Diva se hace no se nace y, por supuesto, si eres una de ellas te vistes como te da la gana. No sabemos si ese es mensaje que ha rondado por la cabeza de Victoria Beckham estos días, pero ha asistido a la boda de Pilar Rubio y Sergio Ramos haciendo caso omiso de las reglas que habían puesto los novios. En la invitación les pedían que evitasen los colores blanco, rosa, rojo, naranja o verde. Lo del blanco nos lo suponíamos, pues a muchas novias no les gusta que sus modelitos 'compitan' con los de sus invitadas.
Pues dicho y hecho. Victoria se ha plantado en Sevilla con un vestido blanco midi con estampado de cadenas diseñado por ella misma (no esperábamos menos, claro). Para completar el 'look' ha escogido unos zapatos fucsias. ¿Para qué andarse con tonterías? Si una mete la pata, mejor que sea hasta el fondo. Eso sí, luego en 'stories' ha anunciado un "cambio de zapatos" y nos ha enseñado otro modelo en naranja flúor... ¡otro de los colores vetados! (WTF?).
Tampoco se les ha visto con el tatuaje identificador que, por motivos de seguridad, Pilar y Sergio pedían a sus invitados para acceder a la finca donde se desarrolla la fiesta. Victoria se ha remangado en más de una ocasión (están a más de 30 grados, ojo), pero ni rastro. En el caso de David no podemos decir mucho porque la americana que llevaba impedía ver sus brazos. Aunque esta medida nos pueda sonar muy loca, hay que tener en cuenta que son más de 400 personas las que han querido compartir con ellos este día.
En lo que sí que parecen haber acatado las normas es en lo de dejar a los niños en casa, y eso que han ido hasta Sevilla con ellos, tal y como nos ha hecho saber la familia a completo. ¿Mantendrán también la promesa de no usar los móviles durante la fiesta? Por si acaso, Victoria ya ha querido inmortalizar su vuelta a España –sí esa que "huele a ajo"– con una foto junto a su marido. "Qué maravilloso día en Sevilla con amigos", ha escrito en un perfecto castellano.
En espera de saber si Victoria se pega la fiesta padre y acaba liándola más aún –subida a una mesa al estilo Bar Coyote vestida con ropa de interior arcoíris para declararse en rebeldía– nos quedamos pegadas a las redes. Allí, por cierto, ya están empezado a aparecer bromas sobre el tropiezo estilístico de la 'Spice pija'.
Anabel Sánchez Sierra es Project Manager de Branded Content en Hearst España. Creativa, curiosa y con alma 'techie', disfruta explorando nuevos formatos y formas de contar historias. Amante de los viajes, encuentra en cada destino una inspiración diferente para seguir ideando contenidos de marca que acerquen, que emocionen, que ayuden o que entretengan.













