Emma Stone es la última pelirroja icónica del cine. Sus papeles en películas como ‘La la land’ o ‘Crazy Stupid Love’ han conquistado a toda una generación que la reconoce fácilmente por su cabello cobrizo, el cual, para tu sorpresa, no es su color natural. La actriz es rubia, aunque el rojizo le siente divinamente. De hecho, su carrera siempre ha estado marcada por roles con este característico color de pelo, el cual ha aparcado en muy pocas ocasiones (el abandono más reconocido quizás fue cuando interpretó a la rubia Gwen Stacy en ‘Spiderman’).
Ahora, la recién nominada al Oscar en la categoría de Mejor Actriz Secundaria gracias al filme ‘La Favorita’ (peliculón más que recomendable, por cierto) ha querido dar un vuelco a su carrera, y para ello ha tirado de chapa y pintura. Aunque el resultado no ha sido el ‘boom’ que se esperaba. Stone ahora es castaña con unos (muy) sutiles reflejos cobrizos y ha aparcado su favorecedora melena ondulada para acudir con un recogido a los Premios del Gremio de Productores en Beverly Hills que tenían lugar el pasado lunes. ¿Qué te parece?
El maquillaje, que destaca gracias al vibrante color carmín de los labios, tampoco juega a su favor, ya que se queda a medio camino entre un ‘nude’ natural y un look de alfombra roja. Asunto poco común, ya que la intérprete siempre suele bordar sus apariciones públicas.
De perfil comprobamos que, además del perfecto ‘match’ que hacía el pelirrojo con su piel, este nuevo tinte le ha echado casi diez años encima de golpe. Pero tirando de archivo nos hemos percatado de que quizás la culpa de este ‘flop’ beauty sea precisamente eso, el peinado y el maquillaje. La semana pasada acudía así junto a su novio, Dave McCary, a un partido de la NBA, y aunque castaña, la diferencia es abismal.
¿Acudirá a a gala de los Oscars con el tono castaño? Tiempo al tiempo.

Periodista. Sé de buena tinta que la hermana gemela de Lindsay Lohan existió. Esta es mi historia, Patricia.















