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Puede que te suene su cara de verla sobre el escenario con Alejandro Sanz o con David Bisbal. O quizás te ha saltado alguno de sus temas en Spotify, donde acumula casi 400.000 oyentes mensuales, pero es hora de que memorices también su nombre: Joaquina, una cantante y compositora que lo está petando en medio mundo, ha ganado un Premio Grammy Latino y acaba de hacer ‘sold out’ en Madrid y Barcelona. Es del 04 (es decir, nació en el 2004, por si no perteneces a la generación Z) y, como buena ‘centennial’, muestra con orgullo su vulnerabilidad. Es más, la convierte en arte a través de sus canciones, en las que habla de sus sentimientos con una naturalidad que te conecta al instante con sus letras.
Sus raíces son venezolanas, pero ha pasado la mayor parte de su vida en Miami, adonde se mudó con su familia a los seis años. “Crecí en un hogar donde me demostraron que si algo me apasiona y me esfuerzo, lo puedo conseguir”, afirma. Esa determinación la ha aprendido especialmente de su madre, Camila Canabal, una presentadora, creadora de contenido y empresaria que acompaña a su hija en cada paso que da. Durante la sesión de fotos, podemos ver la complicidad que hay entre ambas: “¿Lo he hecho bien, mamá?”, pregunta Joaquina. Su progenitora afirma orgullosa. Ese es el único momento en el que podemos intuir sus 19 años. El resto del tiempo, se convierte en una mujer que posa con soltura frente a la cámara y se expresa con inteligencia y casi demasiada sensatez para su edad.
Escribiste tu último single, ‘Pesimista’, en Madrid...
Sí, es una canción de amor sobre cómo querer tanto a alguien o algo que te da miedo perder. Habla de mí en el instante en que la estaba escribiendo: lejos de mi casa, en una ciudad que no conocía, en el cuarto del hotel... y pensando en vivir cosas nuevas y emocionantes con esa persona en Madrid.
¿Cómo llevas estar tanto tiempo lejos de tu hogar?
Tengo la oportunidad de viajar muchas veces con mi mamá, que viene conmigo a casi todas partes entonces me siento arropada. También soy muy de mi casa, así que a veces se me hace difícil, pero me voy acostumbrando poco a poco y lo estoy disfrutando.
¿Qué has aprendido de tu madre?
Mucho. Es una mujer que ha luchado por lo que quiere y ha trabajado duro. Siempre apunta a las estrellas.
A los 6 años te mudaste a Miami, ¿tienes algún recuerdo de tu infancia en Venezuela?
Sí, claro. Mantengo relación con mis amigos más cercanos desde que era muy chiquita, toda mi familia sigue allá, nunca he parado de ir a Venezuela.
¿Es cierto que de pequeña escribías poemas?
Cuando tenía 8 años me inscribí en el grupo de poesía del colegio. No tenía ni idea de lo que estaba haciendo, pero empecé a recitar y a participar en competiciones. Me gustaban mucho las palabras y fue mi primer encuentro con algo así.
¿Y en qué momento las transformas en canciones?
Empecé a escribir en mi cuarto como ‘hobby’ a los 13 años sin mostrárselo a nadie. Y ahí fue cuando me di cuenta de que tal vez quería dedicarme a esto.
¿Tienes alguna canción que jamás publicarías?
Sí, tengo alguna escrita en mi celular, pero creo que la magia de sacar temas personales es justamente eso. Me ha pasado el no querer publicar canciones porque las sentía muy específicas o muy íntimas y terminaron siendo las mejores y las que más han funcionado.
Claro, con las que nos identificamos, como ‘Escapar de mí’, que habla de ser tu peor enemiga. ¿Qué haces para gestionar esos pensamientos negativos?
Mantener cerca a la gente que quiere lo mejor para mí y que me puede recordar quién soy cuando me pierdo: mi familia, mis amigos muy cercanos... personas que son como un cable a tierra siempre. También pasar menos tiempo en el celular o cosas cotidianas que me hacen feliz, como salir a caminar o hacer ejercicio. Moverme, en general, creo que me ayuda.
Esa autocrítica es típica de las mujeres. ¿En la música se os exige más a vosotras que a los hombres?
Sí, creo que siempre se nos ha exigido y se nos sigue exigiendo más que a ellos. Gracias al camino que han abierto muchas artistas, eso va cambiando, pero con las mujeres hay más comparación. Yo estoy empezando, todavía no lo he experimentado a un nivel muy fuerte, pero muchas colegas sí.
En Los mejores años hablas de lo absurdo que es que el futuro dependa de un título universitario. ¿Tu generación ha roto con ese estereotipo?
Ese tema lo escribí justo cuando estaba acabando el colegio. Recuerdo que cuando yo decía que quería estudiar música, producir y grabar mis propias canciones, mucha gente me contestaba que me buscase una carrera de verdad. Y eso ocurre con muchas personas que se quieren dedicar al arte, la letra es un desahogo de esa frustración adolescente de pensar: “¿Mi futuro depende de que estudie cualquier cosa sólo porque todo el mundo me lo diga y no de luchar por mi sueño?”.
Tú no hiciste ni caso y te formaste en música...
Sí, tuve el chance de estudiar en un programa de producción e ingeniería de sonido antes de graduarme en el colegio y me sigo formando a día de hoy. Una siempre sigue aprendiendo.
Tuviste tu banda de rock. ¿Cómo fue esa etapa?
En el colegio, entre los 12 y los 15 años, tocaba con mis amigos y estudiábamos en una academia. Era algo que hacíamos por diversión y nos encantaba. Creo que fueron las primeras veces que canté en vivo.
Y de ahí a abrir los shows de Morat. ¿Te gustaría colaborar con este grupo colombiano tan famoso?
Me encantaría, les adoro, son unas personas hermosas, y como profesionales son unos duros (fuertes).
Has escrito una canción con Aitana. ¿Qué tal fue ese proceso creativo las dos juntas?
He tenido la oportunidad de escribir algunas veces para ella. Una de esas canciones salió en su último álbum, se llama Dararí. Aitana siempre ha sido un amor conmigo y fue muy especial poder aportar mi granito de arena a su proyecto y aprender de ella. Me encanta componer para otros artistas y así es como empecé: conociendo a gente en Miami o por redes, y creando letras para amigos y artistas emergentes.
Igual que a Emilia se la identifica con los brillos, tu rasgo característico es el ‘eyeliner’ rojo. ¿Es importante crear tu imagen personal como artista?
Sí, cada día la voy descubriendo más. A los 15 años, empecé a experimentar con paletas de maquillaje que tenía mi mamá y, como tengo los ojos muy grandes y redondos, probé a hacerme delineados amplios y sombras de colores. Me gusta encontrar cosas que resalten mis rasgos naturales, como mi pelo, que lo tengo superlargo desde que soy chiquita.
¿Quiénes son tus artistas favoritos?
Ahorita estoy escuchando mucho folk americano, me encanta Noah Kahan. También música inglesa más ‘synth pop’, hay una artistaza de Inglaterra que se llama Griff. De toda la vida, siempre he sido muy fan de Alejandro Sanz, Shakira, de la música de los 90 que me enseñaron mis papás, como Maná, Gwen Stefani, Alanis Morissette… Los cantautores de la historia como Johnny Michael, Bob Dylan, Taylor Swift… Tengo muchísimas influencias, como una mezcla de lugares.
Ahora si un tema se hace viral en TikTok puede llegar a ser número uno global. ¿Tú tienes en cuenta eso cuando compones?
La verdad es que a mí me gusta ver la música como como un arte. Yo escribo mis canciones fotografiando momentos de mi vida y contando historias, por eso me corta mucho la inspiración y me limita hacerlo pensando en el algoritmo o en TikTok. Ya cuando termino el tema, sí que veo qué partes pueden enganchar más a la audiencia o funcionar mejor dentro de los 15 o 30 segundos de una plataforma.
En 2023 ganaste el Premio Grammy Latino a Mejor nueva artista. ¿Cómo fue el instante en el que dijeron tu nombre en esa gala que se celebró en Sevilla?
Recuerdo muy poco de ese momento porque me mareé, veía todo borroso. Nunca había tenido el corazón bombeando tan duro, sentí que se me iba a salir por la boca. Es lo más loco que me ha pasado porque siempre he soñado con algo así, sólo estar nominada era algo tan inalcanzable que pensé que no lo iba a vivir tan pronto. Me siento superafortunada.
¿Has notado la repercusión después de ese hito?
Sigo por el mismo camino que iba trazando desde mucho antes de eso, pero lo veo como un honor gigantesco y me ha dado una plataforma para que más personas puedan escuchar mi música.
Has hecho ‘sold out’ en tus conciertos de Madrid y Barcelona. ¿Cómo sientes la acogida en España?
Increíble. Siempre soñé con poder tocar mis canciones más allá de mi casa, pero nunca pensé que iba a ser tan lejos, es como un sueño hecho realidad. Estoy muy feliz y agradecida de empezar a conocer a gente aquí que también me escuche.
Estás trabajando en tu primer disco. ¿Cuándo podremos ver el resultado y escucharlo?
No lo sé, estoy en pleno proceso todavía. Yo diría que a finales del 2024 o a principios del 2025, pero definitivamente cada una de estas canciones me mueve y las he estado escribiendo durante más de un año. Ahora he cumplido 19 y siento que es una etapa de transición y todas las letras son una fotografía de eso.
¿Cuál es tu mayor sueño?
Seguir creciendo como compositora, como cantante, como ‘performer’… Poder girar por el mundo y que salga mi primer álbum completo ya. Mi mayor sueño en la vida es hacer lo que estoy haciendo.
MAQUILLAJE Y PELUQUERÍA: SANDRO IGON (PRIMA TALENT). ASISTENTES DE FOTOGRAFÍA: PEDRO MELO/ANDRÉS BARBOSA. PRODUCCIÓN: MARTA SÁNCHEZ. AGRADECIMIENTOS: CALEDONIAN.

Carmen Pita es experta en moda. Está siempre al día de las tendencias, no se pierde ningún desfile de los diseñadores más ‘top’ de las ‘fashion weeks’ internacionales y encuentra los mejores estilismos del ‘street style’ de París, Milán, Nueva York, Copenhague o Madrid.
En su día a día, asiste a presentaciones y viaja a diferentes ciudades europeas para descubrir y probar los últimos lanzamientos de las marcas. Conoce las colecciones de Zara, Stradivarius o Pull&Bear como la palma de su mano, pero también es muy fan de pequeñas firmas españolas o tiendas ‘vintage’ donde comprar ropa o accesorios de segunda mano. La sostenibilidad en el sector textil es una de sus preocupaciones, por lo que estudia qué tejidos o procesos de producción son más respetuosos con el planeta, así como los certificados que lo acreditan.
Carmen Pita se graduó en Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid y ha pasado por revistas femeninas de renombre, como Yo Dona y ELLE. En 2017, aterrizó Cosmopolitan, donde no sólo escribe de moda, también ha entrevistado a cantantes, actrices, modelos o ‘influencers’ de la talla de Becky G, Maluma, Isabeli Fontana, Milena Smit, Hajar Brown o Addison Rae.
Además de su experiencia profesional, esta periodista ha vivido en Londres y en Perú. Dos aventuras muy diferentes que le han aportado una visión más amplia de la cultura y la moda. ¿Su pasión? Escribir poemas y relatos cortos en su cuenta de Instagram.





















