Hay productos que se vuelven iconos por razones más que merecidas. Y el famoso Borrador, el corrector de Maybelline, no solo es el número 1 en España -y en el mundo-, sino también el aliado perfecto de quienes buscan una piel luminosa, fresca y natural, incluso cuando el paso del tiempo o el cansancio empiezan a dejar su huella. Razones más que suficientes para convertirse en beauty icon.

Porque no se trata de borrar arrugas, se trata de iluminar sin marcar, hidratar sin cuartear y rejuvenecer sin esfuerzo.

El gran secreto de este corrector está en su fórmula con pigmentos que se funden con la piel, logrando un acabado homogéneo y natural que corrige sin dejar sensación pesada.

Su famosa esponja aplicadora, la icónica bolita mullida que ya es un clásico en cualquier neceser, permite aplicar la cantidad justa, construir la cobertura a medida y retocar sin miedo a que se marquen las líneas de expresión.

Es perfecto para quienes buscan un acabado pulido y luminoso y es ideal para las pieles maduras por la forma en que suaviza la piel, por cómo la deja de hidratada y por la luz instantánea que aporta al momento de la aplicación. Y es que logra que las ojeras desaparezcan y que parezca que has dormido las deseadas 8 horas que, por desgracia, no siempre son posibles.

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Cortesía Maybelline

El poder del color: la teoría que transforma la piel

La corrección del color no es magia, sino más bien ciencia (y un poquito de arte). El Borrador de Maybelline lleva esta teoría al terreno fácil y práctico, con tonos diseñados para neutralizar cada tipo de imperfección. ¿El resultado? Un rostro más uniforme, fresco y sin rastro de fatiga. Eso sí, sabiendo cuál elegir para cada necesidad. Aquí tienes una guía rápida para usarlos como una pro:

  • Tono verde: el aliado de las pieles sensibles o con rojeces. Difumina granitos o zonas inflamadas y deja un tono equilibrado.
  • Tono amarillo: combate las manchas de la edad y esas zonas que tienden a oscurecerse con los años.
  • Tono rosa: el arma secreta contra las ojeras marcadas y la fatiga. Aporta un toque de luz instantáneo y rejuvenecedor.
  • Tono violeta: el truco para iluminar pieles apagadas o con aspecto cansado. Además, ayuda a evitar la oxidación del maquillaje a lo largo del día.
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Cortesía Maybelline

Combinar estos tonos es tan fácil como dar un clic: aplica, difumina con la esponja y deja que el color trabaje por ti. En segundos, tu piel se ve más viva, más uniforme y más despierta.

El truco Cosmo

Si no sabes cómo empezar a usar cada tono, sigue nuestras indicaciones para crear un look despierto y natural:

  1. Aplica el tono verde o amarillo donde necesites neutralizar (rojeces o manchas).
  2. Añade el tono rosa o violeta para devolver luz y vitalidad.
  3. Finaliza con tu tono de corrector habitual (el tono ideal de tu piel) y difumina con la esponja hasta conseguir un acabado uniforme. Para darle el toque final, termina sellando el producto con la yema de tus dedos.

En menos de un minuto, la piel se ve más fresca, joven y con ese brillo saludable que solo un icono beauty como el Borrador Corrector de Maybelline, puede darte.

Headshot of Blanca Del Río

Blanca del Río es experta es belleza y estilo de vida. La salud mental y la creatividad son otros dos pilares de inspiración para escribir. No se le escapa un color nuevo de pelo, un corte, una sombra de ojos o una forma viral de hacerse el 'eyeliner'. Le fascina adentrarse en el mundo de la alimentación, indagar en cómo se cuidan en todas las partes del mundo y qué podemos aprender de todos esos rincones para mejorar nuestra salud, por dentro y por fuera. Así que no es de extrañar que tan pronto te encuentres un artículo suyo sobre lo más visto en el backstage de París en maquillaje, como temas referidos a cómo explotar tu lado más creativo, cómo gestionar tus emociones o cómo aprovechar mejor tu energía.  Las redes sociales son una de sus fuentes pero no tiene FOMO, porque donde más inspiración encuentra para escribir sobre cualquier tema, es en los libros. Devora todo aquello que sale al mercado en forma de ensayos y manuales sobre todos los temas que aborda a diario, pero pocas veces la encontrarás leyendo una novela (y menos de amor).  Blanca se graduó en Periodismo en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, se formó como 'cool hunter' en la escuela de moda, arte y diseño IED de Madrid, así como en fotografía y artes visuales y digitales con los mejores profesionales.
Mientras tanto, ha podido completar su expertise con grandes expertos en el terreno de la belleza, la salud y el bienestar gracias a su trabajo en medios de comunicación especializados del ámbito digital, en los que ya acumula más de 15 años de experiencia.