Si te quejabas de las bromas de tu hermano o de las preguntas incómodas de tu tía durante la cena de Navidad, date por afortunada, hay quienes sufren costumbres mucho peores y más vergonzosas en las comidas de diciembre. Es el caso de la Familia Real británica, que, en lugar de modernizarse y adquirir nuevos hábitos, prosiguen una antigua usanza que data del siglo XIX. Según la periodista británica especializada en realeza Ingrid Seward, los Windsor optan por pesarse antes y después de la cena navideña.
Sí, como lo oyes, sabemos que ponerse en una báscula después del atracón de pavo y langostinos parece un suicidio social, pero entre la familia de Isabel II es entendida como una popular tradición que, aunque no es estrictamente obligatoria, se cumple cada año. Según ha contado Seward a la revista ‘Grazia’, esto tiene un sentido -aunque no muy coherente-: esta costumbre se remonta al reinado de Eduardo VII, cuando el monarca se preocupaba por saber si sus invitados comían lo suficiente durante las populares fiestas. Asunto que hoy, en pleno siglo XXI, no tendría por qué preocupar a la Reina ni a su familia, ya que en la mesa del palacio de Sandringham se sirven tres suntuosas comidas durante la remarcada velada.
Con este panorama se va a topar Meghan Markle este año, que además trae consigo a su madre desde Estados Unidos, Doria Ragland, que por primera vez y de forma inaudita se sienta en la mesa de la monarquía más famosa del planeta. Por cierto, esta amable invitación no ha ocurrido todavía con la familia de Kate Middleton, quien ya lleva siendo parte de los Windsor casi una década. ¿Será que Markle se ha ganado en un año más confianza y respeto que la esposa de Guillermo en una década? Sea como fuere, el peaje para sentarse en la mesa ‘real’ es muy alto.
Aunque mirando el lado positivo… al ausentarse durante este atracón, la familia de Kate se ahorra el innecesario trago de montarse en una báscula antes y después de ingerir la pesada comida. Porque, independientemente de que sea ese momento íntimo y especial, ¿quién se atreve a pesarse durante las Navidades?

Periodista. Sé de buena tinta que la hermana gemela de Lindsay Lohan existió. Esta es mi historia, Patricia.










