Hábito 1: DI SÍ A LO DIGITAL
Sabemos que es complicado eliminar el papel de nuestras vidas y más aún cuando el 80% de la correspondencia que recibimos sigue llegando por vía postal. Pero, ¿no sería mejor si en vez de acumular estados de cuenta sin abrir los recibieras en tu email? Casi todas las compañías financieras disponen de una versión de banca online a la que puedes acceder vía web o a través de su app. Busca en Android la de tu banco y ahórrale trabajo al cartero. Si tu dinero está distribuido en más de una entidad, tu solución es Mint, una aplicación que emite recordatorios y rastrea todas tus cuentas y balances.
Hábito 2: LLEVA CONTROL DE TUS GASTOS
Dedica cinco minutos al día para comprobar todas tus transacciones. ¿Sigues dentro del presupuesto o te has llevado alguna sorpresa? Para evitar este tipo de cosas puedes bajarte una app gratuita de control de gastos como Fintonic que te ayudará a hacer presupuestos, controlar los movimientos de tus cuentas y ver tus ahorros. Recuerda ponerla junto al icono de Instagram u otra app que utilices con frecuencia. Así, cada vez que te despiertes podrás ver también cómo amanecen tus finanzas.
Hábito 3: PROGRAMA ALARMAS Y HAZLES CASO
La factura del teléfono, la suscripción de Netflix o el alquiler son gastos fijos a restar todos los meses del saldo total de tu cuenta. Programar alertas en tu móvil recordando la fecha de cada domiciliación no solo te dará un plus de tranquilidad sino que además te ahorrará más de un susto.
Saca partido a tu dinero
Hábito 4: CONOCE TUS NÚMEROS
Pedir cada cierto tiempo el historial crediticio a tu banco podría ser más útil de lo que piensas. Te permitirá estar al tanto de tu tendencia mensual y chequear si ha habido algún cargo erróneo. También es importante que compruebes si estás incluido en algún listado de morosos. Compañías como ASNEF o RAI podrán confirmártelo en un mes si les facilitas tu DNI y dirección.
Hábito 5: BUSCA UN CÓMPLICE FINANCIERO
Compartir tu estatus económico con alguna amiga que tenga una situación similar a la tuya te hará sentir en confianza. Podrás compartir tus objetivos financieros con ella y pedirle que controle si intentas cumplirlos o, al menos, no salirte demasiado de la planificación inicial. Así, si un mes te encuentras con demasiados obstáculos también puedes buscar apoyo o consejo en ella. ¿No te gusta hablar de este tipo cosas con la gente de tu alrededor? Un gestor que te asesore puede ser la mejor solución para ti.
Hábito 6: DESPILFARRA UN POQUITO
Si no compras nunca nada, terminarás harta de tanta austeridad y ante la primera oportunidad de gastar que se te presente te volverás loca y dejarás la tarjeta temblando. Quizás te parezca buena idea abrirte una cuenta solo para los gastos de ocio tales como la cuota del gimnasio, entradas de cine o tu lista de shopping. También puedes animarte a donar una pequeña cantidad mensual a alguna asociación dedicada a recaudar fondos por una buena causa; saber que estás ayudando a los demás, aunque sea de forma mínima, hará que te sientas más útil y parte de algo.












