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"Lo he vivido y me ha costado mucho entenderlo como violencia sexual. Es un abuso de poder". La confesión es de Sonia Encinas, sexóloga invitada por Andrea Aznar al podcast Bloom. Habla del 'stealthing', o lo que es lo mismo, descubrir que él se ha quitado el preservativo durante el sexo sin decirte nada. Más del 15% de las mujeres reconoce haberlo sufrido, según una encuesta sobre hábitos sexuales realizada por la citada 'podcaster'. La confesión de Encinas es importante: no hablamos de una broma o un despiste, sino de violencia sexual. "Y es algo mucho más frecuente de lo que pensamos", confirma Carla Vall, abogada especialista en violencias sexuales que ha llevado a juicio varios casos de este tipo. "Debemos ser conscientes de que es un delito, no un malentendido. Si existe una retirada del preservativo sin conocimiento de la víctima, se vulnera el núcleo central de la interacción sexual, que es el consentimiento".
Descubrir que nos han engañado en un momento de tanta vulnerabilidad nos puede dejar en 'shock'. "Sí, por eso es importante saber que debemos acudir inmediatamente al hospital para poder recibir tratamiento contra cualquier tipo de enfermedad de transmisión sexual. Allí, un forense recogerá pruebas que nos van a servir como material probatorio, en el caso de que decidamos presentar una demanda. Estas muestras se conservan durante un plazo largo de tiempo, así que no tenemos que decidir allí mismo si denunciamos o no".
Denuncia siempre
"Recomiendo hacerlo de la mano de una psicóloga y una abogada especializadas en violencias sexuales que se coordinen, para reducir el impacto del proceso y evitar la revictimización", aconseja Carla Vall. Puedes elegir un profesional del sector privado o de oficio: basta con que acudas al centro de crisis para víctimas de agresiones sexuales de tu provincia o a cualquier comisaría. "Tendremos que contar lo que sucedió a nuestra abogada, repetirlo al poner la denuncia y, de nuevo, en el juicio, aunque es posible solicitar que la víctima sólo tenga que declarar una vez. No son procesos fáciles, pero los jueces tienen claro que es una de las prácticas de no consentimiento", explica la abogada.
La abogada Alexandra Brodsky escribió en 2017 un estudio muy popular sobre el 'stealthing', en el 'Columbia Journal of Gender and Law', con el objetivo de conseguir que existiera una ley que regulara este abuso que ocurre con frecuencia –sobre todo, entre jóvenes–, y que ella acuñaba como violación, por vulnerar el consentimiento de la mujer. La repercusión del artículo de Brodsky llevó entonces a reescribir las líneas que definen el consentimiento, y el 'stealthing' fue catalogado como violación en Wisconsin y California en 2018, donde se introdujeron nuevos puntos que lo incluían en la lista de crímenes sexuales y lo definen como una acción que atenta sexualmente contra la persona que lo sufre.
En Alemania, en diciembre de 2018, un juicio relacionado con 'stealthing' se hizo viral, pues se resolvió con la sentencia del acusado a ocho meses de cárcel y a pagar una multa de 3.000 euros, además de 96 euros adicionales para costear la prueba de salud sexual de la víctima, que esclareció lo que había ocurrido, y la resolución supuso un hecho histórico.
¿Se puede evitar?
El 'stealthing' puede llevar a ambos a contraer enfermedades de transmisión sexual, como la gonorrea, sífilis o VIH. Cuando la víctima es una mujer, se le suma el peligro de poder tener un embarazo no deseado y, aparte de todo esto, el trauma con el que tiene que lidiar debido a la situación.
"No hay garantías de que no vaya a pasarte", explica Ángela Aznárez, psicóloga y sexóloga. "Podemos tener conversaciones previas respecto al uso del preservativo o hacer chequeos a lo largo de la relación sexual para comprobar que sigue en su sitio. Pero, en este último caso, tendrías que revisar si realmente merece la pena estar ahí y si estás disfrutando". Andrea Aznar sí apunta un recurso infalible: el condón interno que se coloca en el interior de tu propio cuerpo.
LAS ‘RED FLAGS’ QUE TE ALERTAN
La responsabilidad del 'stealthing' es únicamente de quien te engaña, pero la psicóloga y sexóloga Ángela Aznárez nos anima a replantearnos un encuentro sexual si nos pasa esto.
Tienes que negociar
Te dice que le aprieta, que no siente o que es alérgico al látex. Son excusas. "Si tienes que convencerle para usar preservativo, es una 'red flag' directa", confirma Aznárez.
Discurso tóxico
"Si comenta de una expareja que fue 'estrecha' o 'desconfiada' por no querer tener relaciones sexuales sin condón, es señal clara de que es una persona de la que no te debes fiar".
Mentiras destacadas
El 'influencer' Naim Darrechi admitió que decía ser estéril para no usar condón. No te creas nada. Si no conoces conseguridad la vida sexual de tu ligue o pareja, preservativo sí o sí.
Silvia Lorente es experta en estilo de vida, 'celebrities' y sexualidad y especializada en cultura pop 'millennial'.
Se licenció en Periodismo en la URJC de Madrid, estudió un módulo de doblaje, un máster de DJ y tiene más de 10 años de experiencia en el manejo de plataformas digitales y redes sociales (escribió y ganó premios con su blog de moda y 'celebrities', 'La Otra Horma del Zapato', y coordinó el equipo de moda y belleza en el departamento digital de la agencia Globally durante dos años). Colaboró con InStyle, Harper's Bazaar y GQ, y genera contenido para Cosmopolitan desde 2015.
En sus ratos libres, pincha como DJ en eventos y echa las cartas del Tarot a quien tiene dudas sobre su futuro.
'Pss': Si te apetece jugar con ella al Trivial de 'Friends' o 'Sexo en Nueva York', has de saber que tienes las de perder.











