"No existe luz sin sombras", podemos leer en uno de los 'posts' de Instagram de Marina Zumi. Y esa frase podría resumir la esencia de sus obras, ya que ella da luz y color pintando sobre fondos oscuros. Me encuentro con Marina en la inauguración de 'Free the shop' de Zalando, su primer espacio 'offline' en España que estará abierto durante este fin de semana en Ciento y Pico (C/Velarde, 14, Madrid). Nada más llegar, descubro que, además de artista, es un terremoto, tanto que la primera pregunta me la hace ella: "¿eres una Cosmo Girl?". "Sí", respondo orgullosa. Y a partir de ahí todo fluye.
¿Cuáles fueron tus inicios?
Empecé como diseñadora de moda en Argentina, hacía accesorios para otras marcas de ropa y pintaba por diversión los fines de semana. Luego todo eso se hundió por la crisis y me mudé a São Paulo (Brasil). Allí conocí a un colectivo de arte y empecé a dedicarle más tiempo a la pintura hasta que un día montamos una galería, que sigue abierta por cierto.
¿Y cómo surge lo de pintar edificios?
En Brasil estaba bien pero me apetecía centrarme en mi propio arte, así que empecé a viajar por Europa y en Ámsterdam conozco a Ana Taratiel (Ovni) y le doy mi contacto. Meses después recibo un mensaje invitándome a pintar en Polonia, ese fue mi primer muro, en Poznan (un ciervo y un lobo). Y después de eso ya me empezaron a salir más proyectos, muchos en Berlín o en Londres.
¿Cómo te preparas para pintar un edificio entero?
Es algo físico y mental. Imagínate pintar mil metros cuadrados... El cansancio es gigante, a veces desde que te despiertas hasta que te vas a dormir pasan 20 horas. Al principio me daba terror, porque cuando pintas en tu estudio es algo íntimo y si cometes algún error solo lo ves tú, pero allí estás totalmente expuesta, es una responsabilidad muy grande porque la cagada puede ser ENORME. Pero creo que esa presión, esas mariposas en el estómago por no saber si te va a quedar bien o no es lo que hace que me salga mejor.
Por otro lado, algo que al principio me desconcertaba es que no eres dueño que lo que haces, hay obras que las pintas y no las vuelves a ver. Por ejemplo, ese de Poznan lo terminé (por cierto, con resaca) y no he vuelto a pasar por ahí.
Y esos muros son muy instagrameables, ¿la gente respeta lo de nombrar al artista cuando comparte?
Depende en la cultura, por ejemplo en Brasil me etiqueta uno de cada mil, en Berlín igual... Sin embargo, en Londres pongo mi nombre pequeñito y me etiqueta todo el mundo. En Brasil incluso han usado mi arte compañías grandes sin consultármelo, no hay educación respecto a eso. Sin embargo ahora apareció uno de mis muros en la película de Shaft (Netflix) y me llamaron para decirme que querían pagarme por los derechos de uso del muro. Creo que es lo justo.
¿Las mujeres artistas lo tienen más difícil?
Totalmente. Y más en Brasil, que son muy machistas, es como “ah no pinta bien, tiene el culo grande”. Cuando vine a Europa noté mucho la diferencia, llegué y había chicas pintando con pantalones cargo, tops… Algo impensable en Brasil si quieres que te valoren como artista, así que aquí me sentí arropada. Pero no es fácil, somos el 5% del mercado del arte. Y no tiene lógica, somos iguales que los hombres. Yo he pintado edificios colgada cinco pisos arriba con lluvia, viento, sol, pájaros… Esa es la única forma de demostrar que somos iguales: haciéndolo.
Las mujeres somos solo el 5% del mercado del arte
Hablas de que incluso la ropa puede interferir en que te valoren como artista, ¿te ha costado mucho crear tu identidad?
Muchísimo, me llevó años. Y ahora, además de ser artista tienes que saber de 'self marketing', crear tu marca personal. Es gracioso porque eso no te lo enseñan en la escuela de arte.
¿Cuáles son tus próximos proyectos?
Ahora estoy centrada en hacer instalaciones de luz inmersiva. Acabo de crear Techno Poetry en Berlín, que es la exposición más grande que he hecho sola, se trata de combinar la pintura con instalaciones de luz, de forma por el día la obra se ve de una forma y por la noche se ve otra cosa diferente. Mucha gente me está diciendo que no había visto algo así nunca y eso me reconforta, así que me estoy centrando en eso y lo haré próximamente en Estambul y en Miami. No pienso mucho más allá, ahora he ahorrado dinero para poder hacer lo que me gusta y vivo así, paso a paso.
Tiene sentido lo de la luz porque tus obras se ubican en la oscuridad. Me llama la atención una frase que leí en tu Instagram: “No hay luz sin sombras".
Justo ayer estábamos viendo un cuadro blanco y recapacité sobre eso. Sobre un fondo blanco tú solo puedes ser oscuro si quieres hacerte notar. Sin embargo cuando a mí me dicen que yo soy oscura porque mis fondos son negros yo les digo: ¿cuánto puedes brillar en medio de un lugar brillante? A mí me gusta el negro como un vacío, como tirarte al cosmos y nadar en medio de la nada para intentar encontrarte. Y las líneas de luz son las conexiones con las personas, con mi madre... Creo mucho en esto.
¿Qué les dirías a las lectoras que quieren ser artistas pero les puede el miedo?
Que es importante creer en uno mismo y dedicarte a lo que te haga feliz. Y el arte siempre te va a hacer feliz. Cuando todo falla, cuando no consigo hacer nada, cuando todo está mal, lo único que consigo hacer es arte. No es fácil, es un mundo muy salvaje, pero merece la pena.
El espacio 'Free the shop' de Zalando estará abierto al público hasta el domingo 6 de octubre. Si vas, te sorprenderá seguro ya que es un lugar muy peculiar. Está vacío y la idea es probarte de forma virtual las prendas del catálogo mientras disfrutas de la decoración del espacio: los artistas Mur0ne, Marina Zumi y Grip Face han creado tres murales que se proyectan a través de luz en las paredes del local. Y si no puedes pasarte, prueba en Instagram el filtro que ha creado Ayo Vega.

Carmen Pita es experta en moda. Está siempre al día de las tendencias, no se pierde ningún desfile de los diseñadores más ‘top’ de las ‘fashion weeks’ internacionales y encuentra los mejores estilismos del ‘street style’ de París, Milán, Nueva York, Copenhague o Madrid.
En su día a día, asiste a presentaciones y viaja a diferentes ciudades europeas para descubrir y probar los últimos lanzamientos de las marcas. Conoce las colecciones de Zara, Stradivarius o Pull&Bear como la palma de su mano, pero también es muy fan de pequeñas firmas españolas o tiendas ‘vintage’ donde comprar ropa o accesorios de segunda mano. La sostenibilidad en el sector textil es una de sus preocupaciones, por lo que estudia qué tejidos o procesos de producción son más respetuosos con el planeta, así como los certificados que lo acreditan.
Carmen Pita se graduó en Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid y ha pasado por revistas femeninas de renombre, como Yo Dona y ELLE. En 2017, aterrizó Cosmopolitan, donde no sólo escribe de moda, también ha entrevistado a cantantes, actrices, modelos o ‘influencers’ de la talla de Becky G, Maluma, Isabeli Fontana, Milena Smit, Hajar Brown o Addison Rae.
Además de su experiencia profesional, esta periodista ha vivido en Londres y en Perú. Dos aventuras muy diferentes que le han aportado una visión más amplia de la cultura y la moda. ¿Su pasión? Escribir poemas y relatos cortos en su cuenta de Instagram.











