Pascal lleva la música en la sangre desde pequeño. Su abuelo, que tocaba la guitarra, despertó su curiosidad por este arte. "Yo no sabía lo que era cantar ni lo que era una guitarra. Mi abuelo me hizo preguntarme qué era eso", confiesa el cantante. La verdadera decisión de dedicarse a este mundo vino un poco después, en el concurso de talentos del colegio: “Yo tenía 10 años y cuando terminé de cantar, mi mamá, que me estaba esperando detrás del escenario, me preguntó si me volvería a subir, y yo le dije: ‘Me volvería a subir un millón de veces más’”.

El cantante ha sabido abrirse paso en la industria de la música, en especial en la peruana, en la que confiesa que los artistas emergentes no lo tienen nada fácil. Ahora, está viviendo un gran momento, y su nuevo single, en colaboración con la cantante mexicana Mariana Seoane, marca un paso más. A pesar de seguir creciendo, Pascal es consciente de que este camino no es nada fácil y de que siempre hay más retos por delante. Por eso, ha tenido que aprender a lidiar con la incertidumbre y a abrazar tanto las oportunidades como los altibajos.

“Lo más complicado en esta carrera es mantenerse. Puedes tener una canción que se vuelva un 'hit', y que la siguiente nadie la escuche. Ese es uno de los mayores miedos que tenemos los artistas”, dice. Además, reconoce lo difícil que es llegar a una industria en la que "todos tienen el mismo sueño que tú", y que, para triunfar la clave es "descubrir qué tienes tú que no tienen ellos", nos cuenta.

Él lo tiene claro. Sabe que cuando te caes, tienes que volver a levantarte y que cuando lo haces, vuelves incluso con más fuerza que antes. Esa es su manera de tomarse la vida. Con esa energía que le caracteriza admite que "está trabajando en mucha música nueva" y que, gracias a que el año pasado cambió su vida, hay un montón de cosas buenas que están por venir para este año.

A los 8 años empezaste a tocar la guitarra con tu abuelo, ¿cuál es el mejor consejo que te dio?

(Se queda en silencio) Wow, ¡qué buena pregunta! Me dijo que la guitarra la tenía que tratar siempre de manera muy delicada, que el mimo con el que tratase al instrumento se iba a transmitir luego en mi música, y que mi instrumento sonaría de una manera u otra dependiendo de la emoción que yo tuviese al tocar las cuerdas. "Si lo tocas con delicadeza; sonará bonito y tranquilo, pero si lo tocas apurado o estresado; sonarán notas que no quieras que suenen", decía.

A los 10 años participaste en un concurso de talentos en tu colegio, donde llegaste hasta la semifinal y donde descubriste que querías dedicarte a la música. ¿Siempre tuviste el apoyo de tus padres?

De mi mamá sí, siempre lo tuve. Con mi papá fue un poco más complicado, porque es más tradicional. Durante varios años fui elegido para participar en el concurso del colegio, pero no lo hacía porque mi padre no me dejaba. Sin embargo, mi mamá siempre estuvo ahí conmigo. Ella me decía: “Si lo quieres hacer, lo hacemos”. Y en los momentos en los que no he sabido a dónde ir, cuando no tenía equipo y no tenía nada, ella me ayudaba y animaba como podía, y los dos íbamos de un lado a otro buscando oportunidades.

¿A día de hoy tu padre lo apoya?

No, tampoco. Pero al final, es lo que a mí me gusta, es mi vida. Si no fuera bueno, si no hubiera nacido para hacer estas cosas, nada de lo que estoy viviendo, estaría pasando. Creo que es importante, no sólo demostrarle a la gente que te diga que no puedes, que sí que puedes hacerlo, sino demostrártelo a ti mismo también.

"Cuando estaba solo y no tenía nada, mi mamá me ayudaba como podía"

Tu carrera despegó, en parte, gracias a que tu sencillo ‘Nos duele tanto’ salió en 'Los Otros Cocha' (telenovela peruana muy popular). ¿Cómo fue esto?

Con ‘Nos duele tanto’ pasaron un montón de cosas que yo no pensaba que fuesen a pasar. La lanzamos en abril del año pasado, y fue después cuando llegó la oportunidad de estar en la novela. Ellos vieron que la canción transmitía lo que querían mostrar, y yo superfeliz y agradecido por esa oportunidad. Es verdad que me ayudó un montón a crecer, tanto en Perú como en diferentes mercados. Además, esta canción no solamente define un nuevo inicio en mi carrera, sino que es un tema que me ayuda a encontrar qué artista soy yo dentro de la industria. Fui muy honesto a la hora de escribirlo.

Eres el único artista solista peruano que se ha mantenido meses entre los 50 más escuchados de Spotify Perú. ¿Qué desafíos has encontrado tú a la hora de emerger en esta industria?

La industria musical funciona de manera totalmente distinta según el país. Lo más difícil de hacer música en Perú es la falta de apoyo a talentos nacionales. Si no eres un artista o una orquesta ya conocida (normalmente de cumbia o salsa), y eres un solista de pop, rock, indie, lo que sea; es complicado. El público no está acostumbrado a escuchar este tipo de música. Fue muy complicado escuchar tantos ‘noes’ y seguir luchando para no rendirme, pero creo que al final, cuando tienes una propuesta diferente y en la que tú confías, poco a poco las cosas van pasando.

¿Cómo defines tu estilo?

A mí como artista me gusta mucho el jugar con la música. Creo que es un arte en el que tienes que ir jugando y explorando. Vas conociendo diferentes estilos o diferentes ritmos que de repente no pensabas hacer y que funcionan muy bien. Me gusta especialmente el tema de fusionar sonidos. De hecho, al contrario de lo que mucha gente piensa, siento que el género pop también tiene un montón de ramas y un montón de diferentes caras que puedes escuchar. A mí no solamente me gusta mostrar eso musicalmente, sino también vocalmente. Yo trabajo en que mi voz tenga cierto sonido para que la gente cuando lo escuche pueda saber que soy yo.

"Lo más difícil de hacer música en Perú es la falta de apoyo a talentos nacionales"

¿Qué puedes contarnos de tu single ‘Pa la luna’?

Es una canción que queríamos que hablara de amor, de extrañar a alguien, de querer estar con esa persona de nuevo. No queríamos que fuera una canción triste, pero sí queríamos que reflejara sentimientos de nostalgia. Usamos la luna porque es lo único que ilumina la noche, entendiendo noche como la oscuridad que sientes cuando lo estás pasando mal por alguien. Me gusta mucho porque es una canción que, siendo movidita, me permite mostrar mucho sentimiento.

Has sacado videoclip junto al ‘single’. ¿Cómo fue la experiencia de grabarlo?

Fue gracioso porque nosotros íbamos a lanzar otra canción antes, no iba a ser ‘Pa la luna’. Y de repente cambiamos todo. Yo estaba con mi maleta listo para salir al aeropuerto y cuando faltaban veinte minutos me dijeron que nos quedábamos a grabar. Lo grabamos superrápido, pero como ya habíamos trabajado con ese equipo antes, todo salió bien.

Acompañaste a Camilo en su concierto en Lima el 26 de marzo. ¿Qué significa para ti trabajar con él?

Estoy muy feliz y muy emocionado, porque es fue una oportunidad que no me esperaba y que me hizo sentir muy agradecido. También me gusta haberme expuesto a un público que no me conocía, y encima en mi país.

el cantante pascal
SERVING SOUNDS

¿Tienes algún ritual antes de salir al escenario?

Yo no me pongo nervioso nunca hasta que faltan cinco minutos para salir. Ahí trato de hablarme a mí mismo y de convencerme de que yo puedo. Trato de olvidarme de diferentes cosas y sólo enfocarme en lo que estoy cantando y en conectar con la gente. También me digo a mí mismo que es un escalón más que estamos subiendo.

¿Cómo ha sido la colaboración con Mariana Seoane?

Estoy muy feliz de que ella haya aceptado colaborar en esta canción. Hemos hecho una canción que no sé si mucha gente espera que salga de mí, pero es una canción que mezcla bastante bien su estilo y mi estilo. Ella es una artista de cumbia mexicana y yo soy un artista más de pop, entonces tratamos de trabajar muy bien esa fusión. Además, no sólo contamos una historia bonita sino diferente.

Ahora que estás creciendo, ¿sientes presión por mantener el éxito o disfrutas más del proceso?

Estoy disfrutando un montón, pero me pongo mucha presión a mí mismo para hacer las cosas bien, y que cada cosa sea mejor que la anterior. Estoy explorando y trabajando mucho para tener algo que se pueda mantener en el tiempo. Yo sé que no todas las canciones van a ser éxitos, ni van a tener millones de reproducciones, pero simplemente hay que seguir adelante.

"En mis conciertos trato de enfocarme en lo que estoy cantando y en conectar con la gente"

Fuiste artista independiente, ¿qué aprendiste de esa etapa?

Aprendí un montón. No solamente en cuanto a hacer música, sino también a darle valor a mis canciones y a empezar a crear la imagen de artista que quería tener. Yo siempre tenía una visión clara de hacia dónde quería ir, por eso me costó mucho encontrar a un equipo. Ahora tengo un equipo que piensa como yo y también que ve las cosas que yo aún no veo.

¿Cómo cuidas tu salud mental para sobrevivir a una industria tan exigente y demandante?

Yo me presiono un montón y a veces hasta yo mismo me meto en una cueva de la que siento que no puedo salir. Entonces para mí es muy importante ir a terapia y tener ese apoyo psicológico, porque quiero hacerlo todo bien, y tampoco es fácil lidiar con ciertos comentarios que tienes que ver. Hoy por hoy siento que no me afectan tanto pero la primera vez que recibí un comentario sí me afectó bastante.

¿Cómo desconectas?

No se desconecta nunca (se ríe). Trato de estar en lugares que me relajan; como la playa, o estar con mis amigos; que también me hacen desconectar totalmente de lo que está pasando fuera. Y en mi día a día, trato de no agarrar el teléfono cuando me levanto, por lo menos hasta que termine de desayunar. Eso también me ayuda bastante.

"Para mí es muy importante ir a terapia y tener ese apoyo psicológico"

¿Cuál es el reto profesional que más ganas tienes de cumplir?

Mi sueño más grande es hacer un show en Madison Square Garden. Aunque también me encantaría ganar un Grammy, estar en radios, hacer shows, giras en Latinoamérica, en Europa, en Estados Unidos...

¿A qué te dedicarías si no fuese a la música?

Probablemente sería biólogo marino, porque me encantan los animales, y más los de mar. Yo de pequeño me podía meter en un esnórquel y quedarme seis horas metido en el mar. Nadie sabía dónde estaba y yo estaba por ahí viendo los peces.

¿Quién te inspira o a quién admiras?

La persona que más me inspira en mi día a día es mi mamá, porque siempre estuvo ahí para nosotros y hasta el día de hoy lo está. Cada vez que tengo algo importante, sea lo que sea, ella trata de estar presente de alguna manera. Entonces, no solamente es una persona que admiro, sino que siento que si extiendo mi mano ella la va a agarrar.

"Mi sueño más grande es hacer un show en Madison Square Garden"


¿Alguna anécdota con algún/a fan?

Una vez en el aeropuerto la señora que estaba en la ventanilla cuando vio mi pasaporte gritó: “Ay, ¡me encanta tu música!” Y luego me dijo: Me van a regañar, pero vamos a tomarnos una foto. Y salió de la ventanilla y nos tomamos una foto. Y enseguida vino el jefe a echarle la bronca.

Headshot of Raquel Ortega

Raquel Ortega es experta en estilo de vida y le apasiona escribir sobre los temas que más interesan (y afectan) a su generación: relaciones, psicología, bienestar, cultura, viajes, gastronomía y autocuidado. En pocas palabras, adora todo lo que le ayuda a entenderse mejor y, sobre todo, aquello que tiene que ver con el placer (el físico, pero también el de comer bien, descubrir una historia que te remueve o hacer un viaje de esos que te recoloca por dentro). Raquel es esa amiga que escucha tus audios de cinco minutos hablando sobre tu ex y, además, lo analiza y te responde con referencias de series, libros y estudios sobre apego.

Graduada en Periodismo y Comunicación Audiovisual por la Universidad Carlos III de Madrid, ha trabajado como videoperiodista en EL PAÍS y colaborado con medios como El Generacional. Su especialidad son las entrevistas a cantantes, escritoras y deportistas. Cuando no la encuentres escribiendo, probablemente esté probando un nuevo WOD de ‘crossfit’ o, simplemente, en un bar entre unas copas de vino con sus amigos.

P.D.: ¿Recuerdas lo del audio de cinco minutos? Podría ser ella perfectamente. Raquel no manda audios, manda podcasts (y sueña con, algún día, tener uno de verdad).