Con esto del calentamiento global deberíamos redactar una propuesta internacional para aceptar que el verano empieza en mayo. Eso, por supuesto, afectaría al cómputo normal de nuestras vacaciones anuales, aumentándolo en… ¿dos semanas más? Es lo justo, ¿no? Porque suben las temperaturas y, como cantaban allá por el año 2000 Sonia y Selena, cuando llega el calor, los chicos se enamoran. O quizá no se enamoran, pero con el calufo es imposible concentrarse y ser productiva.

Por temperatura, el verano ya está aquí, por calendario, aún queda lejos… de modo que, esta vez, aparezco por aquí para proponerte cinco títulos con los que acercar el verano. No harán correr más rápido las páginas del calendario, pero dejarán en tu piel la sensación de un ratito ocioso al sol.

Lo que aún nos queda

Después de superar problemas graves de salud, Ray Loriga vuelve al panorama literario con una novela que, para mí, habla de la nostalgia, de todas aquellas cosas que damos por hecho y de la validez de cualquier emoción humana.

Es una novela donde conviven formas de sentir, de vivir, de ver el mundo que nos rodea y, sobre todo, el camino que nos queda por delante. ¿Y por qué te recomiendo esta novela para “acercar” el verano? Bueno, no solo por el título. Hay algo en ella que te hace sentir como… como frente al último gran verano de tu vida.

Cualquier verano es un final

Cualquier verano es un final
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En un caos perfecto

La asociación de ideas que ha hecho que te recomiende esta novela este mes es más bien tonta: “ensalada” – “verano”. Yo qué sé. Que no estoy bien de la cabeza es algo que ya venimos sospechando todos, incluida yo.

Si no has leído nunca a Nora Ephron, por favor, date el gusto de hacerlo. Incluso en ese caso, la autora te es mucho más conocida de lo que crees, ya que fue la mujer tras el guión de grandes clásicos de la comedia romántica como ‘Cuando Harry encontró a Sally’ o ‘Tienes un email’, de la que además fue la directora.

Así que ya sabes lo que te espera: humor ácido, sinceridad a tope, la fotografía de la sociedad estadounidense, aún retrógrada, allá por la mitad de la década de los setenta. No se trata de una novela; es más bien la recopilación de textos sobre temas diversos, que pasan por las fantasías sexuales de las mujeres o nuestra obsesión por nuestros pechos. Es divertida, en ocasiones, sin querer serlo y esa es la clave.

Aunque se trata de textos, como ya he comentado, escritos hace cuarenta años, la editorial Anagrama acaba de traer la traducción de estos a España porque, tal y como pasa con muchas otras obras, es un libro que nunca dejará de estar de actualidad, por mucho que las tecnologías cambien.

Anagrama Ensalada loca: 10

Ensalada loca: 10
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Regresar a la adolescencia

No sé por qué, la adolescencia es para mí un periodo de la vida con sabor a final del verano, cuando las noches empiezan a refrescar, cuando los padres vuelven a poner hora de llegada a casa, porque se acerca la rutina y las clases, cuando dices adiós a los apasionados amores de dos meses, esos de pasear de la mano y darse los primeros besos. La adolescencia es la eterna despedida de un verano que, sin embargo, está a punto de llegar. Soy nostálgica, pero nadie me moverá de mi creencia de que todo es más divertido a partir de los treinta.

Este libro habla de ello: de la adolescencia. De un grupo de amigos, de los dramas de la edad, de aquellas cosas que, en ocasiones, nos atropellan demasiado pronto como para ser completamente comprendidas.

Una zambullida en los recuerdos. Una lectura que recuerda a las primeras brisas frías de un septiembre recién nacido.

Mira a esa chica

Mira a esa chica
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Escapar de la rueda

Esta novela lo tiene todo para acercarte al verano: Lena, una protagonista hasta el moño de todo, que se ha dado cuenta de que vive en una eterna repetición; una huida, cuando a Lena se le ocurre que la mejor solución para sus problemas es irse de viaje sola, por primera vez en sus treinta años; un destino paradisiaco como es Grecia, donde trascurre la narración y se trata de una oda al carpe diem… dime… ¿hay algo más apetecible para llamar a las puertas del verano?

SUMA,EDITORIAL Bomba de humo

Bomba de humo
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Oda al viento

Hace ya algunos años quedé completamente conmovida por “La ataraxia del corazón”. Sara es, en mi opinión, una joven poetisa con un don para dibujar el contorno de la vulnerabilidad con un lirismo precioso.

Este libro, que combina su maravillosa caligrafía con la edición habitual, habla de anhelos, miedos, recuerdos, huidas, el tiempo y el ritmo que nos marca el corazón, entre otras muchas cosas. Destaca la sensibilidad que sabe a tardes en la playa, pensando en aquello de lo que huimos que casi vemos mecido por el mar.

Quizá por costumbre, el verano siempre me ha parecido un tiempo para el poema, un diapasón que marca la intensidad de las emociones. A mí, este libro de Sara Búho, me llevó a la sensación que provoca ver cómo escampan las tormentas de verano para dejar un frescor cómodo y la creencia de que todo, hasta el aire, parece más limpio.

Perdón a la lluvia

Perdón a la lluvia
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