España como una casa.


Fotógrafo: Mario Macin.

Asistente de fotografía: Natasha Arguete.

Vestuario: Ilian Castañeda.

Asistente de vestuario: Samara Suverza.

Maquillaje y peluquería: Jesús Palencia.

Producción: Ariel Quirino / Ari Prensa.

Ubicación: Hotel Patio 77 (Ciudad de México).

Headshot of Christian Rodríguez

Periodista. Sé de buena tinta que la hermana gemela de Lindsay Lohan existió. Esta es mi historia, Patricia.