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¿Cuántas veces, por pereza, para tardar menos porque vas con prisa al trabajo y resuelves la rutina facial en un pispás, o por la noche, después de haberte desmaquillado porque estás agotada, ya que te aplicas la crema hidratante en el rostro la extiendes también por el contorno de ojos?
Para empezar, hay que tener claro que aplicarse la crema hidratante en el contorno de ojos no es recomendable. Es preferible que no te pongas nada antes que correr el riesgo de dañarte esa piel tan delicada. Es más, cuando vayas a ponerte tu crema específica de contorno de ojos, hazlo bien para que funcione. Pilar Pérez, farmacéutica y CEO de Albalab Bio, señala que “el contorno de ojos se debe aplicar antes de la crema hidratante, de esta manera se evita que otros productos más densos impidan su correcta absorción”.
Laura Salud, farmacéutica, nutricionista y CEO de Salmo Labs, aconseja “usar una mínima cantidad (del tamaño de un grano de arroz) y aplicarla a golpecitos suaves con el dedo anular, sin frotar, desde el lagrimal hacia afuera, evitando que el producto entre en los ojos. Así reduces la inflamación, activas la circulación y previenes las arrugas. Aplicar demasiado producto o acercarlo demasiado al ojo puede causar irritación o hinchazón”.
Aunque aplicarse crema hidratante en el contorno de ojos pueda resultar un gesto inocuo, no lo es. Al final, estás aplicando un mismo producto para dos zonas que tienen sus propias particularidades, como remarca el doctor Antonio Ortega, de Clínica Menorca. “Hay que tener en cuenta que el contorno de ojos tiene la piel más delgada y frágil. No cuenta con glándulas sebáceas, colágeno ni fibras de elastina. Tiene una densidad muy inferior de glándulas sebáceas, un espesor medio de entre 300 y 800 micras, que es cinco veces más fina que la del resto de la cara. En la cara, el grosor de la epidermis tiene una media de 0,02 mm. Y la piel del contorno de los ojos 0,004 mm. Por tanto, todas las funciones de barrera están minimizadas, en una zona continuamente sometida a agresiones. A nivel dérmico, su espesor también es mucho más fino, con una baja dotación de fibras de colágeno y elastina. La piel que rodea los ojos es mucho más sensible que la de otras zonas faciales. Además, se distiende con facilidad; en el contorno ocular hay 22 músculos periorbitales que están en continuo movimiento debido al parpadeo, la gesticulación mímica y los movimientos de acomodación y enfoque visual”.
Queda claro que las zonas son diferentes, y también son muy diferentes la crema hidratante para el rostro y la crema de contorno de ojos, por eso no es buena idea extender la hidratante en toda la cara. El doctor Antonio Ortega explica qué tienen de diferente una crema hidratante y una de contorno de ojos. “Las cremas para el contorno de ojos están formuladas para la delicada piel que los rodea, tienden a ser más espesas, contienen más aceite que una hidratante facial normal y tienen varios ingredientes activos destinados a la problemática específica de esta zona, que aunque en algunos casos coinciden, no son los mismos que los del resto del rostro”.
Por otra parte, los ojos son muy sensibles y puede haber problemas si entra en contacto con ellos una crema que no ha sido diseñada específicamente para esta área. Así lo puntualiza el dermatólogo de Clínica Menorca: “Los cosméticos fabricados para esta zona del contorno de ojos están sometidos a una restricción de ingredientes y colorantes que pueden contener”. Y no sólo eso. Este dermatólogo subraya otro de los elementos distintivos entre un contorno de ojos y una crema hidratante: “Una de las principales diferencias entre ambos productos es el pH con el que se formulan. El pH de la crema para el contorno de los ojos es más elevado, y ronda los valores de 6-7. Las cremas faciales tienen un pH más ácido porque suelen contener ácidos”.
Además, de acuerdo con este experto, la piel del contorno de ojos no tolera mucho emoliente ni tampoco ingredientes oclusivos, por eso es importante fijarse en los activos que llevan los productos para elegir correctamente el contorno de ojos en función del problema que se quiera paliar. “Los contornos de ojos con péptidos son los ideales para arrugas, líneas de expresión y para reafirmar la piel. El extracto de algas, la vitamina K y la cafeína son los principales ingredientes para tratar las bolsas, pues descongestionan y estimulan la circulación sanguínea. Para ojeras marrones, con exceso de melanina, hay que buscar principios activos despigmentantes, el extracto de regaliz es uno de los activos que más se utilizan en estos casos. Para pieles sensibles, activos como las algas marinas, que contienen minerales que ayudan a nutrir y eliminar toxinas que causan sequedad, arrugas y retención de líquidos. Para hidratar es habitual incluir también, por ejemplo, extracto de baba de caracol, compuesto de proteínas naturales como sales, vitamina y ácidos con alto poder regenerador e hidratante”, apunta Ortega.
¿Por qué no deberías ponerte crema hidratante en el contorno de ojos?
El doctor Antonio Ortega subraya que los productos destinados al contorno de ojos deberían estar sometidos a pruebas oftalmológicas específicas que se realizan en laboratorios testados dermatológica y oftalmológicamente, en personas con ojos sensibles y portadoras de lentes de contacto. “De esta manera nos aseguramos de que estén formulados para minimizar el riesgo de irritaciones y alergias, al margen de ser fórmulas de gran eficacia. A la hora de elegir uno, la persona debería decantarse siempre por aquél que especifique en su envase que es así”, sentencia.
“Si te pones crema hidratante en el contorno de ojos puede pasarte esto, dependiendo del tipo de crema que sea. Podría ocasionar irritación en la zona de los ojos si la hidratante lleva, por ejemplo, urea, retinol, ácido salicílico, ácido glicólico, etc. Es cierto que hay cremas de contorno de ojos que, a priori, puede parecer que tienen los mismos ingredientes que una crema facial, como, por ejemplo, el retinol, pero la diferencia está, entre otros aspectos de formulación, en que en el caso de contorno de ojos suele ser a muy baja concentración. Y ocurre lo mismo con los activos antimanchas, pues si están en una crema hidratante y te la pones en el contorno de ojos, dependiendo de la concentración, puede irritarlos; en cambio, si esos activos van en una crema para el contorno serán beneficiosos para aclarar los párpados oscuros”, precisa.
Antonio Ortega afirma, además, que “es habitual que al aplicar la hidratante facial en la zona del contorno de ojos estos escuezan o se pongan llorosos y se enrojezcan. Una de las razones es que al ser la crema facial más acuosa, es fácil que, al parpadear, el producto entre en contacto con los ojos y se irriten. La diferencia de pH también puede provocar irritación, en este caso no porque entre en el interior del ojo, sino simplemente por el elevado ácido de la crema facial. Y a veces la mera evaporación de producto ya irrita”, concluye.
Virginia de los Ríos es experta en Belleza y Grooming, temas de los que escribe habitualmente en Cosmopolitan: cremas faciales, cosmética corporal, tratamientos capilares, protocolos en cabina, perfumes, nuevos activos… Desde Dior a Chanel, pasando por Loewe, Sephora, Augustinus Bader o Cantabria Labs, sigue al milímetro los lanzamientos de las marcas del sector beauty, desde las más prestigiosas a las firmas nicho o las marcas low cost.
A esta periodista especializada en belleza y tratamientos –y a la que muy pocas cosas le harían renunciar a un pintalabios rojo satinado– le sigue apasionando, después de 15 años escribiendo sobre belleza, colarse en los laboratorios cosméticos para conocer cómo se desarrollan los ingredientes más punteros, destapar el frasco de las nuevas esencias y meter los dedos en los tarros de crema. Antes de que Instagram fuera un embrión, creó la plataforma The New Millesime, con el formato de tablero, para dar a conocer y analizar lo último en cosmética de lujo y lifestyle.
Virginia de los Ríos se licenció en Filología Hispánica por la Universidad de Deusto, posteriormente se diplomó en Edición y Publicación de Libros por la misma universidad y tiene el Máster en Periodismo por la Universidad del País Vasco. Fue profesora de Lengua y Literatura españolas durante dos años en la Universidad de St. Andrews (Gran Bretaña) y cuenta con una experiencia de más de dos décadas como periodista en distintos medios de comunicación, entre los que destacan algunas de las cabeceras de HEARST, como Elle, Cosmopolitan, Harper’s Bazaar, Men’s Health o Esquire. Además, ha sido redactora jefe de Women’s Health y ha colaborado en numerosos grupos editoriales y publicaciones de relevancia, como Prisa, Unidad Editorial, El Semanal XL, MujerHoy, Yodona, Fuera de Serie, etc.












