Ya inmersos en la vorágine que supone septiembre: vuelta al trabajo, a las clases, a los buenos propósito, a la rutina... llega también el momento de poner orden en nuestros armarios. Toca ir despidiéndose de los bikinis, las sandalias y los vestidos blancos para dar paso a prendas que empiezan a encajar más con el entretiempo: chaquetas denim, los primeros pantalones largos y esas prendas de punto que tantas mañanas nos salvan. Efectivamente, querida lectora Cosmo, llega el momento del cambio de armario.
Sudores, escalofríos y una pereza inmesa nos asaltan, a muchas, con tan solo escuchar el término. Para otras, sin embargo, poner orden en el armario es sinónimo de ponerlo en la cabeza y, como demuestran algunos estudios, parece que la cosa funciona. Sea como fuere y elijas el enfoque que elijas, si no has nacido con el 'gen Marie Kondo', te damos algunos consejos para hacerlo más llevadero. También, para que te sea realmente de utilidad y puedas luego agradecerte el favor. ¿Preparada?
Las primeras decisiones... pero no menos importantes
Has sacado toda la ropa de verano del armario, la has depositado en la cama y piensas "¿ahora qué?". Pues ahora es el momento de elegir qué se queda y qué se marcha. ¿Lo mejor? Ser sincera contigo misma. Si llevas dos años sin ponerte algo, ¿qué te hace pensar que le darás uso en un tercero? ¿Crees que hay alguna prenda que no utilices demasiado y con la que puedas hacer feliz a tu amiga? ¿Te has dado cuenta de que puedes vestir con mucho menos de lo que te imaginabas? Pues ya tienes la excusa perfecta para deshacerte de una parte del armario y, por tanto, facilitarte la tarea de guardar la que sí tiene otra oportunidad.
¿Hecho? Manos a la obra con la colada
Pero antes de guardarla, toca ponerla a lavar. A priori, da pereza... pero lo agradecerás cuando la vuelvas a recuperar el año que viene. ¿La clave? Contar con una buena lavadora, cosa que también te agradecerás en el futuro (y cuando te llegue la factura, claro). Y cuando hablamos de una buena lavadora nos referimos a una que nos permita lavar en tiempo récord, pero de forma eficiente, y que, además, asegure la supervivencia de tus prendas favoritas durante varias temporadas.
¿Cómo conseguir el triple 'check'? Con las lavadoras de LG, que permiten un lavado en profundidad en solo 39 minutos con una función muy 'top' llamada Turbowash 360 (lo que, además, amiga, permite ahorrar electricidad). Y si ya quieres sumarte al club de las alumnas aventajadas, tu inversión segura es la nueva torre de lavado LG WashTower, de la misma firma. Esta supera la apuesta: lava y seca en 59 minutos.
Las lavadoras LG ahorran hasta un 73,6% de energía y, además, tienen bateadores de acero que minimizan enganchones y cuidan tu ropa.
Asegúrate de darle una larga vida a tu ropa
Lo sabemos: hay pocas cosas que duelan más que ver cómo esa blusa que tanto te gustaba acaba destrozada tras lavarla. ¿Te ha pasado? Pues nunca más. Para eso están las tecnologías de LG que evitan enganchones, gracias a sus bateadores de acero. Pero también es importante que revises bien los bolsillos de chaquetas, pantalones y faldas antes de meterlos en el tambor para evitar esas monedas y horquillas que pueden quedarse atascadas y provocar desgarros. Otro consejo es darle la vuelta a las prendas con cremalleras o cierres que puedan trabar otras. Si lo prefieres, una buena medida de precaución es usar bolsitas de lavado para ropa interior y otras piezas delicadas.
Pero la larga vida de las prendas también depende de un adecuado lavado. ¿Cómo se consigue esto? Eligiendo el mejor programa, controlando la temperatura del agua y no sobrecargando el tambor. Pero, como en muchas otras cosas, aquí la Inteligencia Artificial también puede convertirse en aliada. En el caso de las lavadoras de LG, está en el motor, y es capaz de adaptar cada lavado a las caraterísticas de los tejidos para reducir su desgaste. También lo consigues en la fase de secado si usas temperaturas bajas y funciones como Eco Hybrid, disponible en las secadoras LG, que, además, incorporan un modo eco para potenciar el ahorro de energía.
El truco: aprovechar el tiempo
Mientras tu ropa se lava y se seca, ¿cómo puedes agilizar este cambio de armario? Muy sencillo: aprovechando para eliminar el polvo y limpiar el armario por dentro. Tu mejor amiga en este caso será la aspiradora de mano, sobre todo, si tiene diferentes cabezales. Especialmente útiles son esos que permiten alargar el tubo para llegar a todos los rincones y baldas (especialmente si tu altura tampoco acompaña). Y para rematar la jugada, pasa un trapo húmedo con jabón neutro, con los que terminarás de higienizar estantes, cajones y, de paso, puertas y pomos.
Déjalo abierto para asegurarte de que se va la humedad completamente antes de introducir nada dentro. Y si aderezas la tarea con un poco de música y cae algún bailecito espontáneo... seguro que se hace mucho más amena.
Hora de ponerlo todo en su sitio
Las bolsas de vacío se convertirán en tus mejores amigas a la hora de guardar la ropa de un año para otro, especialmente para el caso de aquellas más voluminosas. ¿Y a la hora de colocar la nueva? Una de las fórmulas más utilizadas por las profesionales de la organización es el 'método konmari' o doblado vertical. Este consiste en doblar la ropa en tercios, en forma de paquetitos, que se ubican, después, en vertical. El resultado: ropa que se arruga menos, mejor optimización del espacio y prendas que se pueden ver a simple vista. En este sentido, organizadores de tela y cajas con divisores resultan de extrema utilidad.
Pero si necesitas colgar alguna prenda, hay algunos 'tips' que puedes aplicar. El primero de ellos, apostar por perchas del mismo estilo y color para dar armonía visual. El segundo, no colocar varias prendas en una misma percha; al fin y al cabo, lo que menos vemos es lo que menos nos acabamos poniendo. ¿Tienes dudas sobre si darle una segunda oportunidad a algo? Hay un truco bastante útil: coloca la percha que al revés y, si al cabo de un tiempo ves que sigue en la misma posición... ahí tendrás la respuesta.
¿Listo? Pues cumplido punto por punto todo este proceso, 'c'est fini'... hora de relajarse y de volver a ponerse toda esa ropa que, con los oportunos cuidados, vivirá unos cuantos cambios de armario más.
Anabel Sánchez Sierra es Project Manager de Branded Content en Hearst España. Creativa, curiosa y con alma 'techie', disfruta explorando nuevos formatos y formas de contar historias. Amante de los viajes, encuentra en cada destino una inspiración diferente para seguir ideando contenidos de marca que acerquen, que emocionen, que ayuden o que entretengan.

















