Si hay algo que caracteriza a Madrid (y a España, en general) es la vida social que gira en torno a sus bares. Desde los más tradicionales hasta los más modernos, son el epicentro del bullicio de las ciudades, donde las calles se llenan de risas y conversaciones que se alargan hasta altas horas de la noche. Pero el tapeo es una actividad casi ritual: una tapa aquí, otra allá... y siempre con una buena compañía para compartir el momento. Entre todas las cervezas que puedes encontrar, hay una con la que el flechazo está asegurado con cada tapa, que destaca por su historia y calidad: cerveza El Águila.
Una difícil elección: ¿cerveza 'Sin Filtrar' o 'Dorada'?
Para conseguir ese 'match' instantáneo, el Águila ofrece dos variedades principales que encajan muy bien con diferentes tipos de tapas: El Águila Sin Filtrar y El Águila Dorada. Te ayudamos y te mostramos las características de los dos, para ayudarte a encontrar la combinación ideal para cada una.
¡Empezamos! El Águila Sin Filtrar es una cerveza tipo lager especial inspirada en los métodos tradicionales de 1900, que conserva gran parte de la levadura en suspensión, lo que le aporta un aspecto ligeramente turbio. ¿Su aroma? Intenso y ¿su carácter? Equilibrado. Es muy refrescante y fácil de beber, destacando especialmente el carácter de sus lúpulos seleccionados.
Por otro lado, el Águila Dorada es también una lager especial muy equilibrada, con un cuerpo medio y matices de malta caramelizada. Su color dorado brillante con tonos rojizos y su aroma fresco con un toque cítrico la convierten en una opción ideal para muchas tapas.
Y si nos vamos de ruta por Madrid
La magia de las tapas madrileñas se potencia al máximo cuando se acompañan con la cerveza adecuada. Aquí te damos algunas combinaciones irresistibles para que cada sorbo de El Águila te resulte aún más auténtica.
Apúntate a una tortilla etiqueta negra
Para empezar, la tortilla etiqueta Negra del Grupo 22 es una tapa icónica que se complementa muy bien con El Águila Dorada. La suavidad y el equilibrio de esta cerveza resaltan la textura cremosa y el sabor rico de la tortilla de patatas. Los matices de malta caramelizada de la cerveza se armonizan con el dulzor natural de las cebollas caramelizadas, mientras que el toque cítrico ayuda a dejar espacio para otro bocado.
¿Qué va mejor con una gilda de atún?
Siguiendo con las combinaciones, la gilda de Atún de Gilda Montecarmelo encuentra en El Águila Sin Filtrar su pareja ideal. La frescura y el toque cítrico de la tapa se potencian con el carácter equilibrado de la cerveza sin filtrar. La levadura en suspensión y la intensidad aromática de la cerveza realzan los sabores del atún, la aceituna y el pimiento, creando una armonía que invita a seguir disfrutando.
¡Al delicioso torrezno!
Finalmente, los torreznos de 5 de Tirso son una delicia que encuentra su pareja ideal en El Águila Dorada. El crujiente exterior y jugoso interior de los torreznos se equilibran con los matices de malta caramelizada de la cerveza. El Águila Dorada limpia el paladar del sabor intenso y grasoso del torrezno, mientras sus toques cítricos añaden una capa de complejidad al maridaje, haciendo que cada bocado sea una experiencia redonda.
Y siempre en la mejor compañía...
Tanto si vives en ella o si vienes de visita, Madrid, con sus innumerables bares y su vibrante vida social, es el lugar idóneo para disfrutar de una buena cerveza y una excelente gastronomía. Y en esto, te ayuda, El Águila que, con sus variedades El Águila Sin Filtrar y El Águila Dorada, ofrece una experiencia única que va muy bien con la rica tradición gastronómica de las tapas. Así que la próxima vez que salgas de tapeo, busca el flechazo entre tu tapa favorita y una cerveza El Águila. Y, por supuesto, ¡salud!
* El Águila recomienda un consumo responsable.
Piluca Santos es periodista especializada en moda y belleza, aunque lo que realmente le hubiera gustado en la vida es ser modelo. Podría haber arrancado su trayectoria profesional ganando Elite Model Look, pero nunca se presentó (por falta de centímetros, obvio) y prefirió empezar su carrera en Vocento. Primero en la revista Pantalla, especializada en cine y televisión, y, más tarde, en Mujerhoy. Y, desde entonces, aunque nunca se ha subido a una pasarela, siempre ha estado vinculada al periodismo de moda y belleza en revistas de lifestyle, como la citada Mujerhoy, InTouch, Divinity, Mujer.es, Woman, Lecturas, InStyle, Clara, El Mueble, Elle, Marie Claire..., e incluso ha pasado por las revistas de 'Gran Hermano', 'La Voz'... Ahí es nada.
Actualmente, además de teclear en Esquire y Vozpópuli, trabaja en el departamento de comunicación de una marca cosmética. Vamos, esta chica es, como diría la gran Paquita Salas, una periodista 360: lo mismo te redacta una nota de prensa, que te recomienda los mejores retinoides o te cuenta las últimas novedades en champús anticaída. No hay nada en el mundo que le guste más que probar productos de belleza. Y sí, es de esas personas que cada vez que un pintalabios cae en sus manos tiene que estrenarlo, aunque siempre acabe usando el mismo 'lip combo'. Analiza con lupa los INCIS de los cosméticos y está encantada de ayudarte si alguna vez tienes alguna duda sobre belleza. A veces siente que Sephora se está perdiendo un gran talento.
Con 8 años les dijo a sus padres aquello de "papás, quiero ser periodista". En 2006, por fin, pisó por primera vez la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense. Allí, además de catar una buena cantidad de palmeritas de chocolate de la mítica cafetería, reafirmó su vocación: quería vivir para escribir (o sobrevivir escribiendo, que es parecido, pero no es lo mismo). Sin embargo, después de licenciarse, pensó que le podía sacar más partido a su don de gentes y estudió un Máster en Dirección de Comunicación en CESMA Business School, donde le explicaron que un relaciones públicas no era una persona que repartía flyers, sino un 'guest relation'. Y, oye, sí que lo aprendió bien porque esta formación, sumada a su experiencia como periodista, le sirvió para trabajar en la agencia de Comunicación y Relaciones Públicas Omnicon, catalogada como una de las mejores del mundo. Madrugadora por convicción (y obligación, Piluca tampoco quiere engañar a nadie porque los artículos no se escriben solos), todavía no ha sacado tiempo para escribir una chick lit, su gran proyecto de futuro. Casi todos los días lo intenta. Casi el lunes, casi el martes, casi el miércoles... Pero ese mañana nunca llega ¿o sí?
















