- Barbra Streisand sobre su relación con Robert Redford en los 70: "Fue entonces cuando supe que por fin había dicho que sí... y me emocioné muchísimo"
- Daryl Hannah ('Splash'), sobre su relación con Tom Hanks en 1984: "Aunque tenía 21 o 22 años, todavía no había tenido novio"
- Robert De Niro, sobre su relación con Meryl Streep en 1984: "Inmediatamente me llamó la atención lo única que era"
Hubo una época en la que el cine estaba lleno de parejas magnéticas que conquistaban tanto la taquilla como el imaginario colectivo. Los años 90 fueron el lugar perfecto para estos dúos legendarios: Julia Roberts y Richard Gere, Meg Ryan y Tom Hanks, Brad Pitt y Gwyneth Paltrow (dentro y fuera de la pantalla). Pero más allá del romance tradicional, también surgieron parejas inesperadas que captaban toda la atención por su carisma y contraste. Así ocurrió con Catherine Zeta Jones y Sean Connery, protagonistas de 'La trampa' (en idioma original, 'Entrapment', del 1999), una película que los unió en un juego de robos, tensión y una química sorprendentemente efectiva.
Por aquel entonces, Catherine Zeta Jones era una actriz en plena ascensión. Tras hacerse popular en Reino Unido, había dado el salto a Hollywood con 'La máscara del Zorro' (1998), que la catapultó como símbolo de elegancia y fuerza. Un año más tarde llegaría 'La trampa', consolidando su estatus. Sean Connery, por su parte, ya era una leyenda viva: el James Bond original, ganador del Oscar por 'Los intocables' de Eliot Ness (1987), y con una filmografía repleta de títulos icónicos como 'El nombre de la rosa', 'La roca' o 'La Caza del Octubre Rojo'. La unión entre ambos suponía una mezcla explosiva entre experiencia, glamour y generaciones diferentes de estrellas.
La producción se convirtió en uno de los 'thrillers' más comentados de finales de los 90. Zeta Jones interpretaba a una investigadora de seguros experta en robos de alto nivel, mientras que Connery era un ladrón veterano, refinado y misterioso. Más allá del guion de la que muchos consideran una de las mejores películas de la historia, lo que realmente dio que hablar fue la conexión entre ambos: la tensión romántica que la película insinuaba con elegancia, la complicidad entre sus personajes y la diferencia de edad (casi 40 años), que en su momento generó debate, pero también fascinación.
Catherine Zeta Jones recordó en una entrevista con Bobbie Wygant cómo vivió aquel encuentro con Connery y la reacción del público hacia su identidad: "Soy de Gales y es curioso que, al igual que en Estados Unidos, mucha gente diga 'Zeta'". Además, añadió: "Todo el mundo cree que soy española". Por otro lado, hablando de sus raíces, dijo: "Nací muy cerca de donde nació Anthony Hopkins, muy cerca de Tom Jones y Richard Burton. Parece que hay algo en el agua”.
Sobre su primer encuentro con Connery, la intérprete no escatimó en admiración: "No lo había conocido antes, y habría volado a la luna para conocer a Sean Connery. Soy como una de los millones de mujeres que hay en el mundo". La actriz confesó que estaba nerviosa antes del rodaje, pero bastaron segundos con Connery para sentirse cómoda: "Empezamos a charlar y a hablar de un montón de cosas y entonces quedó claro que había una buena relación entre nosotros y cierta química, algo que es muy difícil de inyectar si no existe".
'La trampa' fue más que una colaboración cinematográfica: fue un momento en la historia del cine donde dos estrellas de mundos distintos se encontraron en el momento justo. Hoy, con la distancia que dan los años y la nostalgia de una era dorada de Hollywood, Zeta Jones recuerda esa experiencia con cariño, admiración… y una pizca de confusión identitaria. Porque aunque es galesa de pura cepa, para muchos, seguirá siendo 'la española' que deslumbró junto a Connery.
Álvaro Alonso es redactor de actualidad y ‘celebrities’ en Cosmopolitan y experto en famosas y cultura Y2K desde hace varios años. Si no está escribiendo, seguramente esté encontrando las mejores anécdotas y contenidos en redes sociales sobre los años 2000s y las tendencias de moda que vuelven a llevarse hoy en día. Es un apasionado de los realities show, por lo que conoce al detalle las vidas de las hermanas Kardashian y todas esas palabras y expresiones de la cultura pop que la Generación Z utiliza.
En su día a día en Cosmopolitan, Álvaro Alonso está enfocado a la redacción de contenidos de celebrities y actualidad, siempre con tilde ‘fashion’, pues es un apasionado de las pasarelas. No se le escapa ningún contenido que se haga viral en Instagram, Twitter y TikTok. Conoce muy bien las redes, pues compagina la redacción con la creación de contenidos, sobre todo en TikTok, donde comparte vídeos non-stop. Álvaro Alonso está graduado en Periodismo por la Universidad Rey Juan Carlos y estudia un Máster en Comunicación Audiovisual en la Nueva Era Digital por la Universidad Complutense de Madrid.
Comenzó a escribir como redactor en una agencia de comunicación sobre contenido de actualidad en la Comunidad de Madrid, pasando por varios medios digitales e impresos como Togayther, donde escribe cada vez que puede sobre moda, televisión, ‘celebrities’ y contenido enfocado desde la perspectiva LGTBI. De la misma forma, en Why Not Magazine colabora de manera frecuente, hablando sobre temas de cultura, música y televisión.
















