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Referirse a Javier Bardem es, en cierto modo, hablar de uno de los nombres imprescindibles para entender el cine español contemporáneo. Hijo de una saga de intérpretes, Bardem comenzó a hacerse notar en los años 90 con títulos como 'Jamón, jamón' (1992) o 'Huevos de oro' (1993), donde ya dejaba ver esa mezcla de intensidad y magnetismo que terminaría por definir su carrera. Con el tiempo, no sólo se consolidó en España, sino que también dio el salto a Hollywood hasta convertirse en un referente internacional, trabajando con directores como los hermanos Coen o Sam Mendes, y logrando hitos como su Oscar por 'No es país para viejos' (2007). Su figura, hoy, es sinónimo de prestigio, riesgo y una capacidad única para interpretar personajes complejos.
Por su parte, Ariadna Gil ha construido también una carrera envidiable, aunque quizá más silenciosa en cuanto a lo mediático. Sus primeros papeles en el cine español la situaron rápidamente como una de las actrices más potentes de su generación, especialmente tras su Goya por 'Belle Époque' (1992). A partir de ahí, su carrera se expandió hacia colaboraciones internacionales con creadores como Guillermo del Toro en 'El laberinto del fauno' (2006), formando una filmografía distinta y arriesgada. Pero más allá del cine, Gil es también una figura fundamental sobre las tablas, pues su trabajo en teatro la ha convertido en una intérprete respetada por su compromiso con los personajes.
Ambos coincidieron en 'Segunda piel', dirigida por Gerardo Vera, una película que, vista hoy, resulta especialmente adelantada a su tiempo. La historia gira en torno a un triángulo amoroso marcado por el deseo, la culpa y la identidad, en el que Bardem interpreta a un hombre atrapado entre su vida convencional y una relación con otro hombre que mantiene en secreto, mientras que Ariadna Gil encarna a su pareja, ajena en un inicio a esa doble vida. La película se adentra en terrenos poco explorados en el cine español de finales de los 90, abordando la bisexualidad y la homosexualidad masculina desde un enfoque íntimo, lejos de clichés. Además, esta cinta recibió reconocimiento en su momento, incluyendo la nominación al Goya de Jordi Mollà como mejor actor protagonista.
Los protagonistas hablaron de cómo crearon sus personajes y las técnicas que utilizaron para distanciarse del relato cuando no estaban grabando. En una conversación de promoción de la cinta en la época, Jordi Mollá explicó la forma en la que, después de cada rodaje, intenta aparcar al personaje: "Algunas secuelas siempre se quedan, pero quiero distanciar mi vida del trabajo y no estoy dispuesto a que mi trabajo vaya por encima de mi vida, me niego". Por su lado, el director de esta cinta explicó en otra conversación con 'El Mundo' lo mucho que admiraba el trabajo de Bardem: "Ya el primer día de rodaje, en su primera secuencia en la playa, cuando siente en su piel el abandono de Alberto y su secuela, Javier, ante mi asombro, ya tenía incorporada toda la realidad del personaje, su momento, su verdad y todo eso, aparentemente tan complejo, se resolvía con la mayor simplicidad".
Con el tiempo, 'Segunda piel' vuelve a estar en el lugar que merece. Su reciente llegada a Netflix ha permitido que nuevas generaciones la descubran y entiendan la razón por la que sigue funcionando casi tres décadas después. Como ya señalaba la revista 'Fotogramas' en su momento, la película destaca por su “sobria elegancia”, una definición que sigue encapsulando perfectamente su tono, su sensibilidad y la valentía con la que hablan de un tema tan natural como la orientación sexual.
Álvaro Alonso es redactor de actualidad y ‘celebrities’ en Cosmopolitan y experto en famosas y cultura Y2K desde hace varios años. Si no está escribiendo, seguramente esté encontrando las mejores anécdotas y contenidos en redes sociales sobre los años 2000s y las tendencias de moda que vuelven a llevarse hoy en día. Es un apasionado de los realities show, por lo que conoce al detalle las vidas de las hermanas Kardashian y todas esas palabras y expresiones de la cultura pop que la Generación Z utiliza.
En su día a día en Cosmopolitan, Álvaro Alonso está enfocado a la redacción de contenidos de celebrities y actualidad, siempre con tilde ‘fashion’, pues es un apasionado de las pasarelas. No se le escapa ningún contenido que se haga viral en Instagram, Twitter y TikTok. Conoce muy bien las redes, pues compagina la redacción con la creación de contenidos, sobre todo en TikTok, donde comparte vídeos non-stop. Álvaro Alonso está graduado en Periodismo por la Universidad Rey Juan Carlos y estudia un Máster en Comunicación Audiovisual en la Nueva Era Digital por la Universidad Complutense de Madrid.
Comenzó a escribir como redactor en una agencia de comunicación sobre contenido de actualidad en la Comunidad de Madrid, pasando por varios medios digitales e impresos como Togayther, donde escribe cada vez que puede sobre moda, televisión, ‘celebrities’ y contenido enfocado desde la perspectiva LGTBI. De la misma forma, en Why Not Magazine colabora de manera frecuente, hablando sobre temas de cultura, música y televisión.














