Internet de nuestros amores. La red que tanto nos soluciona la vida y en la que, por desgracia, tanta persona necia pulula a sus anchas. El ‘body shaming’ femenino que se fomenta desde muchas cuentas en redes sociales –en su mayoría falsas o sin identidad– vive un auge alarmante en plataformas como Instagram o Twitter, una tendencia misógina que ahora parece haber encontrado a una nueva víctima perfecta: la embarazada.
Sara Sálamo, actriz de ‘Todos lo saben’, producción en la que comparte plano con Penélope Cruz o Javier Bardem, así lo ha comprobado. El pasado lunes acudía a la última gala de los Fotogramas de Plata, en donde posaba radiante y sonriente en la alfombra roja luciendo un ‘look’ firmado por Dolores Promesas. Poco después, compartía este mensaje en sus redes sociales.
“Por cierto, ‘haters’, antes de los comentarios, me toco mucho la barriga porque es mía y porque me sale del moño”, una contundente respuesta que zanjaba una de las más ridículas y chocantes de las tendencias vistas en la red: el culpar a la embarazada de tocarse 'en exceso' la barriga. En su caso, este ataque sin sentido ya se había manifestado en una instantánea que había subido de la pasada ceremonia de los Premios Goya, foto en la que Sálamo llevaba sus manos al vientre entonces en su cuarto mes de gestación. Algunos comentarios, provenientes en ocasiones de mujeres, la reprimían de posar en dicha postura y hacían hincapié en que solo “se pretendía marcar barriga”. Como si existiera una connotación negativa en ello.
Atendiendo a que la barriga es de Sálamo, y partiendo de la base de que la intérprete puede posar como le venga en gana con su vientre, no se entiende esta toxicidad que tiene como finalidad el denostar el orgullo que provoca una tripa encinta. Por desgracia, el caso de la actriz tinerfeña no es un suceso aislado.
Otra de las afectadas por este acoso femenino es la mujer más viral del momento, Meghan Markle, cuyo embarazo es debate nacional en Reino Unido. ¿La razón? Parece ser que Markle se toca ‘demasiado’ la tripa, como si existiera un medidor acerca de cuánto puede una mujer en dicho estado interactuar con su abdomen.
De hecho, su hábito la ha llevado a protagonizar críticas e incluso quejas en la red. Sí, como oyes, gente quejándose de un cuerpo que no es suyo. Uno de tantos/as ‘haters’ son estos dos usuarios de Twitter que emplean el embarazo como arma arrojadiza en contra de la ex actriz.
“¿Pueden alguien explicarme por qué Meghan Markle se aferra a su vientre todo el rato? Dios mío, todo el mundo ya sabe que estás embarazada”
"¿Marcando barriga? ¿Quién hace esto? ¿Quién se cree, Madonna y su hija? Algo espeluznante ha de pasar por la cabeza de esta chica".
Este último tuitero claramente nunca ha conocido a una mujer en dicho estado, aunque lo preocupante es que dicho tweet ya supera los 420 'likes'.
Su embarazo, uno de los más mediáticos que se recuerdan del siglo XXI, ha llevado a bautizar la denominada ‘pose Markle’ en Gran Bretaña, que no es otra que la de una mujer embarazada tocándose el vientre. Un gesto tan legítimo como natural que incluso ha sido adjetivado por diversos medios como “una estrategia en la que se intenta tejer una campaña de publicidad en torno a su estado de gestación”. Todo por tocarse la panza. Otro caso más de la misoginia implícita con la que convivimos a diario en redes sociales que se zanjaría entendiendo una sencilla y tolerante regla: el cuerpo pertenece a la embarazada y a nadie más.

Periodista. Sé de buena tinta que la hermana gemela de Lindsay Lohan existió. Esta es mi historia, Patricia.















