Dejemos las cosas claras desde la primera línea: toda rutina de cuidado facial debería incluir un exfoliante. Después de las vacaciones, nuestra piel está más seca, deshidratada y más tirante, y es importante cuidarla a fondo. Para conseguirlo, necesitarás un buen exfoliante para eliminar la piel muerta y asegurarte de que el sérum y la crema hidratante penetren mejor en las capas más profundas de la epidermis.
Y hemos encontrado un producto simplemente IDEAL que demuestra que no hace falta desembolsar grandes cantidades de dinero para lucir una piel perfecta. Está inspirado en la cosmética coreana, pero se fabrica en España. Hablamos del exfoliante facial a base de piña de la marca Fancy Handy que lo peta en Primor.
Este exfoliante facial a base de piña tiene muy buenas opiniones, es 'low cost' y puedes comprarlo en Primor
Limpia la piel, elimina las impurezas y es antibacteriano. Huele muy bien y no reseca la piel gracias a los ingredientes hidratantes. ¡Ah! Y el envase es monísimo. Y no te lo pierdas: ¡cuesta solo 2,99 euros!
Tiene muy (pero MUY) buenas opiniones en Primor: "Uno de mis productos favoritos de la marca. Exfolia en profundidad y tiene muy buen olor. Además, el 'packaging' es precioso tanto para uno mismo como para regalar". "Muy recomendable, deja la piel espectacular". "Desde que lo probé no he vuelto a comprar otro. Me encanta. Es perfecto para notar la exfoliación y no deja la cara roja. Después del uso notas la piel suave. Un 10". ¿Se puede pedir más?
La verdad es que lo ideal es aplicar una mascarilla después del exfoliante, ya que la piel está receptiva tras la exfoliación. ¡Y hemos encontrado una de Fancy Handy que nos parece lo más de LO MÁS! También a base de piña, combate los poros dilatados y es seboreguladora, pero a la vez hidrata y nutre la piel. ¡Y cuesta solo 2,99 euros!

Especializada en belleza, trabajó en Cosmopolitan hasta 2022 hablando de manicuras, trucos para el pelo y los mejores tratamientos para tu cuerpo. Adicta a Instagram, pasa el tiempo entre cosméticos y es de las que piensa que la vida es demasiado corta para comer poca pizza (y poco queso).














