Kris Jenner, la matriarca del clan Kardashian, ha convertido a los lóbulos de sus orejas en estrellas (después de hacer lo propio con todas sus hijas). En el último capítulo de 'Keeping Up With The Kardashians' ha dado todo el protagonismo a esta parte de su cuerpo con una escalofriante confesión.
Kris ha contado que se operó los lóbulos de las orejas porque, según dice, eran 'los más grandes del Universo' y 'no podía llevar diamantes más grandes' por culpa de este problema, en teoría causado por llevar pendientes demasiado pesados.
En realidad, se trata de una intervención muy fácil de realizar, que lleva menos de una hora. 'Sólo' hay que cortar un trozo de la oreja, como la porción de una tarta, y unir de nuevo los dos trozos de piel. ¡Argh!
En el transcurso del capítulo, Kris ya se había sometido a ella y recuperado satisfactoriamente. Eso sí, que sea sencilla no quiere decir que no nos de un poco de mal rollo...














