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Por fin, después de años pensándolo, hemos decidido acudir a un centro estético e introducirnos dentro del famoso mundo de la medicina estética. Sin embargo, las redes sociales o el desconocimiento inicial puede hacernos acudir a un sitio que no es el más adecuado para nosotras. Pero, ¿cómo podemos saberlo? ¿Cómo podemos asegurarnos de que estamos en un sitio fiable y adecuado y cuándo detectar que algo falla?
A veces, los pacientes se dejan influir por una imagen cuidada del centro o por la relevancia en las redes sociales. Sin embargo, acudir a un centro de medicina estética realmente fiable es fundamental para garantizar tratamientos seguros, eficaces y adaptados a las necesidades individuales de cada paciente.
La demanda de procedimientos estéticos ha crecido considerablemente en los últimos tiempos, pero no todo vale. Un centro de medicina estética con profesionales cualificados y tecnología avanzada no sólo proporciona resultados óptimos, sino que también prioriza la seguridad del paciente, minimizando el riesgo de ciertas complicaciones.
Es muy importante una evaluación exhaustiva antes de cualquier procedimiento, asegurando que el tratamiento sea el más adecuado según el tipo de piel, historial médico y expectativas del paciente. Además, un equipo médico experimentado sabe que un buen tratamiento no acaba con la intervención, sino que ofrece un seguimiento adecuado después del tratamiento, resolviendo dudas y asegurando una buena recuperación.
La importancia de la primera consulta
La primera consulta es decisiva. Así lo afirman desde la clínica del doctor Carlos Gómez, médico estético, que nos va a dar las claves para no equivocarnos y evitar complicaciones. Vamos a poder notar antes que nadie estas 'red flags' del mundo de la medicina estética para buscar una mejor solución y no caer en el peor desamor: el propio.
Cuando vas por la calle y ves un restaurante lleno, te invita a entrar, ¿verdad? Pues con las clínicas estéticas sucede algo parecido, salvando las distancias. No es necesario que haya una lista de espera interminable, pero las consultas de medicina estética se llenan más que nada por el 'boca a boca' y recomendaciones de primera mano cuando hay buenos resultados. "Si nada más llamar te dan cita para ese mismo día —salvo que haya habido una cancelación de última hora—, debes pensar que no se trata de un centro muy reconocido", señala el doctor Gómez.
1. En las clínicas estéticas, sólo profesionales
La mejor carta de presentación es una adecuada bienvenida. El experto explica que la primera impresión, en este sentido, sí es importante: "Si te recibe un comercial, es una mala señal. En un buen centro médico tiene que haber un equipo de profesionales y en la primera visita es fundamental que examine tu caso el médico o el especialista que te haría posteriormente el tratamiento".
2. Los precios muy baratos en medicina estética: "Si hay un 2 x 1, desconfía"
Desconfía si hay ofertas, rebajas o un 2x1. Desconfía también si es demasiado barato: "En esos casos habría que dudar de la procedencia de los materiales que se utilizan, si estos se diluyen o se aplican en dosis insuficientes o si un láser es realmente efectivo. La calidad tiene un precio y la aparatología eficaz, segura y de vanguardia exige unas inversiones que no deberían permitir rebajas".
Además, el experto explica que, en un buen centro, no te hablarán de un precio concreto o cerrado hasta que no valoren tu caso de forma individual. Todo dependerá de la cantidad de producto o las sesiones necesarias en cada paciente. Hay que entender, además, que muchas veces no se puede conseguir un resultado determinado si antes no se tratan otros aspectos.
3. Mapa de tratamiento y pasaporte de belleza
Cada paciente debe tener su ficha detallada. Que el especialista no anote detalladamente las cantidades, tipo y registro del producto, fecha de apertura del vial, zonas donde se inyecta, por ejemplo, el ácido hialurónico o un neuromodulador, es bastante grave. "En nuestra clínica contamos con lo que llamamos el 'pasaporte de belleza', un documento que es fundamental a la hora de realizarse un tratamiento, en el que se anota el número del lote y cómo se ha distribuido, además de adjuntar un mapa de tratamiento a la historia de cada paciente", matiza.
4. Comunicación mutua entre médico y paciente
Tiene que haber una comunicación mutua y detallada entre el paciente y el especialista, tanto antes como después del tratamiento. En todo momento, el paciente debe poder comunicarse con el médico. "En nuestra clínica es incluso habitual que seamos nosotros los que nos pongamos en contacto con el paciente para ver cómo evoluciona y asegurarnos de que el postratamiento es normal", añade Gómez.
5. Expectativas reales de los resultados estéticos
Que no te vendan la moto. Si no está roto, no lo arregles. Un buen especialista no te aconsejará cosas que no necesitas, incluso si las pides tú. "Un buen profesional te escucha atentamente, pero también es muy claro a la hora de explicarte los resultados reales y dirigirte hacia otros tratamientos en los que quizá no habías pensado y pueden resultar mejores en tu caso. No se limitará a mostrarte fotografías de casos de antes y después —que no tienen por qué ser de su centro o fiables— para convencerte de los resultados", sentencia el doctor Gómez.
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Isa Espín es periodista especializada en moda, belleza y estilo de vida. Escribir es su profesión y usarse como conejillo de indias, para probar todas las tendencias cosméticas, su pasión. Tiene una manía: no puede llevar más de seis meses el mismo corte de pelo y ya no recuerda cómo son sus uñas sin pintar. Le encanta probar diferentes tipos de maquillaje, coleccionar perfumes y las cremas naturales. A lo mejor se olvida las llaves en casa, pero un buen iluminador facial, un eyeliner y una máscara de pestañas son obligatorias en su bolso. Estudió el Grado en Documentación y el Grado en Periodismo en la Universidad de Murcia. Además, cuenta con el posgrado de Locución y Presentación de Televisión, de RTVE, y el de Marketing Digital de Moda, de la UCJC, de Madrid. Tuvo un blog de moda y belleza que terminó derivando en su propia newsletter personal y ha trabajado en varios medios como redactora y Social Media.
Lleva una década escribiendo en medios digitales. Ha trabajado para La Verdad, XLSemanal (ABC) y 20minutos, entre otros. Actualmente, colabora en Cosmopolitan y Mujer.es. Es adicta a las gangas, enamorada del café y la gastronomía, y -en su tiempo libre- practica ballet. Experimentar es lo suyo, a veces las cosas le salen bien y otras veces, se ríe y nos las cuenta.

















