Estamos en plena ola de calor, y cuando el termómetro supera los 35 grados, llevar el pelo suelto deja de ser una opción apetecible. Si tienes la melena larga, seguro que conoces esa sensación de calor y de sudor en la nuca que hace que acabes recogiéndotela de cualquier manera. Y sí, despejar esta parte del cuello es fundamental para estar más fresquita... pero este verano no hace falta renunciar al estilo para combatir el calor: hay opciones de moños y recogidos monísimos que te gustará probar.

Además de ser la solución más práctica para sobrevivir a los días más sofocantes, un buen recogido también es un complemento perfecto para elevar cualquier 'look'. La buena noticia es que no necesitas ser una experta en peluquería ni pasar media hora frente al espejo: hay moños fáciles, rápidos y muy favorecedores que puedes hacerte en apenas unos minutos que te quedarán ideales. ¿Algunas ideas sencillas y muy en tendencia? ¡Toma nota!

Moño desenfadado con pinza

Las pinzas XXL siguen siendo uno de los accesorios estrella del verano desde que se pusieran de moda hace unos años, y no es casualidad: permiten recoger toda la melena en cuestión de segundos sin marcar el pelo y aportan ese aire relajado y bohemio que tanto se lleva. Basta con enrollar el cabello sobre sí mismo, levantarlo hacia arriba y sujetarlo con una pinza grande. Puedes dejar algunos mechones sueltos alrededor del rostro para conseguir un resultado más natural y desenfadado.

Este recogido sencillo es el peinado perfecto para los días de playa, piscina o para esos momentos en los que necesitas recogerte el pelo rápidamente sin perder el estilo: si encuentras una pinza mona, tendrás el 'look' hecho.

Moño bajo pulido

Es el favorito de las que buscan un acabado elegante sin complicaciones y de las que se resisten a abandonar el 'clean look'. Solo tienes que hacer una coleta baja, retorcer el cabello sobre sí mismo y sujetarlo con una goma o unas horquillas.

¿Un truco? Para conseguir ese efecto pulido tan viral, aplica un poco de sérum o gel fijador antes y peina la raíz con un cepillo hasta eliminar cualquier cabello suelto. Este moño es ideal para cualquier ocasión y además soporta muy bien el calor y la humedad.

'Space buns'

Los 'space buns' son la opción más atrevida y original, toda una declaración de intenciones de personalidad y de ganas de arriesgar. Hablamos de dos moños altos y ligeramente despeinados, un peinado que la generación Z ha reinventado y que este verano se alza como un peinado ideal para, por ejemplo, ir de festival.

La clave para que los 'space buns' queden perfectos y duren horas está en la textura del cabello. Una base con algo de cuerpo facilita que los moños se sujeten bien y mantengan su forma y volumen incluso al final de un largo día. Y sí, se pueden llevar perfectamente acabados o con mechones sueltos, con accesorios de colores o con horquillas metálicas. Cada versión tiene su propio carácter.

Headshot of Cristina Cañedo

Cristina es redactora de belleza y estilo de vida en Cosmopolitan. Con más de cinco años de experiencia en revistas digitales, adora escribir tanto de tendencias de maquillaje, peinados, productos para el cuidado de la piel y ‘looks’ de celebridades como de cultura y ‘lifestyle’, en el sentido más amplio de la palabra: la verás firmando artículos sobre libros o música, pero también sobre juegos, frases para todo tipo de ocasiones o incluso sueños, un tema que capta mucho su interés desde hace tiempo.

Cristina se graduó en Periodismo y Comunicación Audiovisual por la Universidad Carlos III en el año 2017 y desde entonces no ha parado de escribir sobre todo aquello que le apasiona. Antes de aterrizar en Cosmopolitan realizó prácticas en varios medios locales y pasó por las redacciones de Enfemenino, Mia y Marie Claire, donde también ha publicado artículos y reportajes de moda, belleza y cultura.

Actualmente compagina su trabajo como redactora 'freelance' con otra de sus grandes pasiones, la fotografía musical. Si no está escribiendo frente al ordenador o buscando inspiración para sus temas, seguramente podrás encontrarla cámara en mano, en primera fila de un concierto cualquiera de Madrid.