Heidi Klum es, desde hace mucho tiempo, uno de nuestras ‘role model’ predilectas. Si ya nos flipa su trayectoria como modelo y nos quedamos ojipláticos con la idílica relación que presume con Tom Kaulitz, ahora nos gusta un poco más después de ver su último ‘topless’ en Instagram.
Un desnudo nada al uso que irrumpe en pleno debate acerca de la polémica censura que la red social impone cuando se comparte una foto del pezón femenino (mientras que el masculino supera el corte de la plataforma).
Así las cosas, bajo el título 'todo lo que veo es agua', la modelo alemana compartía esta instantánea que ya roza el medio millón de ‘likes’ y que deja ver claramente la zona de la areola, mientras que el pezón se aprecia parcialmente. Por ahora, 24 horas después de la publicación, la red social no ha eliminado dicho contenido, lo que supone toda una victoria para Klum que ha retado a la plataforma que da el visto bueno a dicho ‘topless’ viral. Entonces, ¿dónde está el límite de dicha censura?
Otras ‘celebrities’ que no tuvieron tanta suerte en sus publicaciones como Heidi fueron Rihanna, que sufrió una penalización de seis meses en la plataforma por subir la portada de una revista en la que aparecía su pecho descubierto; Madonna, que compartió una obra de arte de Frida Kahlo; o Rupi Kaur, poeta que saltó a la fama 2.0 cuando Instagram le baneó una imagen donde aparecía tendida en una cama levemente manchada de menstruación.

Periodista. Sé de buena tinta que la hermana gemela de Lindsay Lohan existió. Esta es mi historia, Patricia.












