Es hablar de los años 90 y ponernos a suspirar. Esa década era en la que las hombreras ya no eran obligatorias, las comedias románticas reinaban en taquilla, y las estrellas de cine todavía parecían de otro planeta. Era la época dorada de Julia Roberts con su melena imposible (y ahora tan envidiada), de Meg Ryan y sus rizos perfectamente despeinados, de Sandra Bullock corriendo por aeropuertos, y de Meryl Streep, que, además de llorar en todos los idiomas, empezaba a soltarse la melena en comedias con efectos especiales. El cine de los 90 nos dio joyas inolvidables, nuevos 'crushes' con camisetas sudadas y heroínas capaces de sostener el drama y la risa en la misma escena.

En ese panorama tan estelar, Bruce Willis y Meryl Streep eran dos figuras ya consolidadas, aunque de registros completamente distintos. Willis venía de salvar rascacielos como John McClane en 'Die Hard', un personaje que lo convirtió en sinónimo de acción ochentera. Streep, por su parte, ya tenía múltiples nominaciones al Oscar y era considerada una de las actrices más talentosas de su generación (a día de hoy, lo mantiene), con papeles como 'La decisión de Sophie' o 'Kramer vs. Kramer'. Así que cuando ambos coincidieron en 1992 en 'Death Becomes Her' (en español 'La muerte os sienta tan bien'), el cruce de mundos no podía ser más prometedor… o más inesperado.

meryl streep in a scene from the film death becomes her, 1992. (photo by universal pictures/getty images)
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Pero lo cierto es que, como contó la propia Meryl Streep, la llegada de Bruce al rodaje no estuvo exenta de prejuicios, según una entrevista que concedió en 1993: “A Bruce no le conocía para nada. Sólo había oído hablar de él. En los periódicos hablaban muy mal de él”, confesó. En una industria donde las etiquetas se pegan como purpurina en alfombra roja, no era raro que Willis, con fama de chico duro y estrella de acción, levantara alguna ceja en un rodaje con dos actrices de peso como Streep y Goldie Hawn. Sin embargo, lo que se encontró fue muy distinto a lo que esperaba antes del rodaje: “Fue encantador y quería, de verdad, hacer esta película. Tenía muchas ganas y estaba lleno de ideas. Nos quedamos prendados de él”.

meryl streep and bruce willis sitting on the floor shock at what they see in a scene from the film death becomes her, 1992. (photo by universal pictures/getty images)
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Más que un tipo fuerte con alguna que otra frase ingeniosa por minuto, Meryl descubrió a un compañero creativo, implicado y generoso. Y la cinta 'Death Becomes Her' -con su humor negro y sus efectos revolucionarios para aquella época-, que sigue inspirando a artistas como Sabrina Carpenter en su videoclip 'Taste', sigue siendo una pieza muy rara pero apetecible que no habría funcionado igual sin la entrega de sus tres protagonistas. Streep lo resume mejor que nadie: Bruce les sorprendió a todos, empezando por ella misma.

meryl streep, bruce willis and goldie hawn in a scene from the film death becomes her, 1992. (photo by universal pictures/getty images)
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Hoy, sabiendo que Bruce Willis se ha retirado del cine debido a una enfermedad neurodegenerativa, estas palabras cobran un peso especial y muy emocionante. Lejos del ruido mediático o de las etiquetas de tipo duro con las que contaba, queda el recuerdo de un actor apasionado, valiente y con muchísimas ganas de aportar algo más. Y si alguien como Meryl Streep se quedó prendada, es porque había mucho más de lo que los titulares de los 90 contaban.

bruce willis painting meryl streeps face in a scene from the film death becomes her, 1992. (photo by universal pictures/getty images)
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Headshot of Álvaro Alonso de la Fuente

Álvaro Alonso es redactor de actualidad y ‘celebrities’ en Cosmopolitan y experto en famosas y cultura Y2K desde hace varios años. Si no está escribiendo, seguramente esté encontrando las mejores anécdotas y contenidos en redes sociales sobre los años 2000s y las tendencias de moda que vuelven a llevarse hoy en día. Es un apasionado de los realities show, por lo que conoce al detalle las vidas de las hermanas Kardashian y todas esas palabras y expresiones de la cultura pop que la Generación Z utiliza. 

En su día a día en Cosmopolitan, Álvaro Alonso está enfocado a la redacción de contenidos de celebrities y actualidad, siempre con tilde ‘fashion’, pues es un apasionado de las pasarelas. No se le escapa ningún contenido que se haga viral en Instagram, Twitter y TikTok. Conoce muy bien las redes, pues compagina la redacción con la creación de contenidos, sobre todo en TikTok, donde comparte vídeos non-stop. Álvaro Alonso está graduado en Periodismo por la Universidad Rey Juan Carlos y estudia un Máster en Comunicación Audiovisual en la Nueva Era Digital por la Universidad Complutense de Madrid. 

Comenzó a escribir como redactor en una agencia de comunicación sobre contenido de actualidad en la Comunidad de Madrid, pasando por varios medios digitales e impresos como Togayther, donde escribe cada vez que puede sobre moda, televisión, ‘celebrities’ y contenido enfocado desde la perspectiva LGTBI. De la misma forma, en Why Not Magazine colabora de manera frecuente, hablando sobre temas de cultura, música y televisión.