Maticemos un pequeño detalle antes de comenzar esta historia.
Compartir tiempo y espacio (en Madrid, en un concierto de Navidad) con una de las mayores divas de la historia de la humanidad es algo de lo que hay que ser conscientes, no ocurre en todas las vidas.
Mariah escribió la letra de la canción 'All I want for Christmas is you' en el 94 con el objetivo de convertirse en la reina de la Navidad y, más de 20 años después, sigue siendo el temazo que asociamos a estas fiestas (y el que todxs sus fans esperábamos ver en el WiZink Center el 17 de diciembre).
Y, así, de la mano de Uber, nos fuimos a presenciar este acontecimiento.
Mariah (léase /Maraya/) apareció en el escenario con un vestido de luces cantando temas navideños que no nos sabíamos, pero que de igual manera disfrutamos. Porque Mariah.
Durante el concierto ocurrieron las típicas cosas de diva: su maquillador irrumpió para retocarla, su novio salió al escenario para darle flores, y así.
Pero esto es algo que podemos ver en redes sociales. La experiencia diferente vino después, y es que tuvimos la oportunidad de verla en backstage. Un meet & greet de 1 minuto que consistía en lo siguiente: "No podéis entrar con móviles, no firmará nada y no podéis tocarla". Entonces, ¿qué? Un fotógrafo oficial nos haría dos fotos con ella y, previamente aprobadas por su equipo, nos mandarían una en 3 días.
Hicimos cola con gente que había pagado hasta 400 euros (como me informaron desde la organización) para, en definitiva, tener a la diva a 20 centímetros e intercambiar –menos mal– unas palabras.
Su equipo y el fotógrafo que nos haría esas dos fotos prometidas nos esperaban. Uno a uno, en una sala con un photocall en el que ella posaría con nosotrxs, fuimos pasando. Su maquillador nos recibía, nos preguntaba el nombre y nos presentaba a Mariah.
"Soy Silvia, encantada", le dije a su maquillador.
"Mariah, esta es Silvia".
"Hi, Silvia". MARIAH ME DIJO "HI, SILVIA".
Nos habían dicho que no la tocáramos, así que me acerqué lentamente, pero no pude evitar expresarle de manera acalorada cómo me sentía: "Mariah, estoy muy emocionada ahora mismo - Qué cool conocerte - El concierto ha sido brutal".
Debe de ser que le hice gracia porque me tendió la mano mientras se lo decía y nos agarramos durante 5 segundos. 5 segundos en los que únicamente me salió pensar que estaba tocando (rompiendo las reglas) a ese icono que me sacaba una cabeza (ojo, mide 1,73, que lo busqué después porque me llamó la atención).
Y me dijo: "Qué mona".
O sea, Mariah Carey diciéndote "qué mona". Éxtasis.
Ella me soltó, nos giramos hacia el fotógrafo, nos hicimos las dos fotos y me despedí: "Gracias por todo, eres magia".
Y me fui digna.
Muchxs artistas hacen meet & greets con sus fans. Nunca había estado en uno, pero los fans que estaban conmigo en la cola sí, y me dijeron que suelen consistir básicamente en eso.
Yo ya puedo contar a mis nietos que estuve en el de Mariah. Durante 1 minuto. Así que ya estaría.
Silvia Lorente es experta en estilo de vida, 'celebrities' y sexualidad y especializada en cultura pop 'millennial'.
Se licenció en Periodismo en la URJC de Madrid, estudió un módulo de doblaje, un máster de DJ y tiene más de 10 años de experiencia en el manejo de plataformas digitales y redes sociales (escribió y ganó premios con su blog de moda y 'celebrities', 'La Otra Horma del Zapato', y coordinó el equipo de moda y belleza en el departamento digital de la agencia Globally durante dos años). Colaboró con InStyle, Harper's Bazaar y GQ, y genera contenido para Cosmopolitan desde 2015.
En sus ratos libres, pincha como DJ en eventos y echa las cartas del Tarot a quien tiene dudas sobre su futuro.
'Pss': Si te apetece jugar con ella al Trivial de 'Friends' o 'Sexo en Nueva York', has de saber que tienes las de perder.
















