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De las cejas extrafinas a las pobladas y despeinadas: así ha evolucionado el maquillaje de ojos a lo largo de los años

El laminado y los diseños naturales son la tendencia de la temporada, pero no siempre ha sido así. Hacemos un repaso de los tipos de cejas más famosos de cada década. Alucina.

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La moda y las tendencias en belleza han ido cambiando con los años. La cultura y el contexto histórico influyen más de lo que pensamos en la forma de maquillar los ojos, los labios o las mejillas. En este sentido, las cejas no se quedan atrás. La manera en la que las mujeres maquillaban el vello que corona los ojos era completamente diferente en los años 20 que en pleno siglo XXI. Los cánones de belleza eran distintos, pero las necesidades también venían marcadas por el cine mudo y las imágenes en blanco y negro, que requerían de cierta expresividad extra, así como los productos de los que se disponía en época de guerra. Todo esto se reflejaba en los tocadores de las mujeres de la época.

Algo que se ha sabido siempre es que las cejas tienen un gran poder en la expresividad facial, pero si miramos los maquillajes de las mujeres de principios del siglo XX, vemos un gran cambio en lo que a diseños se refiere. "Como maquilladora, diría que hemos pasado de cejas muy finas o casi inexistentes a cejas cada vez más naturales y con protagonismo. El cambio lo han marcado sobre todo el cine, las celebridades y ahora las redes sociales, que aceleran muchísimo las tendencias", explica Martha Obeo, maquilladora experta en novias y televisión.

Aunque hay algo que está claro: las tendencias son cíclicas. ¿Esto qué quiere decir? Que todo vuelve. Pensamos que las cejas laminadas son algo nuevo, pero nada más lejos de la realidad. Tampoco lo son las cejas ultrafinas de los 90. "Cada época ha tenido referentes claros que han marcado el tipo de ceja y hoy en redes sociales esa influencia es todavía más rápida y global", destaca.

La experta sostiene que las cejas finas suelen ser más editoriales y sofisticadas, mientras que las pobladas transmiten frescura, juventud y un efecto más natural. Hoy en día se priorizan los diseños naturales y bien trabajados. Aquellos que van acordes con la forma de nuestro rostro y que buscan estilizar y encajar sin sobresalir, pero no siempre ha sido así. Hacemos un repaso de los diferentes diseños de cejas que han lucido las mujeres a lo largo de la historia.

Las cejas de los años 20

cejas años 20
Ruth Harriet Louise//Getty Images

En lo que a belleza se refiere, las mujeres venían de un siglo XIX marcado por la sobriedad. Lucían el pelo muy largo y recogido en elaboradísimos moños y con maquillajes más discretos. ¿Y qué pasó? Pues que llegaron los años 20 y todo cambió. Con la era de las 'flappers' y el Charleston, las mujeres se soltaron la melena. Bailaban sin reparo, fumaban, se cortaban el pelo a la altura de la mandíbula y depilaban la ceja hasta el extremo para luego maquillarla muy fina. "En los años 20, la ceja era muy fina, depilada y dibujada, con un arco muy marcado para intensificar la expresión en el cine mudo", explica la maquilladora. Y es que en esta época la expresividad facial era clave en pantalla. Esto sirvió de inspiración para el resto de mujeres que optaban por hacer desaparecer la ceja natural, para luego pintarla con lápiz haciendo un arco hacia abajo y muy pegado al párpado. Un 'look' no muy natural, pero sí teatral.

Las cejas de los años 30

tipos de cejas años 30
Hulton Archive//Getty Images

"En los años 30, se mantiene fina pero más alargada y estilizada, con un arco aún protagonista, pero algo más suave", destaca la experta. La ceja seguía siendo muy fina, incluso había mujeres que la afeitaban para luego maquillarlas con un lápiz. Sin embargo, aquí el arco iba más inclinado hacia arriba, más estilizado. Tenía un aspecto menos caricaturesco, pero sin llegar a ser natural.

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Años 40: vuelve el pelo natural en la ceja

cejas en los años 40
Universal History Archive//Getty Images

El arco subido sigue presente, pero esta vez se respeta el pelo natural. A diferencia de las cejas finas de los 30, en los 40 se llevaban más pobladas, naturales y con un arco pronunciado, pero bien depilado. Durante los años 40, el cine se vio claramente influenciado por la Segunda Guerra Mundial y muchas actrices tiraban de ingenio para maquillarse debido a la falta de cosméticos. Durante esta década se popularizó el cine negro y el arquetipo de 'femme fatale' con maquillajes cargados de identidad. En pantalla podíamos ver a grandes actrices como Lauren Bacall, Veronica Lake o Ann Rutherford, en una época en la que se entendía el cine como un refugio.

Años 50: cejas gruesas y expresivas

cejas años 50
Donaldson Collection//Getty Images

Llegó la década de los 50 y, con ella, las cejas gruesas. "La ceja se vuelve más equilibrada y femenina, definida, pulida y con un arco más natural, propio del glamour clásico", explica. No podemos hablar de esta década sin mencionar a Audrey Hepburn, que no sólo fue un icono del cine, sino también de la moda y la belleza, que presumía de cejas con carácter. Lo que más llamaba la atención no era sólo el grosor en la forma, sino la densidad: la ceja se mostraba tupida y se jugaba con el maquillaje para potenciar el espesor del propio pelo.

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Años 60: protagonismo a los ojos

cejas años 60
Bert Stern//Getty Images

Entramos en la década de los años 60. La inconfundible modelo Twiggy y su corte 'pixie' ocupaba todas las portadas. En esta época se daba un especial protagonismo a los ojos, con pestañas marcadas (en la zona superior e inferior del ojo) y delineados geométricos. En este sentido, las cejas vuelven a ser más finas y arqueadas. ¿El objetivo? Abrir la mirada para lucir un párpado grande y colorido que acogiera los elaborados diseños tanto en el párpado superior como en el párpado móvil.

Años 70: cejas tipo lágrima

barbara streisand
Screen Archives//Getty Images

En los 70, una joven Barbra Streisand representa la tendencia en cejas de la época. Más naturales y menos intervenidas que en otras décadas, pero depiladas y finas. Durante esta época convivieron dos tipos de diseños. Por una parte, la ceja tipo lágrima, con más cantidad de pelo en la zona del inicio y un arco más expresivo hacia el final. ¿Y el segundo tipo de ceja? Ya se empezaba a ver una ceja más alocada y gruesa, de cara al inicio de los 80. Se venían cositas.

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Cejas fuertes y expresivas en los 80

cejas de los años 80
Chris Walter//Getty Images

Llegaron los 80. Aquí no había reglas. Pelo cardado con volumen y cejas grandes y desordenadas. Los pelitos fuera de su sitio no importaban. Y es que, como asegura la experta, "se trataba de una ceja gruesa, marcada y muy expresiva, símbolo de fuerza". El pelo que coronaba los ojos no se depilaba e, incluso, se teñía de colores oscuros para mostrar más cantidad de vello y mayor contraste con respecto a la melena. ¿La mejor prueba ilustrada? Madonna, sin duda.

Vuelta a las cejas finas en los 90

cejas años 90
Mitchell Gerber//Getty Images

Avanzamos y retrocedemos al mismo tiempo. "En los años 90, llega la ceja ultrafina, muy depilada y rediseñada", añade Obeo. Las cejas tipo lágrima, muy finas, vuelven a ser tendencia, con un gran espacio en el entrecejo y un arco prominente. Famosas como Pamela Anderson o Drew Barrymore fueron fieles a este estilo.

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Cultura pop de los 2000: ojos muy maquillados

cejas años 2000
New York Daily News Archive//Getty Images

Con la llegada del siglo XXI, nos metemos de lleno en los 2000, la cultura pop y las 'boy bands'. Los maquillajes de ojos eran muy atrevidos, con colores metalizados y el ya famoso efecto ojo de panda, con la línea de agua muy marcada en color negro. 'Un 'look' a medio camino entre el estilo 'grunge', el pop-rock y la estética emo, que a menudo hacía contraste con una ceja muy fina.

2010: 'microblading' de cejas

cejas 2010
NBC//Getty Images

La experta asegura que en 2010 regresa la ceja gruesa y marcada. Aquí llega un antes y un después en el maquillaje semipermanente. Y es que, aunque el 'microblading' viene de atrás, lo cierto es que se popularizaron los diseños más geométricos, rectos y con pico marcado en la zona más externa de la ceja. Aquí comienza el efecto ceja con carácter pero definida, que ha ido evolucionando hasta nuestros días. Con el paso de los años, han ido apareciendo otras técnicas más precisas y naturales como el 'microshading' o el 'nanoblading', para conseguir ese efecto de ceja maquillada de forma permanente.

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2020: cejas laminadas

cejas laminadas
LAUNCHMETRICS SPOTLIGHT

Aunque durante los últimos meses hemos visto una tendencia clara hacia la naturalidad, las 'organic brows' y los diseños que se adaptan a la forma del rostro y las facciones, lo cierto es que no se puede negar que el 2020 se caracteriza por las cejas laminadas. Este efecto 'lifting' de cejas que consiste en subir los pelitos y mantenerlos fijos con un gel. ¿El resultado? Todo peinado hacia arriba.

Headshot of Isa Espín

Isa Espín es periodista especializada en moda, belleza y estilo de vida. Escribir es su profesión y usarse como conejillo de indias, para probar todas las tendencias cosméticas, su pasión. Tiene una manía: no puede llevar más de seis meses el mismo corte de pelo y ya no recuerda cómo son sus uñas sin pintar. Le encanta probar diferentes tipos de maquillaje, coleccionar perfumes y las cremas naturales. A lo mejor se olvida las llaves en casa, pero un buen iluminador facial, un eyeliner y una máscara de pestañas son obligatorias en su bolso. Estudió el Grado en Documentación y el Grado en Periodismo en la Universidad de Murcia. Además, cuenta con el posgrado de Locución y Presentación de Televisión, de RTVE, y el de Marketing Digital de Moda, de la UCJC, de Madrid. Tuvo un blog de moda y belleza que terminó derivando en su propia newsletter personal y ha trabajado en varios medios como redactora y Social Media.  
   Lleva una década escribiendo en medios digitales. Ha trabajado para La Verdad, XLSemanal (ABC) y 20minutos, entre otros. Actualmente, colabora en Cosmopolitan y Mujer.es. Es adicta a las gangas, enamorada del café y la gastronomía, y -en su tiempo libre- practica ballet. Experimentar es lo suyo, a veces las cosas le salen bien y otras veces, se ríe y nos las cuenta.