- Guía definitiva para vestir de blanco en verano: 7 trucos que siguen las expertas en moda para triunfar siempre
- La guía definitiva para llevar el estilo boho este verano 2026 en 6 claves, según las expertas en moda
- Por qué Zara, Mango y Stradivarius han llenado sus tiendas con sandalias sencillas que parecen sacadas de los años 90
Basta con pensar un momento en el vestido lencero para que a nuestra imaginación acuda una imagen muy concreta y evocadora: la de Kate Moss, Claudia Schiffer o Naomi Campbell luciendo (y muy bien) este clásico en los años 90. Hay algo verdaderamente inspirador en cómo ellas llevaban esta pieza: no la portaban con intención de marcar tendencia, sino con una elegancia y naturalidad increíbles. De ahí que, a pesar de que hayan pasado tres décadas desde la era dorada del 'slip dress', hoy todavía nos resulte tan apetecible.
En una época en la que las tendencias nacen, evolucionan y mueren a la velocidad de la luz, influidas por la inmediatez de las redes sociales y sus microtendencias efímeras, volver al clásico que Calvin Klein o Karl Lagerfeld, de la mano de sus musas, popularizaran hace décadas no es un capricho, sino más bien un modo muy sencillo de encontrar la elegancia en lo que perdura. Y, si hablamos de vestidos lenceros que perduran, imposible no acordarnos del que sin duda es el vestido lencero más famoso del mundo: el 'vestido desnudo' que Carrie Bradshaw llevó en su primera cita con Mr. Big.
Más allá de referencias nostálgicas, el encanto de recuperar el slip dress hoy no está tanto en traerlo a nuestros días tal cual, sino más bien en resignificarlo bajo códigos de estilo más contemporáneos y darle un sentido en la actualidad. Se trata, en definitiva, de liberarnos de todo prejuicio y dejar a un lado la idea de que solo tiene sentido en looks románticos. Nada más lejos de la realidad.
Cómo se llevaba en los 90 vs. su manual de uso hoy
Desde que apareciera en escena, como otras piezas propias del armario noventero, ha sufrido su propia transformación. Cuando las famosas de la época nos fascinaban con aquella pieza, esta casi siempre seguía unos códigos claros que todavía perduran en nuestro imaginario: caídas fluidas, líneas puras y un estilo de impacto. "Al pensar en esta década, es inevitable recordar a Lady Di con aquel icónico diseño de John Galliano para Dior, donde sensualidad y lujo convivían en una misma prenda", recuerda Paula.
Hoy, este se integra en looks que no siempre tienen que ver con su faceta sofisticada, demostrando que las mezclas inesperadas son también una gran fórmula. "El vestido lencero se ha reinterpretado desde una perspectiva mucho más urbana. Se combina con vaqueros, bailarinas e incluso deportivas, alejándose de ese concepto puramente sensual para convertirse en un básico adaptable al día a día", revela la experta.
Otro factor que explica muy bien por qué todas tenemos (o hemos tenido) un vestido así en nuestro armario es lo pragmático que es. "Es una prenda extremadamente versátil. Puede funcionar en un contexto nocturno con un stiletto negro, pero también en looks de día combinada con una bermuda vaquera y unas Samba. Vivimos en un momento en el que se prioriza la funcionalidad, y el vestido lencero responde perfectamente a esa necesidad: es una pieza capaz de adaptarse a distintos planes sin perder estilo", sostiene la estilista.
Lejos de verse limitado por su concepción de atemporal, el vestido más buscado del momento se reinterpreta con ligeros matices cada temporada para darnos pistas al respecto de las tendencias cromáticas más potentes. "Este 2026 destaca en tonos como el amarillo mantequilla, el azul celeste o incluso el verde lima, colores llamativos que conviven con clásicos imprescindibles como el negro o el marrón oscuro", nos explica Paula Peña. De hecho, he aquí la clave para entender la versatilidad del slip dress: mientras que los neutros mantienen su aura de pieza de noche, los tonos más pastel lo acercan a una estética mucho más diurna.
Cómo elegir el slip dress ideal
Lo ideal, como siempre, es no dejarnos llevar por las modas efímeras y apostar por lo más clásico, lo que siempre funciona. "Como fondo de armario, elegiría un diseño en tonos neutros y de corte limpio que permita jugar con distintas combinaciones" nos aconseja. En este sentido, el negro, el crudo o el champán nos parecen aciertos seguros, al igual que los tonos pastel muy sutiles (rosa empolvado, por ejemplo), que, pese a no tener la etiqueta de neutros, en realidad funcionan igual de bien que estos.
En el terreno de los patrones, esta temporada no hay espacio para las medias tintas, sino para las siluetas rotundas. "Vemos tanto versiones mini como maxi, aunque también ha cobrado protagonismo el corte irregular, con asimetrías que aportan dinamismo. Es una tendencia potente, aunque probablemente tenga un recorrido más corto ya que la estamos quemando", revela la experta.
Pero, ¿cómo combinarlo sin que parezca que acabamos de levantarnos de la cama? A diferencia de otros básicos, este exige cierta estrategia. El truco, en realidad, no es tan complicado: hay que confiar en los complementos. "Unas botas biker, un bolso de gran tamaño, unas gafas con personalidad al estilo Hailey Bieber o un bolso joya elevan el look y lo alejan completamente de cualquier referencia al pijama".
La fórmula menos predecible
Una mezcla que también funciona es alejarlo un poco de su estética más puramente noventera. Ojo, no seremos nosotras quienes neguemos las bondades del combo slip dress + sandalias minimalistas, pero, si buscamos un look más cercano a lo que se lleva hoy, hay combinaciones más efectivas. Nos cuenta Paula que "una de las claves actuales es el 'layering': llevar el vestido sobre pantalones —vaqueros, bermudas o incluso faldas— aporta un aire más contemporáneo y urbano, convirtiéndolo en un look mucho más interesante".
Para el entorno laboral, puede parecer una pieza con una carga romántica (y sexy), pero puede desligarse de esta estética si sabemos escoger bien la combinación. Para Paula, "la clave está en estructurarlo: una blazer, un pantalón de traje de pata ancha, mocasines y un bolso grande crean un conjunto equilibrado y profesional". Y, para la noche, confiar en el poder de los accesorios: "sustituir los mocasines por tacones y añadir joyería llamativa transforma el estilismo en una opción perfecta para una cena o evento", aconseja.
Ahora sí: ya tienes todas las claves para combinar el vestido más icónico de la moda desde las 9 de la mañana hasta las 9 de la noche.
Inés de la Fuente es experta en actualidad y ‘celebrities’ en Cosmopolitan. Le encanta descubrir todo sobre sus famosas favoritas mientras escucha en bucle a una de ellas, Taylor Swift (de la que podría hablar sin parar durante horas). Jennifer Lopez, Selena Gomez o Britney Spears se cuelan también en su lista de preferidas.
Cuando no está escribiendo sobre el último cotilleo en Hollywood o cómo copiar el último ‘look’ de la famosa del momento (no le quita ojo a Rosalía, Cristina Pedroche o Blanc Suárez), está poniéndose al día sobre lo que más se habla en las redes sociales, o descubriendo nuevos fichajes en sus firmas de moda ‘low cost’ favoritas como Zara o Stradivarius, y buscando inspiración para sus temas de vestidos, botas, abrigos y cualquier prenda que se le ponga por delante.
Graduada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid, comenzó a escribir para Cosmopolitan en 2019. Antes pasó por las redacciones de medios de comunicación como Mia, InStyle y HOLA!, en estos dos últimos escribiendo contenidos de moda.































