En el mundo del ‘nail art’ han convertido dos tendencias muy potentes y que, a primera vista, pueden parecer contrapuestas: el minimalismo y los nuevos diseños más originales. Porque sí, los colores neutros continúan en el punto de mira, pero les han salido nuevos competidores. Desde el emblemático verde botella para las uñas hasta los esmaltes azules para sintetizarnos con el invierno. Sin embargo, estas dos modas no son paralelas, sino que se unen de manera elegante para dar lugar a manicuras muy especiales. Y es que la manicura francesa abraza todas ellas para reinventarse y defender su puesto como el diseño más amado de todos los tiempos.

Las ‘frenchies’ son la manicura más tradicional y clásica, esa que, al igual que un vestido negro corto, nunca pasa de moda. El 2023 llegó con aviso de nuevas propuestas, para que cambies de diseño en cada visita a tu salón de belleza de confianza o de acuerdo a tu ‘mood’. Para esas ocasiones más sofisticadas, tiramos de una manicura ‘black and white’ (a veces nos sentimos un poco Cruella de Vil, y eso nos encanta). Para esos días en los que nos apetece añadir un buen toque de color, pero siendo fiel a nuestro estilo sencillo, recurrimos a la mini manicura francesa de colores.

¿Falta de ideas? Eso nunca. Hemos revisado las últimas tendencias que nos han acompañado durante los últimos meses. Y sí, el ‘nail art’ a base de forma geométricas lo está petando (como las manicuras francesas en forma triangular, que pusieron a prueba el modelo clásico), en especial todo aquello que tenga forma de pequeñas ondas. Le añaden un detalle distinto y rompen con la monotonía.

Así que, como amantes de las ‘frenchies’ y ‘beauty victim’ que hemos sucumbido ante las virales manicuras con ondas, hemos fusionado lo mejor de los dos mundos (muy al estilo Hannah Montana) para dar con un diseño colorido y minimalista 🥰

Cómo llevar las ondas en tus ‘frenchies’

Imitando las olas

Por supuesto, su versión más conocida: imitando las olas del mar. Aunque la idea de base surge de mezclar tonos de azul y blanco, también se puede trasladar a otros colores.

Monocolor

¿Eres una loca del morado? ¿Lo tuyo con el rosa es un flechazo a lo ‘Barbicore’? Entonces estás pidiendo a gritos este tipo de manicura, en la que se combinan un tono más oscuro con otro más claro para dar como resultado estas uñas tan elegantes.

Fuera del lienzo

Sí, pintar fuera de las líneas nos valía un suspenso en el colegio, pero las reglas están para romperlas, y no nos puede gustar más cómo los surcos en forma de onda recorren una manicura francesa.

Para uñas cuadradas

Si lo tuyo son las uñas largas a lo Rosalía o prefieres recortarlas con forma cuadrada, te avisamos de que no tienes que renunciar a ellas para apostar por este diseño. ¡Las ‘frenchies’ son muy agradecidas y se adaptan a todo!

Fuera base

Cuando las líneas curvas ganan la batalla al emblemático borde blanco de la manicura francesa, tenemos como resultado este diseño tan minimalista y original.

Cómo hacerlas

Gracias a su sencillez, este diseño se presta a poder realizarlo en una sesión de ‘self care’ en casa. Escoge los esmaltes que vayas a usar, pinta el borde de tu manicura francesa (o no, dependiendo del diseño que escojas) y pasa a la parte más divertida: dibujar ondas. No necesitan de un orden específico, por lo que puedes dejarte llevar. Para hacerlas utiliza un pincel finísimo y deslizado con cuidado sobre la uña, trazando las curvas a su paso. ‘Voilá!’.

Hanyousheng Cepillo fino para uñas

Cepillo fino para uñas

Headshot of Cristina Fernández

Cristina es redactora de belleza y ‘lifestyle’. Para sorpresa de nadie, adora escribir sobre tendencias, propuestas de maquillaje y todo tipo de consejos de estilismo (especialmente aquellos para chicas bajitas). Nada le inspira más que un buen libro y tomar notas en una libreta ‘cute’. Le apasiona todo lo que tenga que ver con la cultura ‘pop’ y se pasó una importante parte de su adolescencia analizando el ‘street style’ de las famosas y aprendiendo a hacer el ‘eyeliner’ en menos de cinco minutos.

Se trasladó a la capital para estudiar Periodismo y Comunicación Audiovisual en la Universidad Carlos III de Madrid, para después adentrarse en el mundo de las marcas con el Máster de Gestión Publicitaria de la Universidad Complutense. Los meses en los que vivió en París los dedicó a impregnarse de ese ‘je ne sais quoi’ de una de las capitales mundiales de la moda.

Comenzó como periodista en la revista El Duende, donde redactaba sobre eventos culturales. Lleva escribiendo desde que tiene uso de razón, y cuando tenía dieciséis años nació su novela ‘Contando estrellas apagadas’. Actualmente cursa el diploma de Marketing y Comunicación de Moda y Lujo, organizado por la revista Elle junto a Mindway y la Universidad Complutense.