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Vestir bien cuando las temperaturas rozan máximos es una tarea a veces más complicada de lo que nos gustaría. Y lo es por dos motivos: el primero y el más evidente es que exige cierta estrategia si no queremos caer en un look desaliñado (vale que la época estival se presta a un código de estilo más relajado, pero tampoco conviene pasarse). Por otro lado, en pleno agosto, nuestra cabeza está en otras cosas y lo único que nos apetece es descansar y no complicarnos pensando en cómo vamos a vestirnos.
Las redactoras de moda siempre insistimos muchísimo en la importancia de tener un buen fondo de armario y, lejos de ser un cliché, realmente funciona, especialmente en una época donde el calor exige simplicidad estilística. Claro está, la idea no es cederle todo el terreno a los básicos (quizá resultaría en una combinación demasiado anodina), sino en construir el look a partir de ellas y elevarlos con piezas que sumen.
Sí a los tejidos naturales
Adentrarnos en una guía de estilo para vestir bien en una ola de calor exige mencionar, en primer lugar, la que probablemente sea la pauta más importante de todas: prioriza la calidad de los tejidos. Esto es, olvídate de los sintéticos (esto en verano y siempre, en realidad) y di sí al algodón y al lino, dos opciones maravillosas por su ligereza. Un conjunto de lino de color blanco o crema, con contrapuntos de color en negro o marrón profundo, es una gran fórmula de estilo. Relajada, fresca y sofisticadísima.
Siguiendo con la filosofía de los materiales de calidad como punto de partida, el diseñador y fundador de la firma que lleva su nombre Antonio Rabadán recomienda "un vestido en algún lino o seda caída" como piezas que sin duda deberíamos atesorar en nuestro armario. Cuando se trata de traducirlo en un look estiloso y apto para una ola de calor, el diseñador lo tiene claro: "Con sandalias joya plana, capazo y un ala de pamela". Al final, lo que está claro es que, elegidos con mimo, los complementos siempre suben el nivel de cualquier combinación.
Espaldas al descubierto y otros detalles
¿Tienes un vestido con espalda al aire? ¿O una falda con una abertura lateral? Sácalas del armario y lúcelas porque, sin duda, ahora es su momento. Al final, la premisa clave para sobrellevar como podamos las altísimas temperaturas se resume en: cuanta más piel al aire, mejor (pero con cuidado, claro). Además, este tipo de detalles son maravillosos para hacer que el look gane puntos y, por qué no, añadir un punto de sensualidad.
Más allá de estos, el diseñador añade los que, para él, son los añadidos que hacen que una prenda gane en riqueza visual: "La forma en la que esté hecha, la costura y los detalles como algún desflecado, alguna lazada o algunos botones forrados", explica.
Una prenda: el vestido blanco
Si tuviéramos que elegir una única prenda con la que vestirnos en verano, sin duda elegiríamos un vestido blanco, preferiblemente midi (lo que no es negociable es que posea un corte vaporoso). Porque, si algo tiene esta pieza clave de todo fondo de armario es que nos soluciona en segundos todos nuestros "¿qué me pongo hoy?" frente al guardarropa, combinado con tonos más profundos para una cita nocturna o con otros neutros suaves para el día a día. También nos encanta cómo sienta con otros tonos tendencia como el azul Tiffany, por ejemplo.
Ojo, hay vida más allá del vestido blanco en verano, de hecho, somos fieles defensoras de que su antagonista, el negro, también tiene cabida en nuestro armario estival (siempre que sea fluido y con un tejido ligero, claro). Antonio Rabadán va más allá: "Me encanta para este verano el marrón chocolate, un color aceite con toque lima y el mítico rosa Barbie". Además, los tonos pastel son estupendos porque irradian frescura. ¿Nuestro favorito? El amarillo mantequilla.
Más allá de las faldas mini: diseños midi y con movimiento
Es muy posible que, al pensar en faldas aptas para vestir a 35 grados, la primera versión que se nos venga a la cabeza sea la clásica mini. Y, por supuesto que cuando se trata de lucir piernas es espectacular, las opciones midi les ganan en sofisticación y no resultan, en absoluto, agobiantes (siempre y cuando escojamos sabiamente). "Las faldas con corte al bies, en línea A o con un vuelo moderado son especialmente favorecedoras porque alargan visualmente la silueta y acompañan el movimiento sin añadir volumen innecesario", revela el diseñador.
Bien es cierto que este tipo de faldas pueden ser, a veces, complicadas de combinar. El truco está en tener en cuenta sus particularidades (la amplitud de sus formas) y adaptar el resto del look en consecuencia: "Lo ideal es dejar que sea la falda quien tenga el protagonismo. Combinarla con un cuerpo más ajustado o una camisa ligeramente remetida estiliza la figura y evita que el conjunto resulte pesado", nos explica el experto.
En realidad, el secreto para vestir bien cuando las temperaturas nos desafían no es tan complicado: el cuerpo nos pide ligereza, nos pide siluetas muy cómodas y con un claro espíritu relajado. Nos lo dice Antonio: "La verdadera elegancia en verano consiste en parecer ligera. Cuando una prenda se mueve bien, respira y acompaña el cuerpo con naturalidad, transmite exactamente esa sensación de frescura y sofisticación que todos buscamos.
Los complementos que elevan un look
El verano nos pide abogar por la simplicidad estética, de ahí que los complementos, elegidos con mimo, sean la mejor opción para redondear el look y que este no quede demasiado sencillo. "Como diseñadora de bolsos, siempre defiendo que un buen bolso es la pieza que define un look. Un bolso de calidad, unas joyas discretas y unas gafas de sol con personalidad son suficientes para transformar un conjunto básico sin perder frescura. Al final, menos elementos, pero mejor elegidos", nos dice Angie Vásquez, diseñadora y fundadora de la firma que lleva su nombre.
Es imposible imaginar un verano sin capazos, bolsas de red o, en general, de cualquier accesorio que evoque esa preciosa estética artesanal que tanto se lleva de junio a septiembre. Además, lejos de lo que en un primer momento podría parecer, no tienen cabida únicamente en los looks en la costa, sino que también se desenvuelven bien sobre el asfalto.
Para Angie, la clave está en el juego de contrastes. "Combinados con un vestido camisero, un conjunto de lino o incluso un traje ligero, dejan de ser un accesorio exclusivamente playero y se convierten en una pieza sofisticada para la ciudad. Personalmente, me gusta equilibrarlos con accesorios de líneas más depuradas para conseguir un resultado más elegante y contemporáneo", revela.
Alpargatas reinterpretadas, bailarinas de rejilla y otros zapatos tendencia
¿Cómo vestir nuestros pies cuando las temperaturas son (demasiado) altas? La idea es apostar por piezas que dejen respirar al pie. Así nos lo cuenta Angie: "Apostaría por sandalias de tiras finas, bailarinas de rejilla y alpargatas reinterpretadas con un diseño más contemporáneo. Además, creo que la tendencia actual va hacia una elegancia más consciente: menos artificio, mejores materiales y piezas atemporales y artesanales que puedan acompañarnos mucho más allá de una temporada".
Además, más allá de chanclas u otros diseños minimalistas (como las sandalias 'thong'), nos confesamos enamoradas de las sandalias con anillo, una manera estupenda de reinventar las sandalias de tiras de toda la vida. Una reinvención que, en palabras de Angie, "es la prueba de que la comodidad y el estilo no están reñidos cuando el diseño está bien pensado".
¿Cómo combinarlas? En realidad, su modo de uso no difiere de los modelos clásicos: "Me gustan especialmente con vestidos fluidos, pantalones de lino o conjuntos monocromáticos en tonos neutros porque aportan una elegancia relajada", afirma la diseñadora.
Ahora sí, ya estamos listas para afrontar el calor con estilo.
Inés de la Fuente es experta en actualidad y ‘celebrities’ en Cosmopolitan. Le encanta descubrir todo sobre sus famosas favoritas mientras escucha en bucle a una de ellas, Taylor Swift (de la que podría hablar sin parar durante horas). Jennifer Lopez, Selena Gomez o Britney Spears se cuelan también en su lista de preferidas.
Cuando no está escribiendo sobre el último cotilleo en Hollywood o cómo copiar el último ‘look’ de la famosa del momento (no le quita ojo a Rosalía, Cristina Pedroche o Blanc Suárez), está poniéndose al día sobre lo que más se habla en las redes sociales, o descubriendo nuevos fichajes en sus firmas de moda ‘low cost’ favoritas como Zara o Stradivarius, y buscando inspiración para sus temas de vestidos, botas, abrigos y cualquier prenda que se le ponga por delante.
Graduada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid, comenzó a escribir para Cosmopolitan en 2019. Antes pasó por las redacciones de medios de comunicación como Mia, InStyle y HOLA!, en estos dos últimos escribiendo contenidos de moda.































