"La primavera la sangre altera". ¿Crees que esta afirmación no es más que un viejo refrán? Pues te equivocas, se trata de un hecho constatable que se traduce en esas ganas que, irrefrenablemente, te llevan a disfrutar de la vida, a mostrar tu mejor versión y también a coquetear y a desear más sexo. Di adiós a esos días grises y fríos donde lo único que apetece es llevar un pijama de cuello vuelto y atrincherarse en casa viendo una película tirada en el sofá. El despertar sexual se impone tras una larga modorra en tu particular caverna…

Abiertas a conectar

"Tras meses de hibernación, jornadas maratonianas de series y una relación casi tóxica con la manta, esta estación irrumpe para sacudirnos del letargo, activar nuestros sentidos y renovar nuestra energía", asegura la psicóloga y sexóloga Esperanza Gil, de la firma Amantis. "Nuestro cuerpo y mente se sincronizan con este cambio estacional que nos regala un entorno que invita a salir, socializar y reconectar con el mundo. Se trata de un despertar colectivo: la naturaleza florece, las terrazas se llenan, la gente pasa más tiempo al aire libre y hay más interacción. Estos estímulos mejoran nuestro estado de ánimo y, con ello, también nos sentimos más optimistas, más abiertas a nuevas conexiones y con más ganas de coquetear con la pareja, con otras personas y, por qué no, con una misma", añade.

La sexóloga Laura Cámara, creadora del portal ginesex.es y autora del libro 'Desearte' (ed. Vergara) está de acuerdo en que este escenario vital con más actividades al aire libre, más horas de luz y mayor tiempo para la socialización supone una gran ayuda para la libido y la activación del erotismo. Ahora bien, no todo el mundo experimenta esta época como un periodo de energía y pasión; de hecho, estas expectativas colectivas pueden generar presión a quienes no sienten esa misma euforia.

"La luz del sol reactiva nuestro reloj biológico, actuando como un potente afrodisíaco natural"

Y es que, en cuestiones de sexualidad y deseo no podemos nunca generalizar, ya que cada experiencia resulta sumamente personal, tal como apunta: "La predisposición al coqueteo o al ligue es una decisión no tanto de la primavera, sino de lo abiertos que estemos a ello. Habrá quien tenga pareja y no desee pasar a la acción. Y también hay que tener en cuenta que, para mucha gente, la primavera supone un quebradero de cabeza por culpa, sobre todo, de las alergias estacionales, la astenia primaveral y los síntomas de cansancio que también pueden entorpecer el deseo".

Una libido desatada

Mira alrededor: árboles y flores recuperan su esplendor, los pájaros cantan más alto… ¿Cursilería? ¡En absoluto! "En primavera, la floración de las plantas nos evoca sentimientos de conexión. Y, culturalmente, hemos asociado esta estación con el amor y la fertilidad", afirma Lydia Parrilla, psicóloga y sexóloga de Gleeden, plataforma de encuentros no monógamos pensada por y para mujeres que, en un reciente estudio, asegura que el 70 % de sus encuestados reconoce sentir una mayor alteración erótica en primavera. Está claro que, con el buen tiempo, la idea de felicidad se instala en nuestro imaginario y no sólo cambia el paisaje, sino también a nosotras.

"Eso sí, mientras que algunas personas sienten que florece su fuerza y su deseo, otras pueden necesitar más tiempo para adaptarse al nuevo ritmo. Ambas formas de vivir la estación son válidas. Lo importante es escuchar qué quieres, a tu ritmo, ya sea un romance apasionado o abrazar tu propio bienestar", puntualiza Esperanza Gil que, como encargada de una tienda erótica Amantis, nota que cuando el buen tiempo asoma, el deseo sale de casa: "Entonces triunfan los vibradores con control remoto, que permiten llevar el juego a cualquier lugar. También tienen éxito los lubricantes en formato de viaje y los sabores frutales. Además, nos vemos más motivadas para explorar nuevos juegos eróticos".

Cuestión de hormonas

Días más largos, clima benévolo… y neurotransmisores que generan drogas naturales que incitan al coqueteo. "Ahora bien, minimizar nuestras relaciones a simples reacciones químicas sería muy reduccionista. Es cierto que podemos sentir un subidón de dopamina (hormona de la felicidad), pero eso no significa que estemos programadas para lanzarnos al apareamiento como ardillas en celo", puntualiza la sexóloga Esperanza Gil. "Lo que deseamos depende también de nuestro entorno, experiencias, estado emocional y hasta de lo que hemos comido o cuánto hemos dormido ese día", añade.

"Las hormonas son esas amigas entusiastas que nos dan un empujón; pero, al final, somos nosotras quienes decidimos qué hacer con esa energía", concreta asimismo. Con todo, nuestras expertas están de acuerdo en que, en esta época del año, hay un cóctel químico que juega a favor del ligoteo. Al haber más horas de luz, nuestro cerebro reduce la melatonina (hormona del sueño; aunque dormir bien tiene muchos beneficios) y genera más cantidad de serotonina, que nos pone de buen humor, nos relaja y nos hace sentir más sociables.

"La dopamina y la oxitocina nos dan un plus de energía sexual, pero nosotras decidimos qué hacer"

¿El resultado? Más ganas de salir y mayor predisposición al flirteo. Al haber más interacción social y más piel al descubierto, la oxitocina (hormona del amor) se activa. Su efecto nos hace sentir más conectadas emocionalmente con los demás y refuerza la sensación de intimidad. Por su parte, la dopamina nos impulsa a buscar sensaciones placenteras. Y, aunque se suele asociar más con los hombres, la testosterona también participa en la energía y la libido en ambos sexos.

¿Erotismo ‘no gender’?

Que las ganas de sexo están en el aire es evidente, pero ¿afectan igual a hombres y mujeres? La respuesta biológica ante la revolución hormonal que ocasiona la primavera no entiende de género. Sin embargo, la sexóloga Laura Cámara hace una matización interesante: "Para la sexualidad masculina, en mi opinión, siempre existe una permisividad social y cultural mayor a conectar de forma positiva con el erotismo y el deseo".

Una idea que comparte la psicóloga Esperanza Gil: "Sin generalizar, se ha observado que las mujeres suelen distribuir su energía primaveral de modo más amplio: no sólo invierten ese extra de vitalidad en citas románticas, también en pasar más tiempo con sus amistades y disfrutar de su yo más social. Los hombres, en cambio, tienden a enfocarse en el plano romántico y sexual, canalizando esa vitalidad hacia la búsqueda de pareja y mostrando una mayor predisposición al coqueteo".

¡No bajes la guardia!

Empezábamos con un refrán y acabamos con otro no menos cierto: "La naturaleza es sabia". Así que nos rendimos a ella para caer en la tentación. Eso sí, teniendo en cuenta que en época de jolgorio erótico debemos cuidar nuestra salud sexual (a no ser que sea con una pareja estable y cerrada). "Al igual que para disfrutar de un día de playa preparamos con alegría una cesta con crema solar, una bonita pamela y todo lo necesario para protegernos del sol, en el sexo podemos planificar nuestra protección con el mismo entusiasmo", asegura Esperanza Gil.

"Las mujeres suelen distribuir su energía primaveral de modo más amplio"

La sexóloga Lydia Parrilla nos recuerda que tenemos "una responsabilidad afectiva que nos ayuda a protegernos y a proteger al resto emocionalmente. Pero no menos importante es la protección física, el prevenir no sólo los embarazos no deseados, sino también las infecciones de transmisión sexual para cuidar al otro". Por eso, elige el método profiláctico que mejor se adapte a tus circunstancias e incluso lleva variedad de tamaños (¿sabías que los preservativos también tienen tallas?) y formatos (de sabores, sin látex...). En este kit puedes incluir lubricante (aquí te dejamos los mejores) en tamaño viaje o formato monodosis y, si sólo eliges uno, que sea de base acuosa porque sirve para cualquier práctica erótica.

No olvides incluir en el sexo oral preservativos masculinos o femeninos, así como sábanas de látex (un método de barrera para evitar contagios). Ah, y toma nota de un último consejo: recuerda que el hecho de que tu 'crush' tenga un buen aspecto físico nada tiene que ver con su salud sexual. Así que no te dejes llevar por las apariencias y no pierdas de vista los riesgos, por mucho que la primavera te enloquezca.

El nuevo 'dating'

Estas son las tendencias en citas que pegan fuerte esta primavera, según Bumble.

‘Roam-mance’

Con el calor, un 33 % de solteros quiere viajar y buscar conexiones significativas fuera de su ciudad, priorizando el romanticismo (aunque tsss, la vida de soltera también tiene muchas ventajas).

‘Running love’

Para el 67 % de los Zeta, compartir la pasión por el deporte ayuda a construir relaciones saludables (hay muchas razones para entrenar con tu pareja). Y el 51 % prefiere quedar para hacer deporte a la clásica cita para tomar algo.

Si no hay 'match'

Por mucha energía sexual que haya en el aire, no siempre encontrarás con quién disfrutarla. Estos 'tips' te ayudarán a vivirla con placer.

Amor propio

La sexualidad es mucho más que compartir juegos eróticos con otra persona. Echa mano de la fantasía y la masturbación para dar rienda suelta a tu particular fiebre primaveral.

Vales mucho

Recuerda que eres una persona única por ti misma, con independencia de que alguien te dé un like en las redes (aunque te dejamos el manual definitivo para ligar por Instagram) o te tire la caña en un concierto.

Hazte oír

Si finalmente quieres interactuar con alguien, házselo saber lanzando señales no verbales y mensajes orales cristalinos. Para ligar hay que transmitir confianza, seguridad e ideas claras… ¡y sin presión!