- Cómo practicar el 'slow dating': la guía definitiva para encontrar pareja y el amor sin prisa
- Terapia de pareja: qué es, beneficios y cuándo buscar ayuda profesional
- Las redes y el móvil, los principales enemigos de tu relación
Tu relación pasa un bache complicado, tu ‘quién-sabe-qué’ deja de repente de escribir o tu pareja te deja de golpe. El miedo te asalta, la incertidumbre te ahoga y comentas con diferentes personas lo que ha ocurrido en busca de una respuesta. Una respuesta que, por cierto, se tratará de un cómputo de suposiciones, pues la única forma de saber qué le pasa a una persona es preguntárselo directamente. Recurrir a una terapeuta es la opción saludable cuando compruebas que tu estado mental se encuentra en un estado delicado ante lo acontecido, pero ahora cada vez más personas recurren a ChatGPT, pese a que su comportamiento se caracteriza por hacer precisamente algo que va en contra de la sanación del dolor: darte la razón.
“La tecnología ofrece lo que muchas veces el entorno humano no puede: acceso inmediato, sin juicio y en silencio. Cuando el amor se vuelve confuso, cuando un mensaje que deja dudas o cuando alguien desaparece, o no sabemos si estamos proyectando o intuyendo, lo que más se busca no es sólo una respuesta, sino una forma de calmar la mente en ese mismo instante”, dice a COSMOPOLITAN Lidia Ortiz de Zárate, experta en neurociencia, coach espiritual y propósito.
Comenta que en ese sentido, abrir una 'app', consultar TikTok o preguntar a una IA como ChatGPT se convierte en una válvula de escape emocional: está disponible 24/7, no incomoda, no confronta, y entrega una sensación (aunque sea momentánea) de orientación o alivio.
“Además, hay algo más profundo: la vulnerabilidad relacional. Muchas personas sienten que no pueden contar lo que realmente piensan sin verse intensas, necesitadas o irracionales. La tecnología, en cambio, no responde con cara de sorpresa ni con opiniones personales. Ofrece un espacio neutro. Y para alguien en crisis afectiva, eso es oro: un lugar donde pensar en voz alta sin exponerse emocionalmente”, aclara. Matiza que no se trata de falta de vínculos, sino de cómo los algoritmos y las inteligencias artificiales se han vuelto espejos silenciosos en tiempos donde, paradójicamente, ser vulnerable con otro humano aún da más miedo que hablarle a una pantalla.
El estudio 'Así somos: el estado de la adolescencia en España', publicado en septiembre por la ONG Plan International, indica que una de cada cuatro mujeres de entre 17 y 21 años recurre de vez en cuando a un 'chatbot' como confidente. Pero como ya hablamos de cómo la IA se está convirtiendo en el nuevo terapeuta de pareja en COSMOPOLITAN, hoy queremos explorar otro aspecto que de alguna manera, está relacionado. Porque en ambos casos, poder verbalizar lo que ocurre funciona como primer desahogo y ofrece un efecto de alivio inmediato. Eso ocurre tanto con ChatGPT como al recurrir al tarot. Pero, ¿por qué es tan común que cuando hay dudas o problemas sentimentales, especialmente cuando hay aún de por medio ilusión, la gente recurra al tarot?
El tarot en tiempos de desamor
La plataforma Miistico desvela que el amor, la situación laboral y el propósito de vida son las cuestiones más consultadas en la plataforma de servicios místicos, donde el 90% de los clientes son mujeres. Resulta indudable que en momentos de crisis es cuando el tarot vive sus momentos de esplendor. “En un momento en que las personas se sienten abrumadas e inseguras sobre el mundo que las rodea, el marketing que involucra la astrología o la espiritualidad puede ayudarlas a comprenderse rápidamente a sí mismas”, explican desde la empresa especializada en pronósticos de cambios WGSN. Y para quién tiene conflictos románticos, ¿acaso no hay una crisis mayor que ese repentino desamor?
Prueba de que el tarot se erige para tantas personas como un aliado en momentos de crisis sentimental es, como no, el reflejo algorítmico. En el instante en el que das 'like' a un par de publicaciones que tratan sobre el tema que te preocupa, no tardarán en aparecer en el ‘feed’ infinidad de cuentas de tarot. E incluso ante el hastío del 'dating', no es raro toparse con aplicaciones que aseguran que son capaces de dibujar a “tu alma gemela”. Pagando, por descontado.
El motivo por el que hay quienes creen en el horóscopo y el tarot es el efecto Forer, que se basa en el estudio que realizó el psicólogo Bertram Forer. Entregó a sus estudiantes descripciones idénticas para realizar un test de personalidad. Los alumnos aseguraron que tales descripciones eran muy adecuadas para ellos, por lo que pese a ser tales textos generales y vagos, son para algunas personas precisos.
Lidia Ortiz de Zárate explica por qué cuando hay problemas amorosos o cuando se comienza una relación, es cada vez más común que las mujeres recurran al tarot. “Buscan certezas y paz. Cuando hay un problema amoroso o se empieza una relación, es natural que aparezca ansiedad: dudas e inseguridad. Y, por eso, cada vez más mujeres acuden al tarot. No por superstición, sino por necesidad psicológica y biológica. Es una forma de buscar estructura en medio del caos emocional”, asegura a COSMOPOLITAN.
“El inicio de un vínculo activa una oleada de incertidumbre. Esa ansiedad anticipatoria pone al cuerpo en alerta y al cerebro en modo búsqueda. Y el tarot, lejos de predecir con certeza, ofrece símbolos que permiten organizar internamente lo que aún no se entiende del todo. Es una herramienta de proyección emocional: no da respuestas definitivas, pero muestra el eco interno de una pregunta real. Funciona como espejo del inconsciente, y ahí empieza su poder”, añade.
Recalca que más allá de lo simbólico, el tarot también tiene un impacto fisiológico: cuando se consulta con calma y ritualidad, puede activar el sistema parasimpático, el que nos regula tras el estrés. “Bajan las pulsaciones, se alivia la rumiación mental, y aparece una sensación de claridad emocional. Por eso, el tarot no resuelve el amor, pero sí algo más importante: nos ayuda a ver desde dónde estamos amando. Y cuando una mujer se da el permiso de mirar lo que no se ve (sus miedos, sus proyecciones y sus patrones), no solo encuentra respuestas, también poder. El verdadero, el que nace de la conciencia”, dice.
Por su parte Reyes Pont y Alejandra Pont, fundadoras de Miistico, explican qué es lo que pretenden con su aclamada empresa. “Lo que queremos es que los servicios místicos sean vistos como herramientas para reflexionar y comprender mejor la vida y nuestro entorno, y que puedan ayudarnos a conectar con nosotros mismos para tomar decisiones más conscientes. Entender la influencia de los astros, la energía y todo nuestro entorno es clave para el bienestar y desarrollo personal", aseguran.
El tarot como aliado ante una nueva ilusión
Tan importante es la astrología para muchas personas al hablar de amor que Tinder cuenta con su propia astróloga, Manuka Honey. Y por eso, hasta la más descreída puede tener la tentación de buscar qué le depara el cuestiones amorosas el año, o en el caso de haber conocido a alguien, busque la compatibilidad astral con esa persona. ¿Por qué nos volvemos así, actuando contra nuestras creencias, ante una nueva ilusión?
Lidia Ortiz de Zárate dice que una ilusión amorosa toca una fibra que ninguna creencia puede controlar: la necesidad de certeza emocional en medio del deseo. Asegura que incluso las más escépticas, las que se mueven desde la razón, el escepticismo o la evidencia, buscan algo que las anticipe cuando algo se les enciende en el pecho.
“No es contradicción, es humanidad. El enamoramiento activa zonas del cerebro ligadas al placer, pero también a la incertidumbre. Y frente a eso, buscamos símbolos. El horóscopo, la carta astral, la numerología… se convierten en puentes que nos ofrecen una narrativa, un orden dentro del caos emocional. No se trata de creer o no creer, sino de sostener el vértigo de no saber. Y en ese intento, muchas mujeres miran al cielo no por fe, sino por necesidad de sentir que hay algo más grande sosteniéndolas cuando el corazón empieza a correr más rápido que la mente”, explica.
Sin embargo, cuando una relación te inquieta, cuando te invaden las dudas y cuando crees que algo pasa, lo mejor es siempre hablar directamente con la otra persona y tener en cuenta algo que dice Monstruo Espagueti en una reciente publicación. “Si te ves preguntando a ChatGPT, huye. En el momento en que saques el tarot, vuela lejos”. Porque una relación de pareja tiene que ser un lugar seguro en el que por supuesto, hay problemas y desencuentros, pero si te invade la inseguridad y crees que está pasando algo… Suele estar pasando. Y las cartas no tienen por qué saberlo pero la otra persona, sí.
Marita Alonso es experta en cultura pop y estilo de vida. Escribe acerca de fenómenos culturales desde una mirada feminista en la que la reflexión está siempre presente. No tiene miedo de darle una pincelada de humor a las tendencias que nos rodean e intenta que el lector ría y reflexione a partes iguales. Cuando escribe sobre relaciones, su objetivo es que la toxicidad desaparezca y que las parejas sean tan saludables como las recetas que intenta cocinar... Con dramáticos resultados, claro. Los fogones no son lo suyo.
Ha publicado dos libros ("Antimanual de autodestrucción amorosa" y "Si echas de menos el principio, vuelve a empezar") y colabora en diversos medios y programas de radio y televisión luchando por ver las cosas siempre de una manera diferente. Cree que la normalidad está sobrevalorada y por eso no teme buscar reacciones de sorpresa/shock mediante sus textos y/o declaraciones.
Licenciada en Comunicación Audiovisual por la Universidad Complutense, imparte master classes de cultura pop, estilo de vida y moda en diversas universidades. En Cosmopolitan, analiza tendencias, noticias y fenómenos desde un prisma empoderador.












