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Es indudable que Zendaya es una de las actrices del momento. Aunque la tercera y última temporada de 'Euphoria' ha sido criticada hasta el hastío, la interpretación de la actriz se ha librado de los golpes. Y, por descontado, cada una de sus apariciones sobre la alfombra roja es aplaudida con entusiasmo gracias a la maravillosa labor de Law Roach, el estilista que la ha convertido en uno de los mayores iconos de la moda de la actualidad. Sin embargo, el hecho de que este año protagonice cinco películas ha cansado a algunos, que ya hablan de la “fatiga Zendaya”.
El problema es que “ser demasiado visible” es algo que afecta a las mujeres —rara vez a los hombres— de Hollywood. “Zendaya se une a la lista de mujeres como Anne Hathaway, Jennifer Lawrence, Taylor Swift y Ariana Grande que han sido objeto de críticas por ser demasiado visibles y por estar entre las mejores en lo que hacen”, asegura la periodista Susanne Norris. La escritora y comentarista cultural Rayne Fisher-Quann acuñó el término 'woman'd', que se refiere al momento en el que “todo el mundo deja de sentir simpatía por una mujer al mismo tiempo”. El caso de Zendaya es un nuevo ejemplo de este fenómeno profundamente misógino.
Mientras que de Robert Pattinson, que este año también protagoniza cinco películas, se dice que está "encadenando una racha que marca a toda una generación", de Zendaya se señala que “ya cansa” y que “está en todas partes”. “La rabia selectiva jamás se debe a la fatiga del casting, sino a quién ocupa espacio. El mismo éxito, estándares diferentes”, señalan desde el medio 'Hauterrfly'. “La rabia de internet viene de un tropo: hombres que odian a las mujeres a las que las mujeres aman de manera colectiva. Al ser Zendaya admirada por las mujeres, los troles la reducen al odio. Al no poder criticar su talento, abogan por hacer comentarios racistas y sexistas asegurando que ‘no merece el éxito’ o se centran en sus looks”, dicen. “Pero ella no va a parar. Está construyendo una de las mayores carreras de Hollywood mientras que la gente debate acerca de si está en demasiados sitios”, añaden.
Sin embargo, lo cierto es que la propia Zendaya ha reconocido que teme que la gente se canse de ella. “Solo espero que la gente no se harte de mí este año, porque os aseguro que después de esto, voy a desaparecer un tiempo. Voy a tener que esconderme por un breve periodo”, ha dicho en una entrevista. Lo curioso es que son las actrices las que tienen miedo de que la gente se canse de ellas, conscientes de que este odio suele centrarse en las mujeres. Cuando Margot Robbie concedió una entrevista a 'Deadline', le preguntaron si planeaba tomarse un descanso. Fue entonces cuando verbalizó este miedo. “Creo que la gente ya está harta de verme. Quizás debería desaparecer de las pantallas durante un tiempo. Sinceramente, si hiciera otra película demasiado pronto, la gente diría: ‘¿Otra vez ella? Acabamos de pasar todo un verano viéndola. Ya estamos saturados’. No sé qué haré a continuación, pero espero que sea dentro de un tiempo”, dijo.
La gente habló de la “Jennifer Lawrenfication” de Margot Robbie, pues a la protagonista de 'Los juegos del hambre' le ocurrió algo parecido y se retiró de las pantallas durante una temporada. “Simplemente pensaba que todo el mundo se había hartado de mí. Yo misma me había hartado de mí” dijo a 'Vanity Fair' durante su entrevista de regreso. “Y entonces sentí que había llegado a un punto en el que a la gente ya no le gustaba siquiera que existiera”, añadió. “Me entristece mucho cuando las mujeres de la industria piensan que la gente está 'harta de ellas' o 'no quiere verlas en pantalla durante un tiempo', cuando la realidad es que han tenido un éxito enorme y luego aparecen destacadas en diversos medios de comunicación”, escribió entonces un fan en X.
El debate sobre la llamada "fatiga de Zendaya" pone de manifiesto un desafío para las mujeres de Hollywood. Pese a que participar en los mayores proyectos de la industria en un mismo año es una señal inequívoca de éxito, la exposición constante puede hastiar al público. Da igual que la actriz no sólo sea maravillosa en su trabajo, sino que sea divertida y agradable (como ocurre con Jennifer Lawrence): tarde o temprano, en un giro inesperado, la gente puede pasar del amor al odio de manera fugaz y descarnada.
El creador de contenido Kris Grym asegura que, en el caso de Zendaya, es necesario añadir una pincelada de racismo. Comenta que su compañero de reparto en 'El drama', Robert Pattinson, sale también este año en cinco películas. Sin embargo, nadie se ha quejado de que estén en todas partes. Es cierto que actores como Timothée Chalamet han llegado a cansar a la gente, aunque en su caso es posible que se deba también a su relación con Kylie Jenner (porque ya sabemos que para muchos, detrás de un cretino, siempre hay una gran mujer) y a sus meteduras de pata, pero es indudable que la sobresaturación afecta menos a los hombres que a las mujeres.
A lo largo de la historia, las mujeres de Hollywood han sido juzgadas con un rasero muy distinto al de los actores cuando se trata de reconocer y celebrar su talento. Con demasiada frecuencia, las mujeres exitosas son menospreciadas por las cualidades que la gente aplaude y admira en los hombres. Si Zendaya se quiere retirar una temporada porque está agotada, por favor, que lo haga. Pero si siente la necesidad de frenar cuando su carrera está en lo más alto para no molestar a unos señores que castigan su éxito, desde aquí le pedimos que siga.
El ascenso y la caída de las celebridades femeninas reflejan un miedo que está profundamente arraigado en el patriarcado: Las mujeres son tratadas como si hubieran cometido un pecado por ser demasiado visibles y se las acusa de buscar atención. La trampa está entonces en descubrir la manera de triunfar en un sistema que parece haber sido diseñado para castigar a las mujeres que alcanzan el éxito. Al final, el mensaje, aunque jamás se haya verbalizado, es que el éxito siempre será provisional. Más pronto que tarde, la actriz del momento tendrá que dejar paso a un rostro nuevo que ocupe su lugar para que el ciclo se repita. La recién llegada será admirada y querida hasta que de repente, reciba odio, sea silenciada y se vea obligada a retirarse para “no cansar” y para dejar paso a la siguiente. Porque si el éxito de una mujer aterra a muchos, ¿qué pasaría si fueran muchas las que disfrutaran de él? Ojalá lo veamos pronto.
Marita Alonso es experta en cultura pop y estilo de vida. Escribe acerca de fenómenos culturales desde una mirada feminista en la que la reflexión está siempre presente. No tiene miedo de darle una pincelada de humor a las tendencias que nos rodean e intenta que el lector ría y reflexione a partes iguales. Cuando escribe sobre relaciones, su objetivo es que la toxicidad desaparezca y que las parejas sean tan saludables como las recetas que intenta cocinar... Con dramáticos resultados, claro. Los fogones no son lo suyo.
Ha publicado dos libros ("Antimanual de autodestrucción amorosa" y "Si echas de menos el principio, vuelve a empezar") y colabora en diversos medios y programas de radio y televisión luchando por ver las cosas siempre de una manera diferente. Cree que la normalidad está sobrevalorada y por eso no teme buscar reacciones de sorpresa/shock mediante sus textos y/o declaraciones.
Licenciada en Comunicación Audiovisual por la Universidad Complutense, imparte master classes de cultura pop, estilo de vida y moda en diversas universidades. En Cosmopolitan, analiza tendencias, noticias y fenómenos desde un prisma empoderador.












