Cate Blanchett ha dejado una vez más al mundo con la boca abierta. La estilosa actriz se ha mostrado ante los fotógrafos de la alfombra roja de los premios AFI 2018 luciendo los brazos y el pecho totalmente tatuados.
¿Tatuados? En realidad no. Los tatuajes pertenecen al espectacular vestido que lleva, obra del diseñador Yacine Aouadi. Los dibujos de las mangas y el escote han sido bordados en un minucioso trabajo que ha llevado 200 horas y que sin duda a cierta distancia parecen tatuajes auténticos.
Aunque el vestido ha causado auténtica sensación, no es la primera vez que Cate lo luce. Ya lo hizo en 2015, en el estreno en Nueva York de Carol, película de la que era protagonista.
Cate ya ha demostrado en más ocasiones que no tiene reparo en repetir looks. Y a la vista del revuelo que ha causado este modelo a pesar de haberlo llevado ya antes, está claro que es una buena costumbre.









