El 7 de mayo se celebra el Día Mundial de la Masturbación, una práctica sexual que, aunque en el caso de las mujeres sigue siendo en demasiados casos un tabú, cada vez se está normalizando más gracias, entre otras cosas, a la salida al mercado de juguetes sexuales que han logrado que por fin podamos hablar abiertamente del placer y del deseo femenino.

El 91% de las mujeres españolas afirma practicar la masturbación en solitario


Según el estudio “Evolución de la sexualidad de la mujer española” realizado para Gleeden, la masturbación en solitario es la segunda actividad alternativa al coito más común entre las mujeres españolas, después del sexo oral. El 91% de las mujeres españolas afirma practicar la masturbación en solitario, y un 41% de ellas lo hace frecuentemente. La tercera actividad alternativa al coito es la masturbación en pareja, que un 90% de mujeres afirma practicar.

Aunque cada vez hablamos más sobre masturbación y por más que los tabúes y los mitos vayan poco a poco cayendo, siempre surgen unas preguntas vinculadas al onanismo que hoy, para celebrar el Día Mundial de la Masturbación, vamos a resolver.

¿Cuándo es demasiado?

Entre los 31 y los 40 años, un 48% afirma hacerlo frecuentemente, mientras que el 44% sólo lo hace, asegura, ocasionalmente. Entre los 41 y los 50 años un 30% de mujeres lo hace frecuentemente, frente a un 46% que lo hace ocasionalmente. Sin embargo, ¿cuándo es demasiado?

"No se trata tanto de la frecuencia como del control que sentimos sobre la misma"

“La masturbación puede ser demasiado o convertirse en un problema cuando sentimos que no tenemos control sobre la misma, que la necesitamos porque es la única forma que tenemos de regular emociones como el estrés o la ansiedad, porque nos impide relacionarnos con otras personas, nos quita tiempo de trabajar, o nos hace gastarnos un dinero desproporcionado en pornografía, por ejemplo. No se trata tanto de la frecuencia como del control que sentimos sobre la misma y de la interferencia que pueda tener en nuestra vida”, dice Ana Lombardía experta en salud y bienestar sexual de We-Vibe. “También es importante sentir que no resulta satisfactorio hacerlo. En algunos casos, cuando la masturbación es compulsiva o se escapa a nuestro control sentimos que no nos deja del todo satisfechos o incluso que nos deja sensación de vacío”, señala.

“Hablamos de una adicción cuando no puedes tener relaciones sexuales sanas sin necesidad masturbarte. Sin embargo, en realidad no hay un límite, porque es puro conocimiento siempre y cuando no se convierta en una obsesión y en algo necesario para vivir. Si no puedes pasar un día sin masturbarte, porque eso te generaría ansiedad, entonces sí hablamos de un problema, pero si lo haces cinco veces al día y de repente un día no tienes tiempo y eso no te afecta en absoluto, no pasa nada. El problema llega cuando te genera un malestar no hacerlo”, señala la sexóloga de Gleeden, Mariona Gabarra.

Hay gente que sólo puede llegar al orgasmo mediante la masturbación... ¿Es un problema?

“En realidad, la manera más fácil y lógica de alcanzar el orgasmo para las mujeres es la masturbación, porque la estimulación del clítoris genera un orgasmo. El orgasmo no deja de ser algo mental y vivimos en un mundo de estrés, por lo que para nosotras es la manera lógica de alcanzarlo. Es un porcentaje bajo el que llega mediante penetración, por eso hemos de verlo como algo normal. En el caso del hombre es diferente. Sí habría un problema si sólo puede alcanzar el orgasmo si se masturba. La eyaculación retardada, de hecho, es cuando una persona no puede lograrlo sin masturbación, y suele ser por bloqueos psicológicos como por ejemplo el de una persona que siempre ha practicado la marcha atrás, por lo que el reflejo eyaculatorio lo ha conocido así, o quien tiene miedo al embarazo, por lo que se bloquea y no puede llegar al orgasmo con penetración”, dice Mariona.

Las mujeres que se masturban tienen relaciones de pareja mucho más satisfactorias

Según los datos de Gleeden, el 79% de sus usuarios afirma que la masturbación complementa las relaciones sexuales con su pareja, mientras que un 11% destaca que incluso las mejora. No en vano, los expertos afirman que las mujeres que se masturban tienen relaciones de pareja mucho más satisfactorias, comparadas con las que no lo hacen.

Ana coincide al señalar que es frecuente que muchas personas sólo puedan llegar al orgasmo mediante la masturbación a solas, y no en pareja mediante cualquier otra práctica sexual. “Esto puede ser un problema si siento que limita mi vida sexual o que afecta a mi relación de pareja. Lo importante aquí es cómo cada persona valore la situación y si se siente condicionada o limitada al respecto”, subraya.

¿Afecta la masturbación a la eyaculación precoz masculina?

“Estamos acostumbrados a que la masturbación sea un tabú, por lo que hay que esconderse de que alguien sepa que te masturbas, algo que hace que los hombres lo hayan hecho siempre de manera rápida. Sabiendo además que se masturban muy asiduamente, terminan por coger ese reflejo eyaculatorio rápido y veloz. Por eso están acostumbrados a que con algo de fricción, haya eyaculación. Es como un recuerdo, un reflejo que se coge. De hecho, dentro del tratamiento portuno, una de las cosas que se pide al paciente es que se masturbe con tiempo para empezar a tener un control sobre la eyaculación. Si le dedicáramos más tiempo a nuestra masturbación, descubriríamos más sobre nosotros mismos y evitaríamos patologías”, dice Mariona Gabarra. Por su parte Ana Lombardía añade que esto se puede reaprender con bastante facilidad en la consulta de una sexóloga para aprender a manejar la excitación y por tanto, la eyaculación.

Si una mujer se masturba únicamente con juguetes sexuales.. ¿Sólo podrá llegar al orgasmo de esta forma?

“Cuando nos acostumbramos a masturbarnos siempre de la misma forma puede que nos habituemos a ello y que luego nos cueste llegar al orgasmo de otras maneras. Esto puede suceder si nos tocamos con los dedos siempre de una forma concreta y a un ritmo concreto, si recurrimos a la pornografía o a cualquier otro estímulo visual para excitarnos, o si nos masturbamos siempre con un juguete”, dice Lombardía.

"Si usamos un succionador constantemente, la sensibilidad se ve afectada"

“Por un lado se produce un proceso de habituación por el cual nos cuesta sentir placer de otras maneras. Por otro, al excitarnos con un estímulo tan potente como la pornografía o un juguete puede hacer que nos volvamos un poco "vagos" y que nuestro cuerpo y nuestra mente se acostumbren a tener un estímulo muy potente para excitarse y llegar al orgasmo”, añade. Mariona explica que aunque el Satisfyer hizo que por fin las mujeres hablaran de la masturbación femenina en alto, muchas no se han planteado aprender a llegar al orgasmo solas. “Ha sido una solución para que mujeres que no se tocaban o que no llegaban al orgasmo lo hicieran, pero un succionador de clítoris es una estimulación tan fuerte que llega muy hacia dentro, algo que no podemos lograr con la mano. Si lo usamos constantemente, la sensibilidad se ve afectada, porque necesitamos un estímulo muy fuerte para llegar al orgasmo y nos acostumbramos a no usar la imaginación y no fantasear. El orgasmo lo provoca el cerebro, pero sin imaginación la libido se cae por los suelos. Es un orgasmo que se provoca físicamente sin necesidad de pensar ni de siquiera estar excitada. Es en cierto modo algo parecido a la pornografía, que hace que no fantaseamos. Así, el hombre termina con disfunción eréctil y a la mujer cada vez le costará más llegar al orgasmo al depender de estos aparatos”, dice. Ana Lombardía aclara que lo importante es alternar el uso de los juguetes con la masturbación manual de vez en cuando para mantener más fácilmente la capacidad de disfrutar de cualquier forma.

Si somos incapaces de alcanzar el clímax mediante la masturbación... ¿Qué nos pasa?

“Cada caso es un mundo y hay que estudiarlo detenidamente, pero voy a comentar algunos motivos por los que esto puede pasar. Por un lado, algunas personas no han aprendido a masturbarse y no saben lo que les gusta en la cama. En estos casos simplemente lo que hay que hacer es guiar a la persona para que descubra su cuerpo y su placer, y aprenda a llegar al orgasmo”, dice la experta en salud y bienestar sexual de We-Vibe.

Hay creencias erróneas que pueden limitar el placer, como creer que la masturbación es algo malo

“En otros casos es muy frecuente que haya una dificultad para descontrolar y dejarse llevar, algo que es muy importante para sentir un orgasmo. Si soy una persona que atiende a controlar, a tenerlo todo bajo control, a la que le cuesta desinhibirse y soltarse... resultará más difícil llegar a ese punto”. Señala que en ocasiones, hay creencias erróneas que pueden limitar nuestro placer, como creer que la masturbación es algo malo o sucio, o que el placer solo debe tenerse en pareja.

Si tu pareja se masturba mucho en solitario... ¿Hay un problema?

Mariona Gabarra dice que el problema llega si luego no tienes relaciones sexuales. “Pensaremos que no le damos a nuestra pareja lo que necesita, pero no es cierto. Muchas veces lo que ocurre es que no hay una relación de complicidad y no vemos el sexo desde la total libertad, habiendo además una exigencia muy grande. Si le exijo al otro que tiene que durar mínimo media hora a tope, con el pene supererecto y llegar a la vez en cada acto sexual, es normal que en el día a día, ante el estrés, al otro le apetezca fluir y que todo sea quizá sea rápido y sin exigencia. Si esa exigencia se mantiene siempre, igual prefiere masturbarse a cumplir con esas expectativas que se espera de él o de ella. Es un problema de la sexualidad de la pareja, pero masturbarse provoca más apetito sexual. Tener pareja y relaciones sexuales asiduamente hace que tengas el cerebro y el erotismo más despiertos y por ello, tengas más ganas de masturbarte”, explica. De hecho, según los datos de Gleeden, el 82% de usuarios y usuarias asegura masturbación les ha ayudado a conocerse mejor sexualmente y a disfrutar más del sexo.

"El placer a solas y el placer en pareja pueden ser perfectamente compatibles"

“El placer a solas y el placer en pareja pueden ser perfectamente compatibles y satisfacen necesidades distintas. A veces surgen inseguridades cuando descubro que mi pareja se masturba con frecuencia, pues creo que es porque yo no le satisfago o porque no le gusta la sexualidad conmigo. Es importante poner esto en perspectiva y entender que si mi pareja se masturba a solas no tiene nada que ver con su sexualidad conmigo”, asegura para terminar Ana Lombardía.

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Marita Alonso es experta en cultura pop y estilo de vida. Escribe acerca de fenómenos culturales desde una mirada feminista en la que la reflexión está siempre presente. No tiene miedo de darle una pincelada de humor a las tendencias que nos rodean e intenta que el lector ría y reflexione a partes iguales. Cuando escribe sobre relaciones, su objetivo es que la toxicidad desaparezca y que las parejas sean tan saludables como las recetas que intenta cocinar... Con dramáticos resultados, claro. Los fogones no son lo suyo.

Ha publicado dos libros ("Antimanual de autodestrucción amorosa" y "Si echas de menos el principio, vuelve a empezar") y colabora en diversos medios y programas de radio y televisión luchando por ver las cosas siempre de una manera diferente. Cree que la normalidad está sobrevalorada y por eso no teme buscar reacciones de sorpresa/shock mediante sus textos y/o declaraciones.

Licenciada en Comunicación Audiovisual por la Universidad Complutense, imparte master classes de cultura pop, estilo de vida y moda en diversas universidades. En Cosmopolitan, analiza tendencias, noticias y fenómenos desde un prisma empoderador.