Se ha convertido en una de las plataformas ‘online’ más visitadas por la generación Z, nicho de muchos ‘gamers’ que empezaron en Youtube y ahora están lo más alto (de hecho, tú también puedes ganarte así la vida de esa forma si te lo propones). Nos referimos a Twitch, esa red social que se coló ya hace unos meses entre las ‘apps’ de nuestro ‘smartphone’ y con la que varias ‘celebs’ —entre ellas, Edurne— ya han experimentado. Ibai, Auronplay, Ninja, Rubius... son algunos de los usuarios más potentes y cuentan con miles de personas enganchadas a sus directos cada día. Ahora, vuelve a leer otra vez esos nombres y encuentra el error. Sí, faltan mujeres. ¿Es casualidad o es machismo? Para responder a esa cuestión, hemos hablado con una de las ‘streamers’ más conocidas en nuestro país: Cristinini.

Nos encontramos con ella en un evento de Amazon Fashion para presentar su primera campaña en Twitch: un ‘road trip’ europeo que protagonizaron algunos de los ‘streamers’ más ‘top’, como la alemana Nikoleta, la italiana Loretta Grace y la española Mayichi, una de las ‘gamers’ nacionales más famosas. Durante el viaje, participaron en divertidos retos y lucieron ‘lookazos’ de algunas de sus marcas favoritas, como Tommy Hilfiger o Reebok, que puedes encontrar en el apartado de moda de Amazon.

Esa increíble experiencia culminó en Barcelona, con una cena donde se juntaron no solo los embajadores, también otros creadores de contenido de esta red social, como Cristinini. Aprovechamos la ocasión para charlar con ella nos confirmó que, efectivamente, existe techo de cristal en Twitch. “Yo he estado mucho tiempo en el top 1 de referentes femeninos y, aún así, no ha sido suficiente para entrar en el top 5, por ejemplo, de los más vistos de España, porque todos sabemos que los diez primeros son hombres”, explica la ‘streamer’, que también es presentadora del programa ‘Hoy no se sale’ y colabora en otros como ‘Zapeando’ y ‘Vodafone You’.

Todas nos preguntamos por qué sigue ocurriendo esto. “No sé muy bien cuál es la causa, porque entre mis compañeros no existe ningún tipo de distinción, nos llevamos todos genial y yo me siento muy cómoda”, responde. Y, en cuanto a los seguidores, igual: “A lo mejor a ellos les entretiene más un hombre, no sé qué es lo que tendríamos que buscar o cómo tendríamos que enfocar nuestro contenido... Pero de lo que no cabe duda es de que sí existe esa limitación”.

Eso sí, aclara que precisamente Twitch, por haber nacido junto a la generación Z, es diferente en este sentido: “La gente tiene otra mentalidad, ahora los creadores (también hombres), si se produce una situación machista, lo denuncian públicamente y dan la cara”. Asegura que los valores de las nuevas generaciones están calando y todo es más abierto y libre. ¡Por fin!

A alguien que esté empezando, le aconsejo que se prepare mentalmente

Por su parte, Cristinini sabe cómo utilizar el altavoz que supone su personaje, con 1,5 millones de seguidores en Instagram y 3,1 en Twitch y siempre que ve una desigualdad, lo dice: “Aunque todos sabemos cómo funcionan estas cosas, cuando pones el tema sobre la mesa no llueve a gusto de todos, todavía hay gente a la que le molesta que hablemos de estas cosas, pero se van a tener que aguantar, porque vamos a seguir ahí y tenemos mucho que decir y hacer”.

¿Un consejo para una adolescente que esté pensando en abrirse un canal en Twitch? Lo tiene claro: que se prepare mentalmente, porque la cara que no se ve es muy dura: “Es un mundo que, de primeras, parece muy chulo, pero luego tiene un componente psicológico muy duro que no todo el mundo puede llegar a soportar”, dice. “Nadie te enseña a aguantar los golpes de la gente, sus comentarios sobre ti o tu físico, tienes que tener claro quién eres, lo que proyectas y lo que enseñas de ti. Y quererte mucho. Porque pasas muchas horas expuesta a un público y vas a recibir todo tipo de mensajes”, explica Cristinini.

Ella lo gestiona hablando con su familia, con sus amigos de siempre y con ayuda del psicólogo: “Hacen un trabajo estupendo y cada persona que se dedique a las redes sociales o de cara al público debería tener uno al lado, porque nadie te enseña a gestionar tantas emociones”.

Aunque, por supuesto, Cristinini también habla de esa parte positiva de esta profesión: “Hay que disfrutarla. Se nota cuando hacemos cosas que nos gustan, nos lo pasamos bien y nos divertimos, no hay color. La parte negativa no se puede apoderar de todo lo bueno”, concluye.

Headshot of Berta de Miguel

Berta de Miguel es experta en moda y tendencias. Se inspira a diario en el ‘street style’ de las ‘fashion weeks’ internacionales y no se pierde ninguna de las ‘aesthetics’ que nacen en las redes sociales de la mano de sus ‘insiders’ favoritas, como Camille Charrière o Sofia Coelho. 

Le fascina el discurso de Bella Hadid y adora perder la noción del tiempo entre imágenes de las tops de los 90, una de sus décadas favoritas en cuanto a estilo. De hecho, nada le hace más ilusión que localizar una chaqueta joya ‘vintage’ y ‘rockera’ con la que elevar un buen ‘look’. Le encanta descubrir marcas nuevas y especiales, aunque también controla al milímetro las nuevas colecciones de las grandes tiendas, como Zara o Bimba y Lola. La parte que más le gusta de su trabajo es la de entrevistar a diseñadores, expertos y ‘celebs’ que admira.

Berta se graduó en Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid. Más tarde, se especializó con un máster en Comunicación Cultural y Nuevas Tendencias. Escribe en Cosmopolitan desde hace cinco años y ha pasado por otros medios como InStyle y Clara. Además, compagina su trabajo como editora de moda con su faceta musical: es violinista profesional. Toca con orquesta en salas como el Teatro Real, el Auditorio Nacional o el Palau de la Música y tiene su propio grupo, con el que hace conciertos por toda España.