Antes del viaje
Duerme bien la noche anterior. En la ducha, frótate el cuerpo con un guante de masaje para estimular la circulación, se generosa con las cremas hidratantes (tanto de cara como de cuerpo) y masajéate piernas y pies con una crema relajante-descongestionante. Elige la ropa con la que sepas de antemano que vas a estar cómoda y un calzado que sea fácil de sacar durante el vuelo. Toma algo ligero (no subas nunca al avión con el estómago vacío).

En aeropuerto
Llega con tiempo suficiente para facturar tranquila, tómate una botellita de agua sin gas y cómprate otra para el viaje. Compra también snacks sanos (una bolsa de frutos secos, barrigas de cereales o un poco de queso con crackers), caramelos mentolados sin azúcar, pero evita los chicles: mascar continuamente aumenta los gases y la hinchazón de tu cuerpo. Antes de embarcar, ve al baño.

En el avión
Ajusta el aire acondicionado antes de sentarte para que no esté demasiado fuerte, ni te dé directamente en la espalda y termines con una contracción muscular dolorosa. Utiliza tu bolso o neceser como reposapiés y, así, podrás llevar las piernas estiradas y un poco en alto, evitando que se te hinchen. Los cambios de altitud y presión pueden ocasionarte desagradables molestias en los oídos, sobre todo, al despegar y aterrizar. Para suavizarlas, tápate la nariz con los dedos, cierra la boca e intenta expulsar el aire con fuerza por la nariz. No pases mucho tiempo en la misma postura, levántate si puedes para mover un poco las piernas o quédate de pie al lado de tu asiento. Sentada, estira cada cierto tiempo los brazos y las piernas, mueve los hombros, gira la cabeza, abre y cierra las manos, rota los pies y mueve sus dedos: estos movimientos estimulan la circulación y te libran del agarrotamiento muscular. Bebe mucha agua (un litro cada cinco horas), pero controla el alcohol ya que hace retener líquidos y aumentar la deshidratación.

Antes de llegar
Procura evitar las colas del lavabo para arreglarte sin prisas ni estrés. Lávate con agua fría, que refresca y descongestiona. Si llevas el pelo corto, masajes el cuero cabelludo y ahuécatelo con los dedos, y si tienes melena, cepíllatela cabeza abajo con energía (ambos consiguen estimular el riego cerebral). Un maquillaje suave, una perfume fresco y vigorizante, y ¡lista para un aterrizaje con estilo!