No cabe duda de que la actriz Nicole Kidman dejó sin palabras al público con su elegante aparición en los Emmy, con su vestido rojo de Calvin Klein. Pero ahí no queda la cosa, el vestido no fue lo único que deslumbró en ella.
La australiana supo sacar partido a la noche para mandar un mensaje a todos los espectadores. Llegaba a los Emmys con 'Big Little Lies', una serie producida por mujeres y protagonizada por ellas con testimonios y problemas comunes para todas las féminas.
En 'Little Big Lies', Nicole Kidman interpreta a Celeste , una mujer con una prometedora carrera como abogada, que lo deja todo por un marido obsesionado con el control y se relega a casa con sus hijos.
La actriz aprovechó la recogida de su premio como mejor actriz protagonista y dio un discurso muy emotivo sobre la violencia de género.
'Gracias a la Academia por reconocer el valor de nuestra serie de televisión, por reconocer esta interpretación. Pero también quiero que sepan que a veces cuando eres actor tienes la oportunidad de comunicar un mensaje grande y esta es su contribución, mi contribución. Hemos arrojado luz sobre el abuso doméstico. Es una enfermedad complicada e insidiosa que existe mucho más de lo que sabemos. Está sacudido por la vergüenza y el secreto, y el hecho de que haya ganado este premio ayuda a arrojar aún más luz.'
No pudo ocultar su emoción y el discurso que pronunció fue tan poderoso que todo el mundo lo recordará siempre.
En los agradecimientos no pudo faltar la dedicación del premio a su compañera de reparto y amiga, Resee Witherspoon, con la que ha entablado una buena amistad después de grabar la serie.
'Gracias, muchas gracias. Reese, comparto este premio contigo, sin ti no estaría aquí'.














