A principios de mes nos quedábamos completamente alucinadas al descubrir que Jennifer Lawrence se había comprometido con un misterioso guaperas de 34 años, barba pelirroja y ojos azules. Tras activar nuestros radares, descubrimos que se trataba de Cooke Maroney, el director de la prestigiosa galería de arte Gladstone.
La noticia fue confirmada por el propio representante de la actriz, después de que la pareja fuese vista en un restaurante luciendo un anillo. El representante explicó que la pareja estaba compartiendo la noticia con un grupo de amigos, pero lo que no nos contó es que en esa velada lució un importante pedrusco. De eso se encargaron los clientes del establecimiento, que aseguraron al portal Page Six que se trataba de un diamante de grandes dimensiones.
Desde entonces, el anillo ha sido el accesorio más buscado por los fotógrafos y ella, muy discreta, ha querido jugar al despiste. Hasta ayer. En las pocas fotos que trascendieron desde que saltó el bombazo, la actriz ha querido disimularlo. Solo se llegó a percibir en su dedo un pequeño anillo, nada parecido a lo que nos habían descrito. Por eso, algunos llegaron a asegurar que en cada salida la actriz le daba la vuelta al pedrusco para intentar disimularlo.
Nada que ver con lo que nos encontramos ayer. La actriz celebró la llegada del fin de semana con una cena con amigas en Nueva York. En las fotos que nos han llegado de ese momento la vemos pasándoselo bomba, con look muy casual, sin maquillar y con un impresionante diamante en su mano. Una vez más, fueron los clientes del local los que proporcionaron más detalles sobre la joya. Una fuente aseguró al portal E!News que el anillo era "muy notable y brillante", y que "estuvo sonriendo durante toda la noche". Aquí os dejamos, por fin, la prueba.
A pesar de todo, lo más enigmático de la historia no es el anillo en sí, sino su propio compromiso. La primera imágenes de ellos dos juntos nos llegó en junio y en tan solo ocho meses han decidido que están preparados para darse el 'sí, quiero'. Todo coincidiendo con el año sabático que decidió tomarse la actriz.
Anabel Sánchez Sierra es Project Manager de Branded Content en Hearst España. Creativa, curiosa y con alma 'techie', disfruta explorando nuevos formatos y formas de contar historias. Amante de los viajes, encuentra en cada destino una inspiración diferente para seguir ideando contenidos de marca que acerquen, que emocionen, que ayuden o que entretengan.












