A estas alturas de la película Kim Kardashian ya debería saber (y sin duda sabe) que cualquier gesto suyo, por mínimo que sea, es analizado con lupa en cualquier rincón del mundo.
Como muestra, la que se ha liado estos días en sus redes sociales al subir tres fotos de su hija, North West, con el pelo liso. Los haters pusieron sus lenguas a afilar al instante y los comentarios en Instagram no se hicieron esperar. Criticaron que Kim hubiera permitido a la niña alisarse el cabello (hay quien apuntó que incluso llevaba extensiones) por ser un peinado demasiado agresivo para su pelo tan rizado y también por ir en contra de sus raíces afroamericanas, en las que mandan los rizos.
También hubo quien defendió a Kim, instando a los haters a meterse en sus propios asuntos y señalando que la niña estaba preciosa con su nuevo peinado. Pero las críticas eran tan feroces que la mayor de las Kardashian se ha visto obligada a justificarse. Y lo ha hecho así, señalando que North solo puede alisarse el pelo dos veces al año, el día de su cumpleaños y el día en que lo celebran. Y esas fotos pertenecía a esas fechas.
Tranquila, Kim, estamos contigo.












