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Cuando queremos que un plato tenga más intensidad o potenciar su sabor, utilizamos especias o, incluso, echamos sal. Es un truco recurrente si queremos ganar en potencia. ¿Sabías que en el mundo de la perfumería también existe un ingrediente que hace eso? Es la sal de los perfumes y, gracias a este componente, las fragancias adquieren un toque especial, jabonoso, con mayor intensidad y duración. Bienvenida al mundo de los aldehídos.
"Si alguna vez has sentido que un perfume tiene un olor a limpio, brillante y sofisticado, es muy probable que tenga aldehídos en su fórmula. Estos compuestos orgánicos son clave en perfumería porque aportan frescura, luminosidad y esa sensación de pureza. Los aldehídos funcionan como amplificadores del aroma, haciendo que las fragancias se perciban más vivas y con un efecto aireado, casi efervescente, como si los ingredientes fueran como destellos en la piel. Se pueden encontrar de forma natural en aceites esenciales, pero también se crean en laboratorio", sostiene Elena Magariño, perfumista de Equivalenza.
¿Qué son los aldehídos en perfumería?
La experta explica que su presencia es casi esencial para la creación de ciertas fragancias, y, en algunos casos, son un recurso imprescindible para lograr sus propiedades distintivas y su calidad. Gracias a ellos, muchas fragancias icónicas han conseguido esa personalidad elegante y envolvente que las hace únicas. De hecho, una de las pioneras en incluir este ingrediente fue Chanel con su icónico Chanel No. 5, lanzado en 1921 y creado por el perfumista Ernest Beaux.
En cuanto a la diferencia entre los aldehídos naturales y sintéticos, es relevante señalar que muchos compuestos presentes en la naturaleza, como los que aportan los aromas de muchos aceites esenciales o especiados, como la canela, son aldehídos: "Por ejemplo, el aldehído cinámico presente de manera natural en la canela, es responsable de su aroma característico".
En este sentido, los aldehídos utilizados en perfumería son compuestos orgánicos que se encuentran de forma natural en especias, flores y aceites esenciales, pero, como asegura la perfumista, "también se recrean sintéticamente para conseguir más diversidad y originalidad de notas olfativas".
El descubrimiento de la producción de aldehídos sintéticos, que se originó a principios del siglo XX, marcó un hito en la perfumería, transformando la industria y ampliando las posibilidades en la creación de fragancias. "La industria de la perfumería de lujo empezó a incluir este compuesto para aportar luminosidad y modernidad a las fragancias. Su incorporación marcó un punto de inflexión, ya que permitieron crear perfumes más abstractos y sofisticados, alejándose de las fórmulas tradicionales. Se cree que su uso pudo estar inspirado en los aromas frescos y limpios de ciertos jabones de lujo de la época, y desde entonces han sido clave en la evolución de la perfumería moderna", matiza.
Este ingrediente permite una mayor precisión y control en la formulación de perfumes, siendo una alternativa ideal para crear fragancias más tenaces, aportando brillo, equilibrando, modernizando y enriqueciendo la composición.
¿En qué perfumes hay aldehídos?
Los aldehídos se combinan a la perfección con una amplia gama de notas, desde las florales hasta las cítricas, amaderadas, almizcladas, acuáticas o herbáceas: "Es común encontrarlos junto a flores como el jazmín, la rosa o el lirio de los valles, así como en combinaciones con bergamota, gálbano o la hoja de violeta. Son especialmente frecuentes en las fragancias florales, aportando un efecto hipnótico y agradable que realza la composición. Esta característica los convierte en un componente esencial en muchos perfumes florales, pues proporcionan un aroma fresco, duradero y de alta calidad que satisface las expectativas de los consumidores".
Apreciados por su capacidad para aportar frescura y resplandor, los aldehídos se utilizan para crear notas alegres y chispeantes en muchas fragancias icónicas. Aportan un toque distintivo y elegante, evocando una sensación de limpieza y sofisticación en las composiciones de perfumes.
Suelen combinarse con notas florales (azahar, iris, rosa...) y almizcle logrando fragancias frescas y limpias. También se utilizan junto a notas especiadas (cardamomo, pimienta rosa, nuez moscada...) o amaderadas (cedro, sándalo, pachulí...) para aportar contraste, sensualidad y profundidad.
¿A qué quieres oler? Tipos de aldehídos en los perfumes
Ya hemos visto que los aldehídos pueden ser naturales (terpenoides) —derivados de los terpenos, compuestos presentes en los aceites esenciales de muchas plantas (aromas cítricos, herbales y frescos), que se utilizan ampliamente en perfumería y aromaterapia— o sintéticos. Estos últimos, en perfumería, suelen ser los denominados aldehídos alifáticos:
- Aldehído C7 (Heptanal): olor a césped recién cortado y hojas verdes.
- Aldehído C8 (Octanal): aroma cítrico, similar a la cáscara de naranja.
- Aldehído C9 (Nonanal): notas cremosas, con un toque a rosa y jazmín.
- Aldehído C10 (Decanal): aroma jabonoso y limpio.
- Aldehído C11 (Undecanal): sensación empolvada y sofisticada.
- Aldehído C12 (Dodecanal): efecto metálico, seco y elegante.
Isa Espín es periodista especializada en moda, belleza y estilo de vida. Escribir es su profesión y usarse como conejillo de indias, para probar todas las tendencias cosméticas, su pasión. Tiene una manía: no puede llevar más de seis meses el mismo corte de pelo y ya no recuerda cómo son sus uñas sin pintar. Le encanta probar diferentes tipos de maquillaje, coleccionar perfumes y las cremas naturales. A lo mejor se olvida las llaves en casa, pero un buen iluminador facial, un eyeliner y una máscara de pestañas son obligatorias en su bolso. Estudió el Grado en Documentación y el Grado en Periodismo en la Universidad de Murcia. Además, cuenta con el posgrado de Locución y Presentación de Televisión, de RTVE, y el de Marketing Digital de Moda, de la UCJC, de Madrid. Tuvo un blog de moda y belleza que terminó derivando en su propia newsletter personal y ha trabajado en varios medios como redactora y Social Media.
Lleva una década escribiendo en medios digitales. Ha trabajado para La Verdad, XLSemanal (ABC) y 20minutos, entre otros. Actualmente, colabora en Cosmopolitan y Mujer.es. Es adicta a las gangas, enamorada del café y la gastronomía, y -en su tiempo libre- practica ballet. Experimentar es lo suyo, a veces las cosas le salen bien y otras veces, se ríe y nos las cuenta.


















