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"La normalidad en lo erótico no existe", confirma el sexólogo Iván Rotella. Es la respuesta que podríamos dar a las preocupaciones con las que habéis respondido a nuestra encuesta 'online' sobre qué os hace sentir raras en el sexo. Todas son habituales. ¿Por qué las creemos rarezas? Quizá porque nuestra referencia es una ficción: el porno. Un 25% de su público lo consume como si fuera un tutorial. La sexóloga (Erea Devesa (@conxeitosexologia) añade que "recibimos ideas sesgadas sobre el funcionamiento del cuerpo" que nos hacen más difícil conectarnos con él. "En realidad 'lo normal' es lo que dos personas consensúen y disfruten, se parezca o no a lo que hacen las demás", insiste Rotella. "Las únicas reglas válidas son las de nuestro deseo y las que se dan en el encuentro erótico. Si nuestro entorno hace otras cosas, estupendo, pero las expectativas que has de cubrir son las tuyas". La sexóloga Raquel Graña opina igual: "Somos mucho más parecidas de lo que creemos. No nos damos cuenta porque no hablamos claro de estos temas". He aquí la selección de vuestras dudas más frecuentes.
Sensaciones extrañas en la postura del ‘perrito’
No logro estar cómoda en la posición del perrito: siento dolor, una molesta sensación de tope.
La explicación
"Todas las personas tenemos cuerpos diferentes y a veces no son fáciles de acoplar de forma placentera –explica Iván Rotella, sexólogo en Astursex Atención Sexológica–. Por un lado, ni las vaginas ni los penes son rectos, con lo que algunas posturas sexuales pueden resultar incómodas. Hay que probar para poder descartar aquello que no te acaba de gustar. Por otro, la penetración en esa postura es profunda. El pene puede golpear la zona del cuello del útero, de ahí la sensación de tope. O estimular el recto con el movimiento y provocar la sensación de ganas de ir al baño. Conocer el funcionamiento del cuerpo y sus ritmos es clave para manejarlo eróticamente de forma satisfactoria".
No siento nada con la penetración vaginal
Me resulta imposible disfrutar del coito vaginal por sí solo. ¿Estoy haciendo algo mal? ¿Tiene arreglo?
La explicación
"Esto es absolutamente habitual –confirma Erea Devesa, sexóloga y pedagoga–. Le sucede a 8 de cada 10 personas con vulva: no llegan al orgasmo sólo con esa penetración". Tiene lógica, pues la mayor parte de la vagina no tiene sensibilidad. Únicamente la tiene en el cuello del útero (al final) y en su tercio externo (cercano al clítoris). Por eso no sentimos la copa menstrual o un tampón si lo tenemos colocado correctamente. Devesa insiste en que no hay prácticas obligatorias. "Para disfrutar es básico que nos olvidemos de todo eso que nos han dicho que es el sexo y nos centremos en realizar lo que más nos guste a cada una".
El sexo oral es poco placentero
No sé cómo hacer con el 'cunnilingus'. Mi pareja insiste en practicarlo, pero no me gusta nada porque me hace cosquillas.
La explicación
"El sexo oral es algo que no gusta a todo el mundo –explica Emma Ribas, sexóloga y psicóloga–. Aquí es clave el autoconocimiento y poder garantizar el consentimiento en las prácticas sexuales con una comunicación clara. Explica a tu pareja que debe prestar atención a las señales corporales, no sólo a las verbales. Si te ve callada, bloqueada, ausente, abrumada o molesta, no puede existir reciprocidad. Debe detenerse para asegurarse de que todo está bien. Incluso aunque des tu aprobación para ir adelante, debe haber alegría y ganas. Si por algún motivo de repente no te apetece o te sientes incómoda, puedes cambiar de opinión y debes ser respetada. Si te hace cosquillas y no lo soportas, pídele directamente que pruebe de otra manera y habla sobre cómo te gusta".
No disfruto con algunas prácticas coitales
Mi novio quiere probar la penetración anal, pero me resulta muy molesta siempre que lo intentamos y la verdad es que no llego a sentir placer. ¿Por qué a mí no me funciona?
La explicación
"Es muy importante que no sólo le apetezca a tu pareja, sino a ti también –recalca el sexólogo Iván Rotella–. Otra cosa que hay que tener en cuenta es que la penetración anal ni gusta ni da placer a todo el mundo automáticamente. Sea como fuere, la mejor manera de iniciarse es tomárselo con calma, jugar despacito con la zona y lubricarla bien. Estimula primero con los dedos o con algún juguete específico y da luz verde al pene cuando ya estés relajada. Recomiendo combinar el coito anal con la estimulación del clítoris".
Preocupación por la lubricación de la vagina
Siento incomodidad durante las relaciones sexuales porque he notado que tengo sequedad vaginal. ¿Es normal que suceda esto siendo tan joven?
La explicación
"Sí que es común –aclara la sexóloga Raquel Graña, autora de '9 claves para la vida: Una guía práctica para el equilibrio interior'–. Puede deberse a que no haya suficiente excitación, al momento del ciclo menstrual, a algún método hormonal anticonceptivo o incluso al 'multitasking' o el estrés. Por eso necesitamos dedicarnos tiempo, poner el foco de atención en nosotras y dejar de autoexigirnos tanto".
¿Estimulación directa del clítoris?
No me gusta nada que en las relaciones sexuales vayan directos al clítoris sin que antes haya habido caricias en otras zonas del cuerpo.
La explicación
"El clítoris tiene 8.000 terminaciones nerviosas (un pie tiene 7.000), lo cual lo hace extremadamente sensible al placer, pero también puede resultar molesto tocarlo si no se está previamente excitada –explica Erea Devesa–. Pero incluso estándolo, es habitual que algunas personas pidan no estimularlo de manera directa, sino que se rodee o se coloque algún tejido entre medias. La respuesta sexual humana tiene una mayor duración en las personas con vulva que en las personas con pene. De ahí que las primeras disfruten enormemente del proceso que realizan cuerpo y mente para poner a funcionar la maquinaria de la excitación y el deseo".
Mucho amor, pero nada de deseo
Estoy pasando por una etapa asexual. No tengo ganas de tener relaciones con mi pareja, aunque la amo muchísimo.
La explicación
"Sobre la sexualidad femenina hay poca investigación. ¿Sabes que eres cíclica? ¿Que tu libido depende de tus hormonas? ¿Has notado que en la ovulación los niveles de estrógenos suben y te sientes más atractiva? Suelta la autoexigencia, olvídate del sexo convencional e iníciate con tu pareja en la sexualidad consciente. ¿Qué te produce placer en tu vida cotidiana? Quizá los rayos del sol sobre la piel, un té calentito… Vivimos desconectadas de nuestros cuerpos, algo que impide que descubramos nuestro mapa erótico. Además, el porno 'mainstream' nutre el imaginario y las prácticas del sexo convencional, de ahí la centralidad del coito –aclara Emma Ribas, autora de 'Mindfulsex'–. Dejad de lado la penetración por un tiempo para soltar presión y reconectar desde el afecto y la naturalidad: caricias conscientes, conexión de las miradas y emocional, y respiración circular para reactivar la polaridad sexual".














